“Con las patas en el barrio”: Andrés Scagliola y el desafío de la diversidad en Montevideo
En el marco del Mes de la Diversidad, El Explorador entrevistó a Andrés Scagliola, responsable de la Secretaría de Diversidad de la Intendencia de Montevideo. Con una mirada que combina gestión pública, compromiso social y perspectiva de derechos humanos, Scagliola repasó el camino recorrido y los desafíos que enfrenta la ciudad para consolidar políticas inclusivas y efectivas para la población Lgbtiq+.
“Esta Secretaría cristaliza algo que ya venía en la Intendencia: un diálogo muy fuerte con los colectivos de la diversidad sexual y de género”, recordó. Creada en 2015 durante la administración de Daniel Martínez (2015-2019), la dependencia es hoy un engranaje central en el diseño y ejecución de políticas públicas departamentales orientadas a garantizar igualdad, no discriminación y acceso pleno a derechos.
La importancia de la institucionalidad y la descentralización
Scagliola subrayó la relevancia de contar con una estructura específica. “Es importante reafirmar esta idea de que los derechos no solo se deben consagrar normativamente, sino que la forma de que eso realmente se traduzca a la vida cotidiana es a través de políticas públicas”, afirmó. Y añadió: “El hecho de que exista una institucionalidad implica visibilidad, un equipo dedicado, un presupuesto y un plan de acción”.
Para el jerarca, contar con un lugar físico también es un símbolo. “Es el hecho de tener este centro -Centro de Referencia Lgbtiq+-, siempre tener un lugar físico, concreto en el territorio, que no pretende tampoco ser el único, pero sí es lo que hemos logrado hasta hoy, es un paso muy importante. Agregó que se continuará trabajando con el fin de darle “mucha vida y mucho respaldo para que efectivamente cumpla con los cometidos que tiene”.
Por otro lado, uno de los puntos más fuertes durante las campañas electorales, tanto nacionales como departamentales, es que el Frente Amplio apuntó a la descentralización de los servicios. En este caso, identificando que la periferia de Montevideo no tiene las mismas realidades que la zona céntrica de la capital, la consigna de su gestión es “con las patas en el barrio”. El objetivo es que las políticas lleguen a donde están las personas y los colectivos.
En esa línea, la Secretaría impulsa un proceso participativo para elaborar el Plan por la Diversidad Afectiva, Sexual y de Género 2026-2030 presentado el pasado jueves 18 de septiembre. “Queremos que las grandes definiciones sean compartidas para que los colectivos sientan que lo que está construyendo la Intendencia se realiza desde los territorios y con cercanía”, explicó.
Para ampliar la participación, se habilitó un formulario online y se organizan instancias colectivas con agrupaciones diversas. “La idea no es generar un espacio y llamar a que vengan hacia aquí, sino ir nosotros donde esas grupalidades se reúnen”, destacó.
El Centro Lgbtiq+: un año de experiencia
Inaugurado en noviembre de 2023, el Centro de Referencia Lgbtiq+ se transformó en un punto de encuentro. “Fue un anhelo de las organizaciones sociales y también nuestro como Secretaría”, aseguró Scagliola. Allí se reúne la atención psicosocial con actividades culturales y reuniones de colectivos.
Aunque reconoce que los recursos son limitados, valora los avances logrados: “El centro ha permitido que situaciones muy difíciles que recibían los colectivos puedan derivarlas a un lugar seguro. Queremos ampliar el equipo y los horarios, abrir todos los días y adecuarnos a las necesidades de las personas”.
Actualmente, el espacio ofrece tres líneas principales: orientación psicosocial, con énfasis en mujeres trans en situación de vulnerabilidad, producción cultural a través de actividades autogestionadas por colectivos y participación, al funcionar como sede de la Mesa de la Diversidad y otros encuentros. “Queremos multiplicar los espacios de encuentro entre personas Lgbtiq. Muchas veces es difícil encontrar dónde vincularse con tus pares”, señaló.
Brechas persistentes y políticas necesarias
El avance normativo en Uruguay es reconocido a nivel internacional, pero Scagliola alerta que persisten grandes brechas. “Tenemos un marco normativo, pero desde el punto de vista de las políticas públicas tenemos que ser mucho más potentes”, afirmó.
Entre los principales desafíos mencionó empleo, educación, salud y vivienda, con foco especial en mujeres trans. “La cuota trans no es poner en un llamado que se puedan presentar las personas trans, es que efectivamente lleguen a los puestos de trabajo. Y estamos muy lejos de su cumplimiento”, advirtió.
Para Scagliola, las políticas deben atender “las bases materiales de la vida”. Citando a Nelly Goitiño, expresó: “La vida es pan y canto. No puede haber pan sin canto, pero tampoco canto sin pan”. Y concluyó: “Hay que trabajar en lo cultural y educativo, pero también muy fuertemente en trabajo y vivienda, sin lo cual lo demás no es posible”.
La Marcha por la Diversidad: celebración y protesta
Cada septiembre, la Marcha por la Diversidad reúne a miles de personas en Montevideo. “Es la síntesis de un conjunto de colectivos y organizaciones de la sociedad civil, en la que la celebración convive con la reivindicación política y también la protesta”, dijo Scagliola.
Desde la Intendencia, la Secretaría acompaña en aspectos logísticos, pero respeta la autonomía del movimiento. “Siempre debe ser así, es necesario que sea así”, subrayó. Y añadió que la consigna de este año es “si hay derechos, que se noten”, tomándolo como una interpelación tanto al gobierno nacional como municipal. “Así la tomamos para nosotros la proclama. Es también un insumo muy importante y lo va a ser para la construcción del Plan Participativo; porque es la expresión más genuina del movimiento social y de las necesidades de las demandas”.
Para Scagliola, la marcha es también una señal de identidad frente a tendencias internacionales. “En otros países este tipo de instancias se han convertido en desfiles cooptados por el mercado. Creo que es una muy mala cosa cuando los intereses empresariales cooptan este tipo de movilizaciones. En Uruguay todavía mantenemos el espíritu reivindicativo y eso es algo para cuidar”.
El responsable de la Secretaría de Diversidad proyecta un futuro de políticas públicas con “participación real y descentralización efectiva”. Reforzar el Centro Lgbtiq+, ampliar recursos y consolidar un plan departamental con base en la participación ciudadana son sus prioridades.
El fin es contar con un “Montevideo como capital y ciudad libre de discriminación, desigualdad, exclusión y violencia por motivos de orientación sexual, identidad y expresiones de género desde una mirada interseccional (género, raza, clase, edad, estado serológico, nacionalidad, barrio, etc.), para garantizar el pleno goce y gestión de la vida, dignidad y desarrollo humano de toda la ciudadanía”.




