Robert Silva: “Un sistema educativo que no se adapte al cambio, está destinado al fracaso”
Por: Stella Fuenmayor y Valeria Machado
El senador colorado y expresidente del Codicen de la ANEP, Robert Silva, calificó la revisión de la Transformación Curricular Integral impulsada por la actual administración como “un paso atrás”. Explicó que “lamentablemente se tiran por tierra todos los avances logrados en el gobierno anterior vinculados con el cambio de los planes, los programas de estudio y las formas de enseñanza”.
Desarrollo de estrategias 2020 – 2025
Durante su gestión al frente del organismo, Silva impulsó una reforma educativa que introdujo un marco curricular basado en diez competencias para la vida. Este modelo apostaba a metodologías activas y al papel central de la participación docente. Ese enfoque, afirmó, marcó un antes y un después en la enseñanza: “Nosotros habíamos desarrollado una estrategia de generar un marco curricular que establece diez competencias necesarias para la vida en estos tiempos de permanente transformación. Competencias que se desarrollan a partir de los contenidos que integran los programas”.
Para Silva, el cambio no era solo formal, implicó transformar la práctica docente y el modo en que se conciben los aprendizajes. “El docente no solo anota en una libreta los contenidos de los programas que va abordando, sino que establece con claridad qué estrategias llevó adelante para que las competencias se desarrollen por parte de los estudiantes”. Según explicó, el nuevo diseño curricular aprobado por la ANEP “ha resuelto volver exclusivamente a los contenidos”, amparándose “mal y equivocadamente en la llamada libertad de cátedra”.
En su interpretación, el argumento de la libertad de cátedra se utiliza como excusa para volver a una educación tradicional y pasiva. “Eso es un ‘jaque mate’”, advirtió. “Hoy yo les pido que escuchen entrevistas al director de Secundaria y podrán visualizar -como él dice- que: entre que un estudiante tenga comprensión lectora y sepa la Revolución Francesa, ellos van a priorizar la Revolución Francesa. Esto es catastrófico”.
El legislador insistió en la necesidad de priorizar las habilidades transversales. “Yo le pregunto a la gente: ¿qué prefiere para la vida de su hijo? ¿Que entienda lo que lee y sepa expresarlo, o que conozca la Revolución Francesa? Ambas cosas son importantes, pero no hay duda de que la comprensión lectora es fundamental”, señaló.
Libertad de cátedra
Silva agregó que la libertad de cátedra -principio histórico del sistema educativo uruguayo- está siendo interpretada de manera errónea. “No leen el artículo 11 de la ley de Educación, el cual dice que la libertad de cátedra es similar a todos los docentes, pero que los docentes tienen que cumplir con los objetivos y los planes y programas”.
En su visión, la verdadera libertad docente no consiste en actuar sin lineamientos, sino en encontrar dentro del marco curricular las mejores estrategias para desarrollar las competencias de los estudiantes. “Tiene que además enseñar respetando la laicidad como principio vertebral de nuestro sistema educativo público, pero además con la prohibición de hacer proselitismo”.
Considera a su vez que si existe un objetivo de desarrollo de competencias para la vida establecidos a partir de metodologías activas que propicien el involucramiento de los estudiantes -trabajo en equipo, debates, proyectos, resolución de situaciones y problemas-, “el gobierno de la educación tiene derecho a hacerlo, cómo no, pasa en el mundo entero”, indicó.

El regreso a un modelo rígido
La circular de la ANEP, que restablece materias tradicionales y elimina espacios optativos o tecnológicos, es vista por Silva como una señal preocupante. Contempla que se trata de “presiones de corporativos docentes, presiones de sindicatos que obligan a la autoridad educativa a hacer lo mismo que hizo en 2005-2006, decapitan cosas”.
El senador enumera algunos ejemplos concretos: “En 2005-2006 bajaron las horas de inglés, increíble pero cierto, ahora están bajando las horas de ciencias de la computación, de inteligencia artificial, de pensamiento computacional. Están bajando las horas de esas cosas en educación. Vamos a ‘contrapelo’ de lo que va el mundo y luego hacen un refrito con los nombres tradicionales”.
El regreso a materias como idioma español o geografía en lugar de asignaturas integradas, señaló, representa una visión conservadora y desconectada del contexto global. “Son cosas tristes para un país que no logra despegar en los cambios, queda anquilosado en una educación del siglo XX cuando los desafíos son múltiples y realmente condicionan el futuro de generaciones”.
Continuidades y diferencias
Mientras el actual presidente de la ANEP, Pablo Caggiani, defiende una revisión curricular basada en el retorno a los contenidos y en la diversidad de aportes técnicos y docentes, Silva considera que la nueva orientación desmantela los avances alcanzados.
Para Caggiani, la educación debe pensarse como una “política de luces largas”, sostenida más allá de los períodos de gobierno. Silva, sin embargo, advierte que para que eso ocurra, la educación debe concebirse como una verdadera política de Estado y no estar sujeta a “visiones ortodoxas o ideológicas”. A su vez agregó: “Hay que concebir a la política educativa como una política de Estado y para eso hay que quedar por fuera de visiones que tienen sustento para quienes la llevan adelante, pero que claramente se dan de frente con los requerimientos de una sociedad en la que nos toca vivir”.
A diferencia del énfasis de la actual administración en la participación de los sindicatos y en la corrección de los “errores de implementación” de la reforma anterior, Silva cree que “el primer error que cometió el gobierno -que fue garrafal- es poner a la cúpula sindical a conducir la educación”.
Señaló que “la cúpula sindical conduce Secundaria y está en el Codicen. Entonces claramente las visiones son distintas a las visiones que nosotros tuvimos”. Considera que están “teñidas de visiones ortodoxas, ideológicas, pero que la mayoría de esta sociedad capitalista en que nos toca vivir no comparte”.
Resultados y obstáculos de su gestión
Silva reivindica los logros alcanzados durante su presidencia en el Codicen. “No tengo duda que el principal logro que tuvimos fue este proceso de transformación curricular integral que generó una educación básica integrada y una educación media superior con múltiples posibilidades”, afirmó.
Destacó además la formación docente, la capacitación de inspectores y directores, y la incorporación de los estudiantes en la evaluación de los cambios: “Hay una valoración positiva de la enorme mayoría de los docentes de acuerdo con la encuesta nacional que se hizo, el estudio, la evaluación nacional de cambio curricular que se llevó adelante. Todo eso lamentablemente va a quedar por el camino”.
Entre los otros avances mencionó la extensión del tiempo pedagógico, los centros de tiempo completo y los centros María Espínola, así como “la triplicación de la cantidad de jóvenes que comían en secundaria y UTU”.
Sin embargo, admitió que enfrentó fuertes resistencias sindicales: “Me encontré con una ortodoxia de algunos sindicatos que pusieron el palo en la rueda permanentemente. Con visiones lejos de pensar en el mejoramiento de la educación pública y en la centralidad del estudiante”.
En un punto coincide con la actual administración: la inasistencia y la desvinculación educativa son problemas multicausales. Durante su gestión, la ANEP implementó un seguimiento individualizado de los alumnos que habían abandonado el sistema, con el uso de herramientas tecnológicas y contacto directo con las familias. “Hicimos muchas estrategias para lograr mejorar la asistencia y eso es producto de algo que comparto, que es un problema multicausal”, señaló.
Presupuesto y prioridades
Otro de los ejes de debate es la asignación presupuestal. Mientras el actual gobierno busca alcanzar el 6% del PBI en educación, Silva consideró que los recursos asignados no son suficientes y que se está produciendo “un recorte feroz”.
Silva criticó además la falta de fondos para la universalización de la educación inicial y la ampliación de la jornada completa: “Universalizar la educación de tres años con cero recursos asignados es imposible. Entonces, la situación es un reajuste feroz de cargos en educación primaria”, apuntó.
El legislador se mostró escéptico respecto a los efectos de la eliminación de los espacios tecnológicos y la vuelta a un currículum rígido. “Estos cambios que está haciendo este gobierno realmente van en contra de eso, es un torpedo en la sala de máquinas del barco educativo nacional”, alertó.
Aunque reconoció que “no puede hacer futurología”, señaló que las decisiones actuales “condicionan el futuro de generaciones” y lamentó que el país “vuelva a tropezar con la misma piedra que tropezó en 2005-2006”, indicó.




