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Juventud, legado y compromiso: el Partido Nacional recordó a Herrera

Juventud, legado y compromiso: el Partido Nacional recordó a Herrera

A 152 años del nacimiento de Luis Alberto de Herrera, el Partido Nacional como año a año, realizó un emotivo homenaje que combinó el recuerdo histórico con una fuerte interpelación al presente y al futuro. En la mañana del martes 22 de julio, frente al busto del caudillo, se congregaron autoridades partidarias, militantes y expresidentes como Luis Alberto Lacalle Herrera y Luis Lacalle Pou, y el actual presidente del directorio nacionalista, Álvaro Delgado.

El homenaje reunió voces jóvenes y experimentadas, dejando en claro que la figura de Herrera sigue siendo un faro ideológico dentro del Partido Nacional. Así lo expresó Antonella Mariño, integrante del Herrerismo y de la lista 71, al señalar que “Herrera nos enseñó que la política no es algo que se vive desde lejos ni desde la comodidad, es algo que se vive desde cerca de la gente y con el corazón puesto en la causa”.

 “No concibió la política como un privilegio”

Antonella Mariño reivindicó la entrega de los jóvenes militantes sin esperar beneficios personales, considerando que “militar significa entregar tiempo, entregar vida, energía, por algo mucho más grande que uno mismo”. Y sostuvo que Herrera dejó una impronta “ruralista y descentralizadora” que logró marcar la historia de un país, ya que “defendió la producción y defendió a quienes la trabajan, porque estaba convencido de que sin campo no hay nación posible”.

En su discurso, la militante recordó a un líder que recorría cada rincón del país para “mirar a los ojos y entender las realidades de las personas”. Para la juventud blanca, dijo, militar hoy es resistir el descreimiento, el cinismo y la apatía. “Herrera nos enseñó que la política no es para los que se rinden, sino para los que persisten, aunque cueste el doble”, enfatizó.

La voz del interior profundo

A su turno, Florencia Génova, referente joven del interior, tomó la palabra para agradecer y mencionar el “honor y el orgullo de representar a los jóvenes del interior profundo” a los cuales definición como “los militantes sin descanso de nuestra causa, que no es otra que servir a la patria”.

Génova recordó que su vínculo con el Partido Nacional comenzó en la infancia, de la mano de su abuelo. “Soy blanca porque me lo transmitió mi abuelo desde muy chiquita, y reconozco en eso una de mis mayores condiciones”. A partir de ese recuerdo, trazó su visión de Herrera como un líder “con una presencia avasallante y una calidez cercana”, que “renunció a los privilegios para servir a los más postergados”.

En un mensaje que también interpeló al presente político, señaló que “somos y seremos un partido antiimperialista, lo que no significa estar aislados, sino tener una fuerte convicción en los intereses que persigue nuestra patria”. Por otro lado, también llamó a la unidad, expresando que no significa “unanimidad” sino que se considera un “movimiento vivo, vibrante, donde las voces disonantes son un signo vital”.

El legado, entre la historia y el presente

El cierre estuvo a cargo del senador Luis Alberto Heber, en representación del Directorio del Partido Nacional. Tras elogiar las intervenciones jóvenes, mencionado que “con solo haber escuchado a estas dos grandes oradoras, ya vale la pena este acto”; Heber conectó el legado de Herrera con los desafíos actuales, especialmente el debate sobre el diálogo social que vive el país.

Heber cuestionó la narrativa que acusa al Partido Nacional de no participar del diálogo, mencionando que “a nosotros no nos van a tener que explicar lo que es dialogar”, tras enumerar las instancias en que su sector ha impulsado conversaciones multipartidarias. “Los partidos políticos son un corte vertical de la sociedad. Representamos al conjunto, no a un sector”, subrayó, en una crítica directa a las propuestas de diálogo que, para el senador, diluyen la representación política.

Enfatizó que en sus 40 años dentro del Parlamento han sido muchas “las horas que hemos estado recibiendo y escuchando en una tarea de diálogo social”, considerándolo como el lugar en donde los “representados tienen sus representantes y reciben a todas las corporaciones del país para construir una mayoría parlamentaria para que se haga ley y que pueda llegar a poder solucionar”.

A su vez, sostuvo que “el país no tiene tiempo para perder dos años en un diálogo social mientras hay problemas urgentes como la pobreza infantil o la salud mental”. Y advirtió que “no se muere aquel que vive en el recuerdo. Y Herrera vive. Vive en la juventud militante, en el compromiso, en el sentido de urgencia que tenemos como partido”.

“Un herrerista es simplemente un nacionalista y un blanco que quiere ganar”

Por otro lado, el senador compartió una anécdota del propio Herrera como presidente del Directorio, donde organizó las elecciones departamentales del partido en todo el país y les entregó un automóvil a cada uno de los departamentos para que pudieran “escribir” y recorrer el territorio. “Era un partido que había dejado las armas y pasaba a creer que, con un papel, una balota, podía cambiar lo que no había logrado con el fusil”, explicó.

Ese cambio de paradigma dijo, es lo que marca la diferencia de una visión política que eligió la democracia y el servicio como pilares. “Un herrerista es simplemente un nacionalista y un blanco que quiere ganar”. A su vez agregó que el Partido Nacional ha demostrado que “tiene ese sentido de urgencia que la realidad nos muestra y que nosotros no estamos acá para perder el tiempo, sino para ser por mucha gente que hoy está precisando de una mano”.

El senador remarcó que es necesario tener un “diálogo político para solucionar los problemas de la gente” y no cree necesario pasar en asamblea permanente.

El encuentro culminó con la entrega de una ofrenda floral por parte del presidente del Directorio, Álvaro Delgado, junto al senador Heber.

Fotos: Partido Nacional

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