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Un año de gestión en la UAM: la deuda reperfilada y el salto al comercio electrónico

Un año de gestión en la UAM: la deuda reperfilada y el salto al comercio electrónico

Buena parte de la cadena de alimentos que llega a hogares, comercios y ferias uruguayas pasa por la Unidad Agroalimentaria Metropolitana (UAM), la cual funciona como plataforma comercial y logística para productores, operadores y distribuidores. 

En 2025 se comercializaron allí unas 420.000 toneladas y actualmente trabajan unos 600 operadores, con un crecimiento anual de entre 5% y 8% y más de 8.000 visitantes diarios. 

En entrevista con El Explorador, su presidente, José Saavedra, atribuyó este crecimiento tanto a los cambios en los hábitos de consumo como a la capacidad de la UAM para absorber mercadería que antes se comercializaba por otros canales.

Una ciudad de alimentos

La UAM reúne el Mercado de Frutas y Hortalizas, el Mercado Polivalente y una zona destinada a actividades logísticas y complementarias.

En el sector de frutas y hortalizas la ocupación llega al 96%. El Mercado Polivalente, en tanto, amplió su oferta y busca captar también al consumidor final. Allí conviven gastronomía, carnicerías, distribuidoras de bebidas, vestimenta, servicios financieros y otros comercios.

“Acercamos la UAM a muchas familias y a muchos vecinos de la zona metropolitana, San José, Canelones y Montevideo, que visitaron por primera vez la UAM”, explicó el presidente. La campaña, desarrollada durante 2025 y 2026, apunta a ampliar el público y aprovechar una infraestructura que ya no funciona únicamente como mercado mayorista.

Por otro lado, la UAM fue diseñada pensando en el recorrido físico del comprador: caminar por las naves, observar la mercadería y negociar directamente con los operadores. Ese modelo continúa vigente y explica buena parte de los miles de visitantes diarios, pero después de la pandemia ganó terreno la venta a distancia.

“También el celular ha crecido muchísimo”, señaló Saavedra. Y ese cambio modifica la logística: “Si hay ya operadores que manejan casi su cartera por teléfono, entonces la exhibición deja de ser tan importante y pasa a ser más importante justamente en la parte logística”.

La infraestructura, dijo, debe acompañar esa transformación. “Nos obliga a seguir pensando y a seguir actualizando una infraestructura que fue generada justamente con una visión de más de 50 años para adelante”.

Orden en las cuentas

El principal hito que Saavedra identificó de su primer año de gestión fue financiero. La UAM tenía un fideicomiso de unos US$ 20 millones con el Banco República, cuya tasa de interés había quedado condicionada por el denominado “riesgo de obra”. Al momento de la construcción, explicó, ese factor justificaba una tasa superior a la del mercado.

El reperfilamiento de la deuda se terminó en febrero de 2026. “Eso nos dio la tranquilidad de poder empezar a proyectar la empresa para los próximos 5 o 10 años”, afirmó Saavedra.

A partir de allí se elaboró un plan estratégico para adaptar la UAM “a nuevos mercados, a nuevos regímenes de comercialización y también a agregar servicios y a valorizar servicios”, explicó.

El otro componente financiero es el pasivo con la Intendencia de Montevideo. Saavedra señaló que existe un compromiso para comenzar a abordar su devolución una vez que termine de pagarse el convenio con el BROU. En ese escenario, el asunto comenzaría a tratarse hacia 2040.

Más logística, menos mercado tradicional

Uno de los cambios más visibles durante el último año se produjo en la Zona de Actividades Complementarias, destinada a proyectos logísticos.

Según Saavedra, en el primer año de su gestión aumentó más de 15% la cantidad de metros cuadrados comercializados en esa área. Allí se instalaron empresas que utilizan el predio para procesos vinculados al almacenamiento y la distribución.

“Lo que cambió mucho y lo que creció mucho fue la zona de actividades complementarias”, resumió. Para el presidente, ese crecimiento permite reforzar el papel de la UAM dentro de la cadena nacional de comercialización de alimentos frescos.

La expansión logística también muestra cómo se modificó el proyecto original. La UAM fue concebida como un mercado concentrador, pero hoy una parte creciente de su actividad está vinculada a la circulación de mercadería y a los servicios que permiten que los alimentos lleguen a otros puntos del país.

El volumen comercializado acompaña esa transformación. En 2025 fueron unas 420.000 toneladas. Saavedra aseguró que el crecimiento anual se ubica entre 5% y 8%: “Si uno mira lo que se ha crecido desde la mudanza al día de hoy, se ha crecido más del 20% en toneladas”.

Del productor al consumidor

Actualmente la UAM trabaja en una plataforma de e-commerce que permitirá a productores vender directamente al consumidor final. El proyecto todavía está en desarrollo y apunta especialmente a pequeños productores y a consumidores interesados en productos orgánicos o producidos sin determinados compuestos químicos.

Saavedra explicó que se trata de “una plataforma e-commerce para que los productores puedan comercializar directamente al consumidor final”. La intención es que esos productores tengan “un canal adicional al que tienen hoy” y que el consumidor pueda acceder directamente a productos con determinadas características.

A su vez, la UAM también firmó un convenio con Presidencia de la República para colaborar en las compras públicas de alimentos frescos. La unidad participa en la elaboración de pliegos y características técnicas.

La idea, es convertir a la UAM en “una herramienta potente para el Estado uruguayo” y, al mismo tiempo, ofrecer a los productores “un canal justamente para comercializar el producto que con tanto esfuerzo realiza miles de familias en nuestro país”.

Otro de los programas está vinculado con la recuperación de alimentos. En conjunto con la Intendencia de Montevideo, la UAM recupera más de dos toneladas diarias de frutas y verduras que ya no son aptas para la comercialización, pero mantienen sus valores nutricionales y son aptas para el consumo humano. Los alimentos son destinados a ollas y merenderos.

La discusión por los costos

La situación de los precios de los alimentos y los costos de operar dentro de la UAM se convirtió en uno de los puntos de discusión entre la administración y algunos pequeños operadores y transportistas.

Saavedra reconoció que recibió planteos vinculados a la rentabilidad. El problema, sostuvo, aparece especialmente cuando existe mucha oferta y los precios bajan.

Explicó que “el precio de arrendamiento del piso del usuario de la UAM es un arrendamiento que está fijo, no es variable de acuerdo con facturación ni mucho menos, es un precio fijo”.

Según el presidente, al producirse la mudanza desde el Mercado Modelo se mantuvo el mismo precio de arrendamiento de piso. “Se pasó de tener un mercado de 80 años a un mercado de última generación por el mismo precio de arrendamiento de piso”.

La normativa establece que la tarifa por el uso de los espacios se calcula de acuerdo con la superficie y la zona de actividad, a lo que se suman gastos comunes asociados al mantenimiento y los servicios generales.

La conducción sostuvo que realiza comparaciones periódicas con otros espacios. “Son precios de mercado. No hay un precio que esté por fuera de cualquier espacio logístico o cualquier centro comercial”, afirmó Saavedra. Y agregó: “Al contrario, está muy por debajo”.

El planteo de los operadores parte de otra realidad: cuando los precios de la mercadería bajan, los costos fijos adquieren un peso mayor sobre los márgenes. Saavedra consideró que ese fenómeno responde fundamentalmente al mercado.

“Es un tema más de oferta y demanda que la propia UAM”, sostuvo. “La UAM es un espacio logístico para la comercialización, si hay mucha oferta baja el precio, pero la UAM no fija ni la oferta, ni el precio, ni la cantidad de mercadería que ingresa”.

La unidad tampoco persigue fines de lucro. “Es importante al lector dejar en claro que la UAM no persigue fines de lucro, o sea, que el número final siempre es cero”, explicó el presidente.

Los precios mayoristas son publicados periódicamente por el Observatorio Granjero de la UAM. Saavedra recuerda que, desde la salida de la pandemia, los valores de comercialización se han mantenido relativamente estables y que los ciclos de mayor o menor oferta terminan repercutiendo sobre los márgenes de quienes intermedian entre productores y consumidores.

Una nueva etapa

El balance de Saavedra combina un dato financiero con una transformación del modelo de funcionamiento: la deuda con el BROU quedó reperfilada, el área logística creció y el sector de frutas y hortalizas opera hoy al 96% de ocupación. A eso se suma un cambio de fondo en la forma de vender: la UAM busca ampliar su público más allá del comprador mayorista tradicional, incorporar comercio electrónico y convertirse en un canal para las compras públicas de alimentos frescos.

El próximo examen será comprobar si esos cambios se traducen en mayor eficiencia para productores, operadores y consumidores. El plan piloto de horarios deberá mostrar si la nueva operativa mejora la logística sin generar costos adicionales para quienes utilizan la UAM a diario. Más a largo plazo queda la otra cuenta pendiente: el pasivo con la Intendencia de Montevideo, cuyo tratamiento recién comenzará hacia 2040, una vez saldada la deuda con el BROU.

El conflicto por el horario: del bloqueo al acuerdo gradual

El 1° de agosto comenzó el plan piloto que modificó el horario de ingreso de compradores y feriantes a la UAM, de las 4:00 a las 6:00. La medida generó una protesta que terminó con el bloqueo de los accesos al complejo y de la Ruta 5.

Los feriantes cuestionaron que el retraso afectara la logística posterior hacia las ferias vecinales y el interior y advirtieron que las compras realizadas con menos tiempo podían encarecer la mercadería.

Saavedra explicó que la medida había sido discutida durante meses. “De estos 600 operadores, buena parte de ellos nos hicieron llegar la inquietud”, afirmó. Según explicó, se formó un grupo de trabajo con participación de feriantes y otros actores para evaluar una modificación que permitiera mejorar la operativa durante el invierno.

El presidente de la UAM calificó el bloqueo como “una medida desproporcionada para un ambiente de diálogo que veníamos manejando hace tanto tiempo”. También sostuvo que el plan ni siquiera había tenido tiempo de ser evaluado.

La discusión derivó luego hacia una mesa de diálogo. Saavedra informó que se alcanzó una propuesta aceptada por todas las partes. “El plan piloto está en funcionamiento de manera gradual”, señaló. 

Según el presidente, la operativa funciona con normalidad y ahora el objetivo es evaluar “los resultados de este plan piloto” y su impacto sobre “ingresos y egresos y la gestión logística”. “Por ahora todo muy bien y esperemos así siga”, concluyó.

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EDICIÓN DEL 13/8/2026

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