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Colonia Express busca romper la exclusividad de Buquebus en la ruta Montevideo-Buenos Aires

Colonia Express busca romper la exclusividad de Buquebus en la ruta Montevideo-Buenos Aires

La disputa por el transporte fluvial entre Montevideo y Buenos Aires ingresó en una etapa que podría modificar la estructura comercial de uno de los principales corredores internacionales del Uruguay. Colonia Express pretende comenzar a operar directamente desde la capital uruguaya y competir con Buquebus, la compañía vinculada al empresario Juan Carlos López Mena que actualmente concentra la prestación del servicio marítimo directo entre ambas ciudades.

Lo que comenzó como una iniciativa empresarial para ampliar la oferta de transporte terminó convirtiéndose en un conflicto que involucra al Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP), la Administración Nacional de Puertos (ANP), las autoridades marítimas y dos compañías que disputan un mercado estratégico para el turismo y la integración regional.

La controversia tiene un componente particularmente sensible: Colonia Express obtuvo la autorización administrativa para desarrollar el servicio, pero todavía debe resolver las condiciones materiales que permitan utilizar las instalaciones portuarias necesarias para embarcar y desembarcar pasajeros y vehículos.

En el centro del conflicto aparece el muelle Maciel y la infraestructura flotante utilizada por Buquebus, cuya disponibilidad resulta determinante para la incorporación de un segundo operador.

La situación coloca sobre la mesa una discusión que excede los intereses comerciales de ambas empresas: cómo garantizar condiciones de competencia en un puerto público cuando determinadas instalaciones indispensables para desarrollar una actividad pertenecen a una compañía privada.

Una autorización que todavía no se convierte en operaciones

El 30 de julio de 2026, el Ministerio de Transporte y Obras Públicas autorizó a Colonia Express a desarrollar servicios internacionales de transporte fluvial entre Montevideo y Buenos Aires.

La habilitación fue otorgada con carácter precario y revocable, quedando sujeta al cumplimiento de las condiciones técnicas, administrativas y operativas correspondientes.

La empresa proyectó iniciar sus operaciones durante octubre, aunque el cumplimiento de ese cronograma depende de que pueda resolver las dificultades relacionadas con el acceso al puerto.

El pontón que enfrenta a las compañías

La disputa se concentra en la infraestructura utilizada para el embarque y desembarque de automóviles en el puerto de Montevideo.

Buquebus construyó el pontón flotante después de obtener, en 1996, la concesión de la terminal de pasajeros. Aunque aquella concesión fue rescindida en 2016, la instalación permaneció bajo propiedad de la compañía.

Colonia Express pretende acceder a esa infraestructura para desarrollar su operativa, mientras Buquebus rechaza compartirla en las condiciones planteadas.

La compañía de López Mena sostiene que deben respetarse sus derechos sobre las instalaciones y las condiciones de seguridad y funcionamiento de la terminal.

Por su parte, el ingreso de Colonia Express plantea la necesidad de encontrar alternativas que permitan desarrollar una nueva actividad comercial sin depender exclusivamente de la infraestructura de su competidor.

El problema presenta una dimensión jurídica y otra operativa.

Desde el punto de vista jurídico, corresponde determinar los derechos de utilización de las instalaciones y las facultades de las autoridades portuarias para establecer mecanismos que permitan ampliar los servicios.

Desde el punto de vista operativo, deben contemplarse las maniobras de atraque, la disponibilidad de espacios, los horarios, el movimiento de vehículos y los procedimientos de seguridad.

No se trata únicamente de disponer de un lugar para estacionar una embarcación. Una terminal internacional requiere servicios migratorios, controles aduaneros, circulación de pasajeros y condiciones adecuadas para el ingreso y egreso de automóviles.

La incorporación de otro operador exige resolver esos aspectos sin afectar el funcionamiento de los servicios existentes.

Colonia Express quiere dar un salto comercial

La compañía cuenta con experiencia en el transporte fluvial entre Uruguay y Argentina mediante su conexión entre Colonia del Sacramento y Buenos Aires.

Durante años desarrolló una propuesta que combina servicios marítimos y transporte terrestre, permitiendo conectar diferentes destinos uruguayos con la capital argentina.

Actualmente, los pasajeros que contratan un viaje desde Montevideo deben trasladarse en ómnibus hasta Colonia del Sacramento y posteriormente abordar el ferry hacia Buenos Aires.

Según los horarios publicados por la empresa para septiembre y octubre de 2026, el recorrido combinado tiene una duración aproximada de tres horas y media.

La nueva conexión no implicaría abandonar el servicio que Colonia Express desarrolla desde Colonia del Sacramento, sino incorporar una alternativa adicional dentro de su estructura comercial.

Un mercado estratégico para Uruguay

La conexión entre Montevideo y Buenos Aires representa mucho más que un negocio de transporte de pasajeros.

Constituye una vía de comunicación fundamental para la actividad turística, los intercambios comerciales, los viajes empresariales y los vínculos familiares entre Uruguay y Argentina.

Buenos Aires es uno de los principales centros emisores de visitantes hacia Uruguay y mantiene una relación económica y social permanente con Montevideo.

La facilidad para desplazarse entre ambas ciudades influye directamente sobre hoteles, restaurantes, comercios, servicios turísticos y actividades culturales.

Una mayor disponibilidad de frecuencias podría facilitar las escapadas de corta duración, los viajes de fin de semana y la organización de actividades empresariales que requieren desplazamientos rápidos entre las dos capitales.

Para Uruguay, la discusión también involucra su capacidad de desarrollar una política de conectividad que acompañe el crecimiento del turismo y la integración económica con Argentina.

Buquebus y una posición consolidada durante décadas

La empresa vinculada a Juan Carlos López Mena ha desempeñado un papel central en el desarrollo del transporte fluvial de pasajeros en el Río de la Plata.

Sus inversiones en embarcaciones, terminales e infraestructura contribuyeron a consolidar una actividad que moviliza pasajeros y vehículos entre ambos países.

Buquebus mantiene actualmente la operativa directa entre Montevideo y Buenos Aires, una posición comercial que podría modificarse con la incorporación de Colonia Express.

La empresa tiene derecho a defender sus inversiones, sus instalaciones y los intereses económicos asociados a su actividad.

También corresponde reconocer que la incorporación de nuevos operadores debe realizarse bajo condiciones técnicas que garanticen la seguridad de los pasajeros y el funcionamiento de las terminales.

Sin embargo, la discusión sobre la propiedad de determinadas instalaciones no resuelve por sí sola la cuestión de fondo: qué alternativas debe ofrecer el sistema portuario para permitir el desarrollo de servicios adicionales.

La existencia de infraestructura privada dentro de un puerto público plantea la necesidad de establecer mecanismos claros de utilización y planificación.

Una cosa es reconocer los derechos adquiridos por una empresa y otra es determinar cómo se organiza el crecimiento de una actividad estratégica para el país.

La resolución del conflicto deberá contemplar ambas dimensiones.

La ANP ante una decisión importante

La ANP, presidida por Pablo Genta, ocupa un lugar central en la búsqueda de soluciones. El organismo debe evaluar las posibilidades de utilización de las instalaciones existentes y las eventuales obras necesarias para ampliar la capacidad operativa de la terminal.

La ANP tiene ante sí una oportunidad para analizar la capacidad de crecimiento de la terminal de pasajeros de Montevideo y las inversiones necesarias para acompañar una eventual ampliación del mercado.

La discusión no debería quedar limitada a una solución transitoria para dos compañías.

También permite examinar qué infraestructura necesitará Uruguay durante los próximos años si pretende fortalecer su conectividad fluvial con Argentina y otros destinos regionales.

El interés de los pasajeros en el centro de la discusión

La controversia empresarial tiene un protagonista que muchas veces queda relegado en los debates sobre autorizaciones, concesiones e infraestructura: el usuario.

Para quienes viajan regularmente entre Montevideo y Buenos Aires, la posibilidad de contar con otro operador representa una ampliación de las alternativas disponibles.

Los pasajeros podrían elegir entre diferentes horarios, comparar tarifas y seleccionar el servicio que mejor se adapte a sus necesidades.

La competencia también podría estimular nuevas propuestas comerciales, programas de fidelización, promociones y mejoras en la atención.

Una definición para el futuro del Río de la Plata

Colonia Express pretende concretar su ingreso a la ruta directa Montevideo-Buenos Aires y desarrollar una nueva etapa de su actividad en Uruguay.

La autorización ministerial representa un avance, aunque todavía resta resolver las condiciones portuarias que permitan comenzar las operaciones.

La controversia con Buquebus abrió una discusión sobre el acceso a infraestructura estratégica, los derechos de los operadores existentes y las posibilidades de incorporar nuevas empresas.

El Gobierno deberá encontrar una solución que contemple las condiciones técnicas y jurídicas, pero también las necesidades de conectividad del país.

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EDICIÓN DEL 24/9/2026

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