UTE retira equipos de fibra óptica instalados ilegalmente por cableoperadores privados
El viernes pasado la empresa estatal UTE comenzó a retirar los equipos de fibra óptica instalados de manera irregular en su infraestructura eléctrica por parte de cableoperadores privados —nacionales e internacionales— que compiten directamente con Antel en el mercado de internet y televisión por cable.
Dicha medida fue confirmada por la presidenta de UTE, Andrea Cabrera, al periodista Eduardo Preve, quien informó a través de su cuenta en la red social X que la primera etapa del operativo comenzó en Montevideo. El mismo, contó con el apoyo de abogados y escribanos que dejaron registro del procedimiento. Según indicó, los primeros equipos retirados fueron devueltos a la empresa Equital, acompañados de la documentación correspondiente.
“UTE comenzó el retiro de equipos de fibra óptica instalados ilegalmente en la red eléctrica en Montevideo. Los equipos retirados fueron devueltos a Equital con documentación labrada por escribanos de UTE”, publicó en X.
Según se informó, los trabajos se realizaron en puntos de la zona Metropolitana como Santiago Gadea, Las Heras y Luis Alberto de Herrera. Además, adelantó que a partir de este lunes los operativos continuarán en el interior del país, comenzando por Paysandú, donde se procederá al retiro de equipos pertenecientes a la compañía Flow, perteneciente al grupo Clarín.
La denuncia de Antel y la respuesta de UTE
Este operativo de desinstalación se produce a raíz de una denuncia de Antel, presentada ante UTE en el mes de octubre, en la que la empresa estatal de telecomunicaciones advertía que varios cableoperadores estaban utilizando sin permiso la infraestructura eléctrica para desplegar su tiendo de fibra óptica, especialmente en el interior del país. Con esta práctica, empresas como Flow , reducen costos al evitar invertir en la instalación de columnas o cableado propio.
Según el vicepresidente de Antel, Pablo Álvarez, esta competencia desleal afecta directamente a la compañía estatal. En entrevista con el programa Nada que perder, Álvarez recordó que durante la administración anterior las inversiones de la empresa pública se redujeron en un 32%. También informó que se perdieron cerca de 1.000 puestos de trabajo. En ese contexto, sostuvo que la apertura del mercado a los cableoperadores, autorizada por el anterior directorio, generó un escenario de desigualdad.




