Clase Trump: nueva flota de guerra y buques “más grandes y poderosos de la historia”
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes un plan para ampliar y modernizar la fuerza naval del país, con una inversión de 26.000 millones de dólares destinada a la construcción de nuevos buques de guerra.
Dicho proyecto, incluye tres portaviones, destructores, al menos doce submarinos y dos nuevos tipos de naves de gran tonelaje que formaran parte de lo que el mandatario denominó la “Flota Dorada”.
Trump aseguró en rueda de prensa que estas embarcaciones marcarán un antes y un después en la historia militar estadounidense: “Van a ser los más rápidos, los más grandes y de lejos cien veces más poderosos que cualquier buque de guerra jamás construido”, afirmó.
Se espera que los barcos sean de última generación y cuenten con inteligencia artificial, un elemento que para Trump es “fundamental” además de “armas laser, las más modernas del mundo”. Remarcó que se tratará de “los barcos de superficie más letales” y adelantó que serán los primeros de una nueva clase de buques que se producirán en los próximos años.
«Somos demasiado lentos»
El mandatario también expresó su impaciencia por los plazos de fabricación mientras que anunció que la próxima semana mantendrá reuniones con empresas contratistas del sector Defensa para acelerar el calendario de producción, ya que, según dijo “somos demasiados lentos”. En ese sentido, advirtió que habrá sanciones para las compañías que “no estén haciendo un buen trabajo” o no produzcan “lo suficientemente rápido”.
El anuncio fue realizado junto al secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el secretario de la Armada, John Phelan, quien ya había adelantado la intención de construir una nueva generación de buques. “Vamos a invertir en la piedra angular del poder naval de Estados Unidos”, había señalado Phelan días atrás, al mencionar también el desarrollo de una nueva fragata con diseño y producción nacional.
Trump destacó además que el plan permitirá generar empleo en Estados Unidos y recordó la capacidad industrial del país durante la Segunda Guerra Mundial, cuando se llegaban a construir varios buques por día. “Es una tragedia”, lamentó, al comparar aquel escenario con la situación actual.
En otro tramo de su presentación, el presidente aseguró que “pronto” comenzarán ataques terrestres como parte de la lucha contra el narcotráfico, en un contexto de creciente tensión regional y de fuerte presencia militar estadounidense en el Caribe.




