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La Ley de Corresponsabilidad en la Crianza bajo la lupa: Goñi apuesta a reforzar recursos, no a derogarla

La Ley de Corresponsabilidad en la Crianza bajo la lupa: Goñi apuesta a reforzar recursos, no a derogarla

Desde su aprobación, el 29 de mayo de 2023, la Ley N° 20.141, que establece el régimen de corresponsabilidad en la crianza, ha sido objeto de debate. La norma declara y garantiza el principio de corresponsabilidad en la crianza de niños, niñas y adolescentes, asegurando que ambos progenitores tengan derechos y deberes iguales en su crianza, educación y desarrollo, independientemente de si están juntos o separados. Se basa en la Convención sobre los Derechos del Niño y el Código de la Niñez y la Adolescencia, que fue levemente modificado.

Dentro de los puntos más destacados, aclara que la separación de los padres no limita la corresponsabilidad y se privilegia la tenencia compartida o alternada cuando es lo mejor para el niño. En caso de que no exista un acuerdo, quien decide será el Juez de Familia considerando parámetros esenciales como la opinión del niño o niña, los vínculos afectivos, costumbres, dedicación de cada progenitor, distancia entre domicilios y etapa de lactancia, si así lo requiere. También establece que el Juez debe garantizar la continuidad de vínculos familiares ampliados y estabilidad de la vida del niño.

El asesinato de dos niños en Mercedes a manos de su padre volvió a encender el debate en torno a la Ley Nº 20.141. Mientras el Frente Amplio propone cambios, el diputado nacionalista Rodrigo Goñi sostiene que la norma “garantiza los derechos del niño” y rechaza que se la responsabilice de tragedias que, asegura, “exceden su alcance”.

Un acontecimiento que sacudió a Uruguay

El secuestro y asesinato de Francisco Alexander Morosini Ramos (6 años) y Alfonsina Morosini Ramos (2 años) por parte de su padre, Andrés Morosini Rechoppa, estremeció al Uruguay entero. El hombre tenía medidas cautelares y prohibición de acercamiento por una denuncia previa de violencia doméstica. Sin embargo, irrumpió en la casa de su expareja en Mercedes, amenazó a la madre y se llevó a los dos pequeños. Tras dos días de intensa búsqueda, la Armada Nacional halló el vehículo sumergido en un arroyo de Río Negro con los cuerpos de los tres.

En Montevideo, decenas de personas se concentraron frente a la Torre Ejecutiva para exigir respuestas y cambios en el sistema de protección contra la violencia doméstica. “Esto no se trata de leyes nuevas, sino de aplicar presupuesto y medidas ya existentes”, reclamó una de las manifestantes. El debate público se encendió con rapidez, y la Ley Nº 20.141 de Corresponsabilidad en la Crianza quedó en el centro de las críticas, una vez más.

Goñi: “Es injusto culpar a la ley”

En entrevista con El Explorador, el diputado Rodrigo Goñi, impulsor de la Ley de Corresponsabilidad en la Crianza, rechazó con firmeza las voces que atribuyen la tragedia a la normativa. “Es una gran falsedad decir que esta ley ampara situaciones como la ocurrida en Mercedes. Quien sostiene eso, miente”. A su vez, consideró que existe cierta intencionalidad de manipular a la opinión pública “diciendo que este hecho trágico fue culpa de la ley” y que, por el contrario, esta norma “ha logrado solucionar problemas que eran injustos”.

Mencionó que “en situaciones como esa, la ley nunca ampara que un padre con antecedentes y medidas cautelares se lleve a sus hijos. Esa tragedia tiene que ver con un sistema que falló, no con la norma”. Por otro lado, denunció la existencia de “posturas ideológicas” que buscan “estigmatizar la paternidad” y “criminalizar a los padres”. “La enorme mayoría de los papás no ejercen violencia contra sus niños. Decir lo contrario es una falsedad que termina dañando a los propios niños”, sostuvo.

Asimismo, el diputado recordó que la norma se gestó a partir de un problema creciente, que es la pérdida del vínculo de muchos niños con sus padres tras la separación. “Comenzamos a trabajar en esto en 2015 porque veíamos situaciones injustas y dolorosas para niños, padres, abuelos y familias enteras”, afirmó.

Para Goñi, la ley representa un cambio de paradigma: “Garantiza que los niños puedan mantener la relación con ambos padres cuando estos se separan, siempre que las condiciones estén dadas en favor del niño”.

Defensoría para el menor

También subrayó que la norma no se limita a regular visitas, sino que introduce mecanismos como la figura del defensor del niño. “Por primera vez, el niño tiene un abogado propio”. Este hecho, remarcó, colabora para que la mirada sea “exclusivamente en el niño” durante todo el proceso y su defensor tendrá presente “que lo mejor que le puede pasar al niño es continuar esa relación cuando están dadas las condiciones para ello y no ser rehén de ese conflicto de los padres y, por ejemplo, no poder mantener relación con el papá cuando perfectamente podría tenerla. Esta ley da todas esas garantías”.

En casos complejos, “donde pueda haber alguna duda, si continuar las visitas o no”, explicó, la ley prevé visitas en lugares públicos, con acompañamiento familiar o con otras garantías. “Se busca evitar que el niño sea rehén del conflicto de los adultos”, señaló.

Esta herramienta, considera, evita también la manipulación infantil en contextos de conflicto. “Antes de esta norma, los niños estaban mucho más expuestos a la manipulación. Ahora, con un defensor propio y mecanismos específicos, se reduce ese riesgo”, explicó.

El debate sobre denuncias falsas y violencia doméstica

Uno de los puntos polémicos de la Ley 20.141 es la penalización de las denuncias falsas. Goñi sostiene que esta disposición “desincentivó” el uso abusivo del sistema judicial para obstaculizar vínculos paternos. “Antes no había consecuencias y era frecuente que se recomendara denunciar para frenar el contacto con el otro progenitor. Eso generaba violencia y daño psicológico para el niño”, afirmó.

El legislador planteó, sin embargo, la necesidad de ampliar el número de técnicos especializados ante un fenómeno “muy creciente” como el de la violencia doméstica, porque consideró que está en juego la integridad física y psíquica de los niños, así como la de sus padres. Se espera que funcionen “todos los mecanismos de asistencia profesional que hoy son claramente insuficientes”. Para el diputado, sin estos procesos, no se le puede solicitar al Poder Judicial “que haga magia”. “Se necesita de más técnicos, es un costo económico muy importante, que tenemos que asumir, como también los costos de toda la protección de las partes en la violencia doméstica. Es un costo creciente, pero tenemos que asumirlo, porque hay un bien mayor que proteger”, señaló.

El diputado hizo hincapié en que el presupuesto destinado a estas políticas es insuficiente. “Algunos dicen que el problema es ‘creciente’. Bueno, justamente por eso necesitamos más recursos. Acá está en juego nada menos que la vida y la integridad de los niños”, advirtió.

Goñi pidió reforzar el sistema de seguimiento y evaluación de las leyes. “Uruguay tiene una carencia enorme en esto. Hacemos leyes con pensamiento mágico, creyendo que se aplican solas. Hay que medir cuántas denuncias había antes y cuántas hay ahora, y evaluar si las penas por denuncias falsas han tenido efecto o si han obstaculizado denuncias legítimas. Todo eso es evaluable y comprobable”, sostuvo.

El desafío de enfrentar la violencia sin estigmatizar

Para Goñi, el fenómeno de la violencia trasciende las leyes específicas y atraviesa toda la sociedad. “La violencia no está solo en las parejas separadas. La vemos en las escuelas, en el deporte infantil, en las redes sociales, incluso en el Parlamento. Querer reducir este fenómeno únicamente a la paternidad es falso y contraproducente”, señaló.

El legislador propuso que el país adopte como meta “violencia cero” en todos los ámbitos, comenzando por el Parlamento. “Sería un buen propósito en este año del Bicentenario”, dijo.

El diputado recordó que votó en contra de algunos artículos de la Ley de Violencia Basada en Género porque, a su juicio, “generaban desequilibrios”. Sin embargo, reconoció la necesidad de proteger a las víctimas. “La violencia de los padres hacia las madres es mayoritaria, eso es así, entonces ese fenómeno tenemos que considerarlo y buscar remediarlo y tomar todas las garantías porque indudablemente hoy se pasa a agresiones graves casi en un abrir y cerrar de ojos”. 

A su vez, consideró que esto “nos obliga a tomar también ciertas medidas precautorias, pero buscando los equilibrios. Porque si no, terminamos usando el aparato del Estado para otros fines que no tienen nada que ver con la violencia propiamente dicha que debe combatirse radicalmente”.

El rol del Partido Nacional y la defensa de la Ley 20.141

Rodrigo Goñi destacó que la Ley de Corresponsabilidad en la Crianza fue impulsada por el Partido Nacional con apoyo del Partido Colorado. “Creemos que derogarla o modificarla sin razones fundadas sería un retroceso”, afirmó. Para el legislador, la discusión debe centrarse en “cómo perfeccionar los mecanismos de protección” y no en “desandar avances” en materia de derechos de los niños. 

La conmoción generada por el doble filicidio de Mercedes puso en evidencia las falencias del sistema uruguayo para prevenir y responder a la violencia doméstica. Mientras organizaciones sociales exigen más recursos y acciones concretas, el debate político sigue girando en torno a cómo equilibrar derechos, proteger a las víctimas y evitar tragedias.

En ese contexto, la defensa de Goñi de la Ley Nº 20.141 se vuelve un punto fundamental del debate. Para el diputado, más que una cuestión de leyes se trata de voluntad política, recursos y control efectivo de la misma. Como uno de los principales impulsores de la norma, Goñi advierte que desde su fuerza política, el Partido Nacional se encuentra “totalmente dispuesto a tratar de impedir” todo aquel retroceso que se intente hacer con respecto a la ley. 

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