Diversificación, disciplina y largo plazo: las claves de BBVA para invertir con éxito hacia 2026
El pasado jueves 19 de marzo, el Hotel Hyatt Centric de Montevideo fue escenario de un conversatorio exclusivo organizado por BBVA denominado Entorno macro y estrategia 2026-Posicionamiento, en el que especialistas de Global Wealth y Asset Management compartieron su visión sobre el escenario macroeconómico actual y las claves para posicionar carteras de inversión de cara a 2026.
El evento contó con la presencia de Eduardo García Hidalgo, director global de inversiones de Asset Management; Joaquín García Huerga, director de estrategia global de Asset Management y Global Wealth; y Javier Marsal Moyano, director global de inversiones de Global Wealth. Entre los asistentes se encontraban clientes del banco, asesores financieros y medios especializados, entre ellos El Explorador, que estuvo presente para cubrir el desarrollo de la jornada.
El conversatorio se centró en la estrategia de inversión, la diversificación de carteras, la gestión del riesgo y la relevancia de una planificación financiera global, con un enfoque en la visión de largo plazo y la coordinación internacional dentro del grupo BBVA.
Global Wealth: una propuesta adaptada a clientes de alto patrimonio
La unidad de Global Wealth nació con el objetivo de ofrecer un servicio exclusivo y personalizado a clientes de alto patrimonio, tanto locales como regionales, especialmente aquellos provenientes de Argentina, Brasil y Paraguay, interesados en diversificar su patrimonio en un país reconocido internacionalmente por su estabilidad jurídica y macroeconómica: Uruguay.
“La propuesta de valor de Global Wealth se apoya en la plataforma internacional de BBVA, que conecta todas las bancas locales del Grupo y permite una atención homogénea y global, sin importar la geografía del cliente”, explicó Marsal durante la presentación. El equipo está conformado por banqueros especializados y de amplia trayectoria, quienes coordinan estrechamente con los equipos globales para garantizar una gestión integral del patrimonio.
Marsal subrayó que Uruguay representa un destino de inversión estratégico: “El país es altamente atractivo tanto para inversiones financieras como de real estate y economía real. La seguridad jurídica y la estabilidad macroeconómica son factores que los clientes valoran mucho cuando buscan diversificar su patrimonio en la región”.
Coordinación global
Durante la ponencia, Marsal detalló la importancia de la coordinación internacional: “Hace cuatro años, el consejero delegado del Banco decidió que los equipos de inversiones de las bancas privadas empezasen a hablar entre sí. Antes, muchas veces, un cliente recibía información distinta según el país, y esto generaba ruido. Un asesor decía una cosa y otro asesor decía otra, y eso no podía continuar”.
El objetivo fue transmitir un mensaje único a los clientes sobre los activos principales y ofrecer carteras de referencia en dólares que pudieran servir tanto para asesores como para clientes. “Lo que hicimos fue sentar a los equipos de estrategia de inversión de distintas regiones -Uruguay, Perú, México, España- y coordinarlos para cumplir una misión global: construir carteras homogéneas, consistentes y adaptadas a cada mercado”, explicó.
El directivo agregó que el proceso implicó un trabajo conjunto con más de 40 especialistas dedicados exclusivamente a la construcción y seguimiento de carteras, ubicados principalmente en España y México. “Estas personas constantemente revisan cómo mejorar las carteras, crean modelos, los actualizan y los ajustan. Gracias a ellos, podemos construir carteras que realmente funcionen para nuestros clientes en distintos escenarios económicos”.
Filosofía de inversión
Uno de los ejes de la exposición fue la filosofía de inversión de BBVA Global Wealth. Marsal subrayó los principios que guían la construcción de las carteras. Para el especialista, “la importancia es tener una buena asignación de activos, diversificar las carteras y mirar al largo plazo. Esto no es un casino: buscamos objetivos financieros claros y metas medibles. La inversión tiene que ser consciente, con un proceso definido, y orientada a resultados a futuro”.
Según explicó, la asignación de activos consiste en distribuir las inversiones entre distintos instrumentos, desde renta variable y renta fija hasta crédito corporativo y activos alternativos, teniendo en cuenta su rendimiento esperado, riesgo y volatilidad. “La asignación de activos nos ayuda a alcanzar los objetivos financieros que cada cliente tiene a largo plazo y también a controlar impulsos naturales, como vender cuando los mercados caen o sobreinvertir cuando suben”, agregó.
La diversificación también fue un tema central: “Diversificamos porque no sabemos qué va a pasar en el futuro. La incertidumbre es algo que todos odiamos. Por eso necesitamos activos que funcionen en distintos escenarios, incluso algunos que lo hagan mal, para equilibrar la cartera. Si todos los activos rindieran igual en un mismo escenario, la cartera no estaría diversificada y sería muy vulnerable ante cambios inesperados”.
Marsal destacó que la diversificación no elimina el riesgo, sino que reduce la exposición a escenarios adversos, permitiendo a los clientes mantener una estrategia de largo plazo sin reaccionar impulsivamente ante la volatilidad.
La importancia del tiempo en la inversión
El directivo de BBVA enfatizó que invertir no es un acto de corto plazo, debido a que “ninguna cartera diversificada alcanza sus objetivos en un mes o un año. Incluso una combinación de 60% de renta variable y 40% de renta fija requiere al menos cinco años para mostrar su verdadero desempeño”. A su vez explicó que “la inversión requiere paciencia y disciplina, sobre todo cuando el mercado presenta ruido o retrocesos temporales”.
Marsal agregó que los mercados generan presión constante sobre los inversores y que la estrategia de BBVA Global Wealth busca proteger a los clientes de decisiones impulsivas. “Si diseñamos la cartera pensando en el largo plazo, podemos evitar la presión temporal de las caídas del mercado. Es importante que los clientes comprendan que los movimientos de corto plazo son naturales, pero no definen los resultados finales”.
Proceso inversor sistemático y control del riesgo
Otro de los temas abordados fue el proceso inversor sistemático, diseñado para reducir la influencia de las emociones en las decisiones de inversión. Marsal subrayó que “los seres humanos somos malos tomando decisiones. Por eso utilizamos modelos que nos indican cómo debemos estar posicionados en cada momento. Esto evita que el pánico o la euforia dominen nuestras acciones”.
El proceso se basa en variables de valoración macro, sentimiento del mercado y momento estratégico, lo que permite ajustar las carteras de manera dinámica sin depender de percepciones subjetivas. Marsal destacó la importancia de la valoración a largo plazo:
“Si compramos la bolsa europea más barata, los retornos suelen ser de 10%; si la compramos más cara, los retornos son menores. Esto funciona a largo plazo y nos ayuda a tomar decisiones fundamentadas, no impulsivas”.
Perfiles de riesgo y personalización de carteras
BBVA adapta las carteras a la tolerancia al riesgo y los objetivos de cada cliente. Marsal explicó: “Cada persona tiene patrimonio, distintos objetivos y tolerancia al riesgo. Creamos perfiles de riesgo y asignamos activos para que cada cliente pueda alcanzar sus metas financieras de forma personalizada”.
Las carteras se diseñan considerando la volatilidad de cada activo y de la combinación total, así como su alineación con los objetivos de largo plazo. “Incluso los perfiles más arriesgados presentan una gestión controlada de la volatilidad, y aquellos con menor tolerancia al riesgo tienen carteras más estables, siempre respetando sus metas financieras”, agregó.
Estrategia de cara a 2026: visión global y coordinación
El conversatorio cerró con una mirada hacia 2026, enfatizando la importancia de la coordinación global y el enfoque estratégico. “Nuestros modelos permiten identificar oportunidades, ajustar las carteras de manera dinámica y mantener siempre la visión de largo plazo. No buscamos predecir el corto plazo, sino garantizar que las carteras cumplan con los objetivos financieros de nuestros clientes”, concluyó Marsal.
El evento reafirmó la apuesta de BBVA Global Wealth por Uruguay como hub de inversión regional, ofreciendo un servicio internacional, personalizado y con fuerte soporte técnico y estratégico, consolidando al país como un destino seguro y atractivo para diversificar patrimonios.




