Banco República reafirma su compromiso con el crecimiento del país
En el marco de los 130 años de existencia, el Banco República (BROU) se propone reafirmar el papel que ha desempeñado desde su creación: ser una institución financiera al servicio del desarrollo nacional. Para su presidente, Álvaro García, esa identidad permanece vigente y hoy se expresa en una estrategia que combina solidez financiera, mayor apoyo a las micro, pequeñas y medianas empresas, innovación tecnológica, presencia territorial y una nueva generación de instrumentos para facilitar el acceso al crédito.
En entrevista con El Explorador, García repasó la historia del principal banco público del país, anunció un nuevo concurso abierto para el ingreso de funcionarios, explicó las prioridades de la actual administración y destacó la importancia de que Uruguay cuente con una institución financiera nacional capaz de orientar el ahorro hacia la inversión productiva.
El presidente del BROU recordó que la institución fue creada en 1896, mucho antes del auge del batllismo, aunque reconoció que durante el siglo XX consolidó un papel estrechamente vinculado a la construcción del Estado moderno uruguayo.
“El Banco República siempre fue un banco de desarrollo”, afirmó, al señalar que desde sus primeros años asumió una fuerte impronta nacional y descentralizada.
Esa visión se tradujo rápidamente en una extensa red de sucursales distribuidas por todo el territorio, muchas de las cuales hoy celebran un siglo de funcionamiento.
“La descentralización estuvo presente desde los primeros años del banco. Hoy tenemos 130 sucursales y muchas de ellas están cumpliendo cien años de vida”, explicó.
Uno de los hitos históricos que destacó fue la creación, en 1912, de la División Crédito Rural, una herramienta que consolidó el liderazgo del BROU en el financiamiento agropecuario y amplió el acceso al crédito para sectores que hasta entonces dependían casi exclusivamente de la banca privada.
A ello se sumó durante décadas otra función fundamental: actuar como banco emisor de moneda hasta la creación del Banco Central del Uruguay en 1967.
La crisis de 2002 como punto de inflexión
Consultado sobre los momentos más difíciles de la institución, García recordó la profunda crisis financiera de 2002, que dejó al Banco República con patrimonio negativo.
“La principal enseñanza fue que era posible hacer un cambio cultural profundo”, sostuvo.
Explicó que la separación de los créditos irrecuperables mediante un fideicomiso permitió recomponer el patrimonio de la institución y mantener su funcionamiento.
Ese proceso derivó además en la creación de República AFISA, administradora de fondos de inversión que nació inicialmente para gestionar la recuperación de esos activos y que posteriormente amplió considerablemente sus actividades.
Según explicó, todavía continúan recuperándose algunos créditos originados en aquella crisis, aunque representan una parte cada vez menor de la actividad de la administradora y se estima que el proceso quedará prácticamente concluido hacia 2028.
Para García, aquella experiencia impulsó una profunda profesionalización del banco, especialmente a partir de 2005, fortaleciendo los mecanismos de transparencia, el gobierno corporativo y los procedimientos de ingreso de personal.

Un nuevo concurso abierto para incorporar funcionarios
Uno de los principales anuncios realizados durante la entrevista fue la convocatoria a un nuevo concurso abierto que se desarrollará hacia fines de este año.
Será el primer llamado luego de culminado el período de vigencia de la lista de prelación anterior y permitirá acompañar el proceso de renovación generacional que vive la institución.
El presidente del BROU explicó que, debido a la enorme cantidad de aspirantes que habitualmente se presentan —entre 60.000 y 80.000 personas—, el proceso incluirá una etapa previa de selección.
En esta oportunidad, el banco incorporará un mecanismo mixto: la mitad de los postulantes será seleccionada mediante sorteo y la otra mitad en función de la escolaridad.
Posteriormente, unos 4.000 aspirantes realizarán las pruebas de ingreso.
De esa lista surgirán, durante los próximos cuatro años, entre 500 y 600 nuevos funcionarios, dependiendo del número de vacantes que se generen por jubilaciones y retiros.
Más coordinación entre organismos públicos
Otra de las prioridades definidas por la conducción del banco consiste en profundizar la coordinación con otras instituciones públicas.
En ese marco se inscribe el convenio firmado con la Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE), mediante el cual determinadas empresas pueden recibir un reintegro de hasta 15 % sobre préstamos otorgados por el BROU, siempre que cumplan con las condiciones establecidas por la agencia.
A ello se suman instrumentos como los fondos de garantía del Sistema Nacional de Garantías (SIGA), que permiten facilitar el acceso al crédito para empresas con mayores dificultades para presentar garantías tradicionales.
García destacó además los convenios celebrados con el Banco de Seguros del Estado, el Banco Hipotecario del Uruguay, el Congreso de Intendentes, COFE, el Ministerio del Interior, el Poder Judicial y otras instituciones públicas.
En conjunto, explicó, esos acuerdos buscan aprovechar el ecosistema estatal existente para ampliar las posibilidades de financiamiento y mejorar las condiciones crediticias para miles de personas.

Refinanciación y combate al sobreendeudamiento
Uno de los programas más exitosos desarrollados durante este período fue la campaña de refinanciación de créditos realizada entre febrero y marzo de este año.
Más de 100.000 personas renovaron o accedieron a nuevos préstamos dentro del sistema de crédito social del BROU.
Adicionalmente, unas 5.000 personas regularizaron deudas vencidas mediante condiciones especialmente favorables.
Para García, esta política trasciende el negocio bancario.
Permite reincorporar a miles de ciudadanos al sistema financiero formal y constituye una herramienta concreta para enfrentar el problema del sobreendeudamiento, sustituyendo obligaciones más costosas por financiamiento con mejores condiciones.
Tecnología e innovación
La transformación tecnológica también ocupa un lugar central en la estrategia del Banco República.
El desarrollo de nuevas formas de pago ha modificado profundamente el funcionamiento del sistema financiero y el BROU procura mantenerse a la vanguardia mediante productos propios.
Uno de ellos es BROU a Mano Comercios, que permite cobrar mediante teléfonos celulares utilizando códigos QR sin necesidad de instalar terminales POS.
La herramienta reduce costos para pequeños comerciantes y acredita rápidamente los pagos, convirtiéndose además en un instrumento especialmente atractivo para micro y pequeñas empresas.
Según García, este tipo de soluciones tecnológicas complementa el trabajo presencial de las sucursales y amplía el acceso a servicios financieros modernos.

Un banco nacional para financiar el crecimiento
El presidente del BROU también destacó una característica que considera diferencial dentro del sistema financiero uruguayo.
Actualmente, el Banco República es el único banco comercial que es simultáneamente público y de capital nacional.
Mientras toda la banca privada responde a grupos financieros internacionales, el BROU desarrolla localmente sus propias estrategias, inversiones tecnológicas y productos.
Esa condición también abre la posibilidad de acompañar procesos de internacionalización de empresas uruguayas.
García señaló que el banco aspira a financiar inversiones de compañías nacionales en el exterior, desempeñando un rol similar al que cumplen bancos de desarrollo de otros países.
“La defensa de nuestras empresas también implica acompañarlas cuando salen al mundo”, resumió.
Un patrimonio del país
Al reflexionar sobre qué habría ocurrido si el Banco República nunca hubiese existido, García sostuvo que Uruguay probablemente habría perdido mucho más que una institución financiera.
A su juicio, además de facilitar el acceso al crédito durante más de un siglo, el BROU ha contribuido permanentemente al financiamiento de políticas públicas mediante las utilidades que transfiere al Estado.
“El accionista del banco es el pueblo uruguayo”, afirmó.
Esos resultados económicos, explicó, vuelven a la sociedad financiando áreas como educación, salud, seguridad y desarrollo social.




