Economía digital: el eje que CEDU busca instalar tras la misión oficial de Uruguay en China
La Cámara de la Economía Digital (CEDU) formó parte de la misión oficial a la República Popular China encabezada por el presidente de la República, Yamandú Orsi. La delegación, integrada por autoridades de gobierno, cámaras empresariales y representantes de diversos sectores productivos del país, tuvo como objetivo profundizar el vínculo en áreas estratégicas como comercio, inversión, ciencia, tecnología y cooperación.
En este contexto, la presencia de CEDU respondió a una definición sumamente estratégica: posicionar a la economía digital como un componente central del desarrollo productivo del país y lograr que el sector tenga mayor visibilidad y peso en agendas históricamente dominadas por la agroindustria y los recursos naturales.
Representada por su presidente, Andrés Marrero, la Cámara participó activamente de las instancias de intercambio tanto político como institucional y empresarial. En entrevista con El Explorador, señaló que los motivos que llevaron a CEDU a integrar la misión se basó en la preocupación de no formar parte de este tipo de espacios.
“La Cámara en general tiene determinados objetivos que en concreto son: estimular, impulsar y viabilizar el crecimiento del ecosistema de la economía digital. Ese es el cometido principal, hacer que cada vez más la economía digital protagonice la actividad económica del país”.
Un sector en expansión que busca mayor representatividad
El crecimiento del comercio electrónico en Uruguay refuerza la relevancia del sector. Según datos presentados por la Cámara, las ventas por e-commerce crecieron 34% en 2025 respecto al año anterior, superando los US$ 2.500 millones, con más de 80 millones de transacciones anuales. Sin embargo, ese dinamismo aún no se traduce plenamente en una mayor participación en las instancias de definición de políticas públicas y misiones de Estado.
En ese sentido, Marrero explicó que el trabajo de CEDU se estructura en tres grandes ejes. “Hay algunos ejes de trabajo que tienen que ver en concreto con la dinamización del ecosistema”, afirmó, y recordó el rol de la Cámara en la creación y consolidación de fechas comerciales como el Ciberlunes. A eso se suma la formación. “Después está toda la parte de capacitación y creación de conocimiento. Ahí se trabaja a nivel educativo con las universidades, con concursos, con foros, eventos, mentorías y muchas actividades más”. Muchas de ellas, explica, responden a la necesidad de que exista mayor capacitación a nivel empresarial y laboral para poder “actuar con las nuevas reglas de juego en la actividad del comercio actual y futuro”.
Marrero explica que el tercer eje es la representatividad institucional, refiriéndose a “cómo el sector de la economía digital está representado, escuchado y presente en todas las políticas públicas”. Para la Cámara, ese punto es clave para que el crecimiento del sector esté acompañado por un marco regulatorio y políticas públicas que faciliten la innovación y la inversión.
El “mindset digital” como eje transversal
Estos tres pilares se integran en un concepto que Marrero define como “mindset digital”, una idea que atraviesa toda la estrategia de la Cámara y que fue central en la decisión de participar de la misión a China. “Este mindset digital tiene que ver con una nueva manera de gestionar las empresas, de gestionar el vínculo con las tecnologías y de hacer”, explicó.
Según detalló, se trata de un cambio cultural profundo. “Tiene que ver con invertir en tecnología, capacitación constante, la innovación en primer plano, la vocación y el abrazar el cambio, que es más que reaccionar ‘contra’ el cambio”, afirmó. Desde esa perspectiva, China aparece como un referente global inevitable.
Entonces, ¿por qué la Cámara viaja a China? “Principalmente por el eje mindset digital que baña todo, que es ir de primera mano a tomar contacto con un país que es referente mundial en comercio electrónico y economía digital”, señaló Marrero. “Es una oportunidad para tender puentes de contacto con actores de allá, generar misiones inversas de intercambio, de conocimiento, generar oportunidades de negocios también en las dos vías”.
Representatividad institucional
Uno de los aspectos que la Cámara de la Economía Digital del Uruguay destacó especialmente de su participación en la misión oficial fue el fortalecimiento de su rol de representatividad institucional. Para CEDU, el viaje permitió compartir una experiencia directa con los principales referentes de la actividad política del país, en un contexto clave para el desarrollo de políticas públicas vinculadas a la transformación digital.
“Es una experiencia de primera mano, conviviendo con los principales referentes de la actividad política local, que para nosotros es súper importante, pues son las personas con las que estamos en contacto en el día a día para todo lo que tiene que ver con desarrollo de políticas de apoyo a los ejes que, para nosotros, son principales: innovación, inversión en tecnología, educación, políticas públicas habilitantes. Todo lo que tiene que ver con hacer más fértil el terreno para que la economía digital se desarrolle”, expresó Marrero.
En ese marco, el presidente de la Cámara subrayó que la misión a China no solo tuvo un componente de aprendizaje y observación del ecosistema digital chino, sino también un fuerte énfasis en la generación y profundización de vínculos estratégicos. “Un poco de lo que fuimos a buscar a China son los vínculos y conocimiento. Vínculos comerciales y vínculos de intercambio, de conocimiento. Oportunidades comerciales para el empresariado local y vínculo y exploración de oportunidades con los actores políticos locales”, señaló.
Según explicó, varias de esas conversaciones ya estaban en marcha antes del viaje y encontraron en la misión un espacio propicio para consolidarse. “Con muchos ya veníamos conversando antes y allá lo que se hizo fue profundizar y activar algunas conversaciones que siguen ahora y con otros empezamos algunos encuentros allá que seguirán acá”, concluyó.
China: digitalización integrada a la vida cotidiana
El recorrido por China permitió a la delegación observar de primera mano un ecosistema digital altamente integrado. Consultado por aquello que haya despertado mayor asombro o interés, Marrero reconoce “lo naturalizada que está la experiencia digital como algo que cruza absolutamente toda la actividad humana. Todo pasa por la pantalla del teléfono y concretamente dentro de la pantalla del teléfono por algunas aplicaciones que concentran la actividad social, las compras, el entretenimiento, prácticamente todo”.
El presidente de CEDU destacó la adopción generalizada de estas tecnologías tanto por consumidores como por empresas. “Todos aceptan el mismo medio de pago, todo el ecosistema parece estar muy evolucionado y muy cerrado”, afirmó, y subrayó el rol de la información y los datos como base de la toma de decisiones en los negocios.
El impacto del puerto de Shanghái y la logística automatizada
Uno de los hitos más impactantes de la misión oficial fue la visita al Puerto de Shanghái, la terminal logística marítima más grande del mundo y una de las piezas clave del comercio internacional, con un movimiento anual de 50 millones de TEU (contenedores de 20 pies). Para Marrero, el recorrido permitió dimensionar el nivel de escala, automatización y eficiencia que caracteriza a la infraestructura logística china y, a su vez, tuvo un fuerte componente visual y simbólico.
“Es una actividad de una dimensión a la que uno no está acostumbrado, contenedores moviéndose hasta el infinito y toda esa actividad que es gigantesca, una dimensión realmente que supera por mucho lo que uno está acostumbrado a ver y puede incluso imaginar para lo que es la escala local”, señaló.
Sin embargo, más allá del tamaño, lo que generó mayor impacto fue el nivel de automatización de los procesos. “Es automatizada, sin personas y en silencio, algo que es raro ver en una actividad tan gigante que mueve toneladas con una dimensión tan enorme que sucede en un silencio absoluto y sin personas”, describió.
Marrero definió esa escena como una postal del futuro productivo. “Es una especie de postal de este mundo muchísimo más tecnificado, donde el rol humano está en otros lugares que no es la tarea histórica o mucho más cerca de la actividad manual o presencial a la que estamos acostumbrados”, afirmó. “Realmente es una escena impactante”, agregó, y la vinculó directamente con el rumbo que viene recorriendo China en términos de automatización y tecnología.
Qué se trae CEDU de China y la agenda que viene
Además del aprendizaje, la misión dejó contactos concretos con empresas de tecnología, fondos de inversión, cámaras de comercio y actores políticos. “Nos trajimos un montón de contactos de mucho valor de China y también a nivel político”, afirmó Marrero. “Allá lo que se hizo fue profundizar y activar algunas conversaciones que siguen ahora”.
Al regreso, la Cámara enfrenta una agenda intensa. Entre las principales actividades se encuentra una nueva edición del Ciberlunes, actividades de capacitación, un evento específico para visibilizar emprendimientos tecnológicos vinculados a inteligencia artificial y el fortalecimiento del vínculo con universidades y organismos públicos. “Estamos con toda esa agenda y ahora nos va a tener ocupados en los próximos meses”, señaló.
La misión a China consolidó la visión estratégica de CEDU: la economía digital como eje central del desarrollo productivo de Uruguay. Tras la experiencia, la Cámara regresa con nuevos vínculos, aprendizajes y desafíos por delante, decidida a impulsar innovación, capacitación y políticas públicas que fortalezcan la competitividad del sector y permitan que la economía digital tenga un rol protagónico en el país.




