Ahmad Alsweis: “La paz solo será posible cuando palestinos e israelíes sean reconocidos como iguales”
A pocas horas de presentar sus cartas credenciales ante el presidente Yamandú Orsi, el nuevo embajador del Estado de Palestina en Uruguay, Ahmad Salem Ahmad Alsweis, recibió a El Explorador en la histórica residencia que alberga la representación diplomática palestina en Carrasco.
Su llegada a Montevideo coincide con uno de los momentos más complejos de la historia reciente de Medio Oriente. La guerra en Gaza, la crisis humanitaria y el estancamiento de los procesos de negociación ocupan hoy el centro de la agenda internacional. En ese contexto, Alsweis asegura que su misión principal será acercar a la sociedad uruguaya la visión palestina sobre el conflicto y fortalecer los vínculos políticos, culturales y humanos entre ambos países.
El diplomático no pertenece a la carrera diplomática tradicional. Su trayectoria está ligada a la actividad política dentro de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), donde representa al Frente Democrático para la Liberación de Palestina. Antes de llegar a Uruguay desarrolló actividades políticas y empresariales en Jordania y España, además de participar en organizaciones juveniles, sindicales y estudiantiles palestinas.
Durante la entrevista insistió en que el problema central no radica en la ausencia de soluciones sino en la falta de voluntad para aplicar las ya existentes.
“Las resoluciones de Naciones Unidas están aprobadas desde hace décadas. No necesitamos inventar nuevas fórmulas. Lo que necesitamos es que la comunidad internacional exija que esas resoluciones se cumplan”, afirmó.
Para Alsweis, Uruguay puede desempeñar un papel relevante en la defensa del derecho internacional. Considera que los países pequeños tienen un interés especial en fortalecer el sistema multilateral porque son quienes más dependen de la vigencia de normas comunes para preservar su soberanía.
“Cuando se permite que un Estado poderoso actúe al margen de las reglas internacionales, los primeros perjudicados terminan siendo los países pequeños”, sostuvo.
Gaza y la dimensión humanitaria
Gran parte de la conversación estuvo dedicada a la situación en Gaza. El embajador describió el escenario actual como una tragedia humanitaria sin precedentes para la población palestina.
Según señaló, la destrucción de infraestructura civil, hospitales, viviendas, escuelas y redes de servicios básicos ha generado condiciones extremadamente difíciles para millones de personas.
Alsweis calificó los acontecimientos como un “genocidio” y cuestionó lo que considera una respuesta insuficiente de la comunidad internacional.
A su juicio, existe una aplicación desigual de los principios del derecho internacional dependiendo de quiénes sean los actores involucrados.
“Vemos sanciones rápidas y contundentes en algunos conflictos, mientras que en Palestina predominan las declaraciones de preocupación que rara vez se traducen en acciones concretas”, afirmó.
El diplomático sostuvo que, incluso en los períodos de alto el fuego, continúan registrándose episodios de violencia que afectan a la población civil palestina.
Pese al panorama actual, aseguró que el pueblo palestino mantiene la voluntad de reconstrucción.
“Lo que destruyen lo volveremos a construir. Nuestra historia está llena de episodios en los que tuvimos que empezar de nuevo”, expresó.
La solución de dos Estados
Consultado sobre una salida política al conflicto, Alsweis reiteró la posición histórica de la OLP en favor de la creación de un Estado palestino independiente dentro de las fronteras de 1967, con Jerusalén Este como capital.
Asimismo, reclamó el cumplimiento de las resoluciones de Naciones Unidas relativas a los refugiados palestinos y al retiro de los asentamientos israelíes establecidos en territorios ocupados.
“El problema no es que falten propuestas. El problema es que los acuerdos alcanzados durante décadas nunca fueron implementados completamente”, señaló.
El embajador también abordó la relación entre la OLP y Hamas. Recordó que Hamas no integra la organización creada en 1964 y explicó que se trata de una estructura política distinta, surgida décadas después.
No obstante, indicó que más allá de las diferencias internas, todas las organizaciones palestinas comparten la aspiración de alcanzar la autodeterminación nacional.
Respecto a los hechos ocurridos el 7 de octubre de 2023, afirmó que cualquier evaluación definitiva deberá realizarse una vez finalizado el conflicto.
“La OLP optó desde hace muchos años por la vía política y diplomática, pero tampoco se puede analizar ningún acontecimiento aislado del contexto histórico de ocupación y enfrentamiento que vive nuestra región”, sostuvo.
Una mirada crítica sobre Naciones Unidas
Alsweis manifestó preocupación por la pérdida de capacidad de los organismos multilaterales para hacer cumplir sus propias resoluciones.
Considera que el sistema internacional atraviesa una etapa de debilitamiento que dificulta la resolución de conflictos complejos.
En ese sentido planteó la necesidad de impulsar nuevas instancias multilaterales que incorporen a actores emergentes y permitan generar condiciones más equilibradas para futuras negociaciones.
“El mundo ha cambiado mucho y las estructuras internacionales deben adaptarse a esa nueva realidad”, afirmó.

América Latina y el vínculo con Uruguay
El diplomático reconoció que esta es su primera experiencia en América Latina, una región que, según explicó, siempre despertó interés y admiración en buena parte del mundo árabe.
Durante la entrevista mencionó a figuras históricas como Salvador Allende y Ernesto “Che” Guevara, aunque reservó palabras especiales para José Mujica, a quien definió como una referencia ética y política ampliamente conocida entre los palestinos.
Alsweis considera que la relación bilateral entre Uruguay y Palestina experimentó un fortalecimiento particular durante los años de gobierno del expresidente uruguayo.
“A partir de ese período Uruguay comenzó a tener una presencia más activa en los debates vinculados al derecho internacional y la cuestión palestina”, señaló.
El embajador destacó además las manifestaciones de solidaridad realizadas en Uruguay durante los últimos meses y valoró la participación de organizaciones sociales, sindicatos y ciudadanos en actividades de apoyo a la población palestina.
Según dijo, observa una sensibilidad creciente de la sociedad uruguaya respecto a la situación humanitaria en Gaza.
Una paz basada en la igualdad
A lo largo de la entrevista, Alsweis insistió en una idea que considera central para cualquier proceso futuro de negociación: la igualdad entre ambas partes.
Para el representante palestino, ningún acuerdo podrá consolidarse si una de las partes permanece en situación de subordinación respecto a la otra.
“La paz no puede construirse desde la imposición. Tiene que surgir del reconocimiento mutuo y del respeto a los derechos de cada pueblo”, afirmó.
Según su visión, el conflicto terminará inevitablemente algún día y palestinos e israelíes deberán convivir nuevamente.
Pero advirtió que esa convivencia solo será duradera si está sustentada en principios de justicia, igualdad y respeto recíproco.
“No buscamos compasión. Buscamos justicia. Y la justicia empieza cuando todos los pueblos son reconocidos con los mismos derechos”, concluyó.
El mensaje del mundo árabe para Mujica
A lo largo de la entrevista hubo un momento en el que la política internacional cedió espacio a la emoción. Ocurrió cuando el embajador Ahmad Alsweis habló de José Mujica, figura a la que definió como una referencia moral para gran parte del mundo árabe.
El diplomático reconoció que conoció tardíamente la trayectoria del expresidente uruguayo, pero aseguró que desde 2012 comenzó a seguir con atención sus discursos y reflexiones. Desde entonces, dijo, Mujica se transformó en una figura admirada por miles de palestinos.
“Era un hombre que decía y hacía lo mismo. Un hombre coherente con sus ideales”, afirmó.
Alsweis relató que hubiera deseado conocer personalmente al exmandatario uruguayo, aunque su llegada a Montevideo se produjo después de su fallecimiento. Sin embargo, anunció que ya solicitó formalmente reunirse con Lucía Topolansky y visitar la tumba de Mujica para realizar un gesto simbólico especialmente preparado desde Palestina.
El embajador llegó a Uruguay trayendo semillas de salvia provenientes de Jerusalén. Su intención es plantarlas junto a la tumba del expresidente como una señal de gratitud y reconocimiento.
“Es nuestra forma de decirle que su mensaje nos llegó”, explicó.
La elección de la salvia no es casual. Se trata de una planta profundamente vinculada a la cultura popular palestina y utilizada tradicionalmente para infusiones. Para Alsweis, esas semillas representan un puente entre dos pueblos geográficamente distantes pero unidos por valores que considera comunes: la defensa de la dignidad humana, la solidaridad y la resistencia frente a las adversidades.
“Queremos agradecerle porque fue una voz justa. Porque habló para todos los pueblos y porque nos hizo sentir escuchados”, concluyó.





