Jisdonian: “La solución no es castigar al club, sino sacar a los violentos del estadio”
El presidente de la Comisión de Deporte del Senado asegura que sancionar a los clubes no resuelve el problema de fondo y plantea sanciones directas a quienes delinquen en los estadios. A su vez, defiende el deporte como herramienta de inclusión y anuncia nuevos proyectos legislativos.
En los últimos años hemos podido observar cómo el fútbol uruguayo enfrenta una crisis profunda en torno a la violencia en los estadios. A pocos días de disputarse un clásico entre Nacional y Peñarol, El Explorador entrevistó al senador Pedro Jisdonian, integrante del Partido Nacional y presidente de la Comisión de Deporte del Senado, con el cual mantuvimos un diálogo sobre el alcance de las sanciones impuestas tras los últimos incidentes, los desafíos de la legislación actual y su propuesta concreta para revertir esta realidad que preocupa y, sobre todo, ocupa a gran parte de la sociedad uruguaya.
Para el senador Jisdonian, las sanciones aplicadas a Nacional y Peñarol tras los incidentes ocurridos en el estadio Centenario el domingo 6 de julio, mientras se disputaba la final del Torneo Intermedio y durante la cual una bengala náutica fue lanzada desde la tribuna Colombes a la tribuna América, impactando de manera directa en la pierna de un efectivo policial que rápidamente tuvo que ser asistido, responden estrictamente a la reglamentación de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), pero no atacan el problema de fondo. “Muchas veces quienes cometen estos actos ni siquiera están interesados en el partido. No les importa el resultado ni la tabla. Van a delinquir”, asegura. Para el legislador, se trata de delincuentes que usan el deporte como excusa.
El senador propone modificar el enfoque y, en lugar de sancionar a las instituciones deportivas, plantea centrar las penas en los individuos responsables. “Quien tira una bengala de esas características a una tribuna no es un hincha exaltado, es un delincuente con intención de dañar”, aclara.
Identifica que “la solución no va por los puntos que se saquen o las puertas cerradas que haya”, el proyecto de ley que promueve introduce una serie de sanciones proporcionales a la gravedad del delito cometido, que van desde multas cuya recaudación se destinaría a programas de concientización en centros educativos, hasta penas efectivas y trabajos comunitarios en clubes deportivos.
Prevención, educación y justicia
Para Jisdonian, las medidas punitivas deben ir acompañadas por una campaña educativa sostenida, considerando que “los jóvenes tienen que saber que no está bien cantar canciones sobre la muerte ni usar la violencia como forma de identificación con su cuadro”. También propone tener medidas sustitutivas en caso de que haya decisiones judiciales y que las mismas sean realizadas en clubes deportivos. “Que vayan a pintar, a limpiar distintas instituciones para de alguna manera devolver un poco lo que le sacan al deporte”, expresa.
A su vez, destaca la necesidad de que el sistema judicial funcione en tiempo y forma para aplicar las penas ya existentes. Uno de los puntos clave del proyecto es el fortalecimiento de la lista de impedidos, una herramienta que permitiría prohibir el ingreso a personas con antecedentes en eventos deportivos. “Que los que delinquen no vayan a un estadio, porque nosotros entendemos que por más que somos partidarios de que exista una participación mucho más activa de la policía, tanto fuera como dentro de los estadios, si usted pone mucho policía, pero siguen yendo los revoltosos, va a tener problemas iguales”.
“El deporte es un reflejo de la sociedad”, recuerda Jisdonian, y lamenta la relación que este puede tener con problemas de adicciones, salud mental, entre otros. Identifica, por otro lado, que el fútbol infantil es de suma importancia en Uruguay, ya que juegan más de 60.000 niños durante los fines de semana en los que también se han visualizado situaciones “complejas”.
El papel de la policía y el fracaso de la seguridad privada
Consultado en cuanto al operativo de seguridad en los espectáculos deportivos y si considera necesario que la presencia policial se haga visible nuevamente dentro de las canchas, Jisdonian consideró que “se ha demostrado que desde que se sacó la policía ha empeorado la situación”, por lo cual cree que realizar una “marcha atrás” en esta medida podría ser beneficioso. Propone implementar controles escalonados, como se realiza en países como Argentina o Inglaterra, que permitan detectar irregularidades antes de que los espectadores ingresen al estadio.
Critica con dureza el rol actual de la seguridad privada, remarcando que se “fracasó” al ver cómo continúan entrando personas con diferentes objetos que deberían estar prohibidos. Considera que “tiene que haber algo distinto”, mientras que propone la creación de una unidad policial especializada, como la Guardia Republicana, para actuar en este tipo de eventos, con preparación adecuada y sin excesos. “Que no existan abusos o desbordes (…) que sea gente que esté preparada y que tenga la formación necesaria para actuar en este tipo de casos”.
A su vez, el parlamentario invita a cambiar el discurso sostenido durante años, el cual refiere a que la presencia policial genera incomodidad y violencia ante los visitantes en los espectáculos deportivos, afirmando que “la violencia la generan los delincuentes, no la policía, y hay que cuidar a las personas que quieran ir a un partido”.
Reconocimiento facial: una herramienta subutilizada
Sobre el uso de tecnología para identificar a aquellas personas violentas o que representen un riesgo para la seguridad, el orden, o que incumplan las normas establecidas, el senador señala la existencia de equipos de reconocimiento facial en los principales estadios del país: el Centenario, el Campeón del Siglo y el Parque Central, teniendo una unidad móvil que es utilizada dependiendo de la demanda. Consultado por su uso correcto, admite que el sistema no ha arrojado resultados concretos. “Nosotros lo que hemos visto es que tampoco ha dado muchos resultados”. A su vez reclama que a varias semanas del accidente ocurrido en el pasado clásico Nacional–Peñarol, todavía no se ha identificado quién es o son los responsables. Considera que, en la actualidad, los costos de estos dispositivos no son elevados como podría tratarse hace varios años, pudiendo acceder de mejor manera a ellos.
Jisdonian detalla que muchas personas logran burlar los controles mediante entradas nominadas con otras cédulas, lo que vuelve ineficiente al sistema. “Si en un partido en el que hay cuarenta entradas para una parcialidad no identificamos a nadie, estamos en un problema grave”, expresa haciendo referencia a un partido disputado por Cerro y Peñarol.
Consultado sobre el papel de los clubes ante la situación actual, Jisdonian valora algunas señales de colaboración, como la presencia de los presidentes de Nacional y Peñarol en reuniones con el Ministerio. Sin embargo, se muestra escéptico ante las medidas anunciadas. “Hablar del tamaño de las banderas o del público local en los clásicos es insuficiente si no se investiga lo que hay detrás de una puerta con candado en la tribuna”.
Diálogo ante incidentes
Para el senador, es urgente que los clubes se comprometan activamente en identificar a los violentos y erradicarlos de sus instalaciones. “Ceder espacios fue un error. Si seguimos renunciando a actuar, la situación va a empeorar”.
Informó que la Comisión de Deporte del Senado convocó al ministro del Interior para analizar los hechos ocurridos en el clásico y discutir el rumbo a seguir. La fecha tentativa para la reunión se había fijado el 12 de agosto, la cual fue sustituida por una sesión sobre eutanasia y deberá ser reprogramada.
“Considero que lo que se hizo hasta ahora y lo que hay no fue suficiente. No digo que esté malintencionado o que no exista, pero no funcionó. Entonces hay que seguir tratando con nuevas medidas para cambiar la realidad”, afirma, mientras sostiene que el trabajo coordinado entre el Ministerio del Interior, la AUF, la Secretaría Nacional del Deporte y los clubes es imprescindible.
El deporte como motor de integración social
La Comisión de Deporte trabaja en proyectos de promoción e inclusión social a través del deporte. Durante la legislatura pasada se comenzó a trabajar en un proyecto que se consideró “muy positivo”. Ya que contó con la aceptación de diferentes abogados y clubes deportivos. Así como un apoyo importante en el Parlamento, en la Cámara de Diputados, donde fue votado por unanimidad por todos los partidos políticos. El senador recuerda que finalmente no se pudo votar, hecho que lamenta, pero fue tomado como punto de partida para realizar modificaciones y volver a presentarlo.
“Acá tiene que haber un convencimiento del Ministerio del Interior, tiene que haber un convencimiento de los clubes, de las asociaciones, no es de un actor solo, acá hay varios, y me parece que lo que hay que generar justamente es esa coordinación para lograr cambiar la realidad”, expresa.
Por otro lado, dentro de los proyectos que impulsa la Comisión, destaca la creación del Día de la Camiseta Celeste, el cual tendrá su lanzamiento oficial el próximo 15 de agosto, y fue pensado como una instancia nacional de incentivo a la práctica deportiva, con actividades descentralizadas en todo el país y homenajes a deportistas que han representado al Uruguay en el exterior. A su vez consideró que “la práctica activa del deporte evita muchas situaciones que se puedan dar después. Hay otra contención, hay otro tipo de respeto, otro tipo de compromiso, de entrenarse, de respetar, de ir a los partidos, de preparar todo lo relacionado al día del match sumado a todo lo que genera en la familia”.
Mayor inversión en deporte
El senador subrayó la necesidad de invertir en disciplinas históricas como el remo, mencionando algunos de los clubes más antiguos como el Montevideo Rowing o el Club Nacional de Regatas. También, el ciclismo, el básquetbol o el hockey, que han dado alegrías al país, pero enfrentan carencias estructurales.
Jisdonian considera que el deporte es una herramienta de contención frente a las adicciones, la violencia y la exclusión. Por lo cual sería necesario “jerarquizarlo” de manera “impostergable para el Uruguay. Ha sido demostrado en el mundo entero que es una inversión. Que cuando hay gente que está en el deporte no está haciendo otras cosas, está entrenando, está alejada de otras situaciones que lamentablemente hoy son flagelos para la juventud. Como las drogas, como la delincuencia”, concluyó.
Con una agenda clara, el senador apuesta a que el deporte vuelva a ser una fiesta popular segura, en la que las familias puedan regresar a participar sin miedo y que por parte del Estado se continúe invirtiendo en políticas que colaboren con los más jóvenes y las actividades deportivas.




