China y Brasil se unen “contra el unilateralismo y el proteccionismo”
El presidente chino, Xi Jinping, y su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, firmaron en Beijing una serie de documentos de cooperación entre ambas naciones que consolida la relación de las dos potencias del grupo BRICS. El mandatario brasileño es uno de los líderes regionales que asiste en la capital china a la cumbre del gigante asiático con la CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) y fue recibido con todos los honores por Xi.
“La relación entre Brasil y China nunca fue tan necesaria”, declaró el presidente de Brasil. “Hace años que el orden internacional demanda reformas profundas -añadió- y en los últimos meses el mundo se volvió más imprevisible, más inestable y más fragmentado (…) China y Brasil están determinados a unirse contra el unilateralismo y el proteccionismo”, afirmó.
Los documentos firmados entre Lula y Xi se proponen, entre otras cosas, la implementación de la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI), la cooperación en sectores de logística e infraestructura digital, energías limpias, industrialización verde y financiación para el desarrollo regional con la mira en los flujos productivos y comerciales chino-brasileños. El acuerdo apuesta al uso del real y el yuan en las transacciones bilaterales, reduciendo la dependencia del dólar.
Créditos chinos
En su mensaje de bienvenida a los jefes de estado latinoamericanos y del Caribe- hay que recordar que el argentino Javier Milei decidió ignorar este Foro al que a principios de año dijo que iría, mientras que el chileno Gabriel Boric y el colombiano Gustavo Petro también son de la partida- Xi Jinping prometió sustanciosos créditos para promover el desarrollo de esta parte del mundo.
«Para apoyar el desarrollo de los países de América Latina y el Caribe, China les proporcionará una línea de crédito de 66.000 millones de yuanes (8.400 millones de dólares)», avanzó Xi al pronunciar este martes el discurso inaugural en la cuarta reunión ministerial del Foro China-Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños), en Bejing.
En una entrevista a medios brasileños previa a su partida a Beijing, Lula había dicho que «Brasil toma a China como un socio político, un socio económico y un socio estratégico muy fuerte en este mundo turbulento del siglo XXI” y señaló que “el Sur Global es la novedad política del siglo XXI. Estoy muy orgulloso de nosotros por llegar hasta dónde estamos y es posible crecer aún más porque hay mucha gente que quiere entrar al Sur Global”.
“Ningún país puede salir solo”
«Ningún país puede salir adelante por sí solo», enfatizó hoy aquí el presidente brasileño, Luis Inácio Lula da Silva, al subrayar que América Latina y el Caribe deben trabajar unidos para superar los desafíos históricos.
El mandatario hizo este llamado durante la apertura de la IV Reunión Ministerial del Foro China-Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños), en la que participó su homólogo anfitrión, Xi Jinping, así como otros líderes de la región.
En opinión de Lula, América Latina tiene ante sí una encrucijada: seguir siendo una región marcada por la pobreza o convertirse en un polo de desarrollo sostenible, inclusivo y justo.
El mandatario llamó a evitar errores cometidos en 500 años de historia como la explotación y confrontación entre bloques.
Agregó que la región debe abogar por un orden multipolar donde los países en desarrollo tengan voz y voto en los asuntos globales, al tiempo que se refuerza el mecanismo de diálogo Sur-Sur.
Sobre los vínculos con el gigante asiático, ponderó la expansión de los mismos durante la última década.
«Actualmente, China es el segundo mayor socio comercial de Brasil y uno de los socios más importantes para la región, contando con aproximadamente 500 empresas activas en diversos países latinoamericanos», comentó.
Explicó que los recursos provenientes de instituciones financieras chinas superan incluso el crédito ofrecido por el Banco Mundial o, al menos, son comparables.
Durante las últimas décadas, el impulso en la exportación de materias primas ha contribuido a elevar el perfil de la región en la economía global, agregó Lula.
El presidente consideró que este flujo económico también ha permitido a muchos países desarrollar proyectos estratégicos en infraestructura, agricultura y energía.
Recordó asimismo el apoyo de Beijing durante la Covid-19 y las vacunas suministradas desde aquí para proteger a millones de personas en la región.
«No obstante, persisten desafíos. La viabilidad económica de muchos proyectos depende de una mejor coordinación entre los países latinoamericanos», subrayó.
Lula enfatizó en la importancia de articular políticas comunes y facilitar la libre circulación de bienes y servicios en ALC para aprovechar mejor iniciativas como la Franja y la Ruta que promueven el desarrollo de carreteras, ferrocarriles y redes digitales.
«La prosperidad a largo plazo exige economías sólidas y equilibradas. América Latina y el Caribe buscan reducir las asimetrías económicas y sociales mediante políticas integradoras y colaboraciones internacionales», resaltó.
En este sentido, dijo que la cooperación con China puede contribuir al fortalecimiento de la industria local y fomentar la innovación tecnológica.
«El desarrollo de tecnologías digitales e inteligencia artificial no debe convertirse en un privilegio exclusivo de unos pocos países», opinó.
De acuerdo con Lula, una transición hacia economías bajas en carbono requiere acceso universal a tecnologías limpias, especialmente en regiones vulnerables como América Latina y el Caribe.




