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Carne, cuotas y confianza: “Una oportunidad inmejorable” para crecer en China

Carne, cuotas y confianza: “Una oportunidad inmejorable” para crecer en China

La primera gira internacional del presidente Yamandú Orsi a la República Popular China no se trató de una visita más en la agenda diplomática. Desde el propio gobierno se la definió como una “gran acción de Estado”, una señal política potente hacia el principal socio comercial del país y, al mismo tiempo, un mensaje claro al mundo sobre el rumbo que Uruguay busca consolidar en materia de inserción internacional.

Con una delegación oficial amplia -integrada por ministros, subsecretarios, autoridades de institutos públicos, universidades y más de un centenar de empresarios- la gira combinó diplomacia, promoción comercial, acuerdos técnicos y una fuerte impronta en el sector agroexportador. La carne, volvió a ocupar un lugar central en la estrategia de posicionamiento de nuestro país.

En sus intervenciones públicas, el presidente Orsi subrayó la solidez del vínculo bilateral, recordó que China es el principal destino de las exportaciones uruguayas desde hace más de una década y reafirmó la voluntad de profundizar una relación que definió como “madura, previsible y basada en la confianza”. En ese marco, destacó a Uruguay como un socio confiable, con reglas claras, estabilidad institucional y una producción de alimentos alineada con las nuevas demandas globales de sostenibilidad y trazabilidad.

A esa visión se sumaron las declaraciones del ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, quien calificó la misión “por lejos la más fructífera” que haya realizado el país. Fratti hizo énfasis en logros concretos: nuevas aperturas sanitarias, avances en cooperación científica, exportaciones en rubros no tradicionales y un renovado interés chino por profundizar inversiones vinculadas al agro y la investigación.

Pero si hubo un sector que capitalizó de forma directa la gira fue el cárnico. La firma de acuerdos sanitarios y técnicos, el lanzamiento de una nueva campaña de promoción en Beijing y Shanghái, y la visibilidad política que adquirió la carne uruguaya en eventos oficiales marcaron un punto alto de la visita. En ese contexto, la palabra del presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC) resulta clave para entender el alcance real de la misión.

“Un signo relevante” para el vínculo con China

Para Gastón Scayola, el primer balance de la gira es inequívocamente positivo. “Sin duda, lo primero que yo rescato es la importancia que Orsi le dio a este viaje. Obviamente que en el primer año de gobierno viajé a China”, señaló. Y agregó: “Este es un signo relevante por parte de nuestro gobierno y creo que las autoridades chinas eso lo registran, lo valoran y además eso facilita el trabajo para adelante”.

El titular del INAC remarcó que no se trató solo de la visita del presidente, sino del perfil integral que tuvo la delegación. “No es solo la visita del presidente, sino que es la visita del presidente acompañado de una comitiva oficial muy relevante. Tres ministros, tres subsecretarios, los presidentes de varios institutos, Uruguay XXI, un montón de institucionalidad, la Udelar, la UTEC”, entre otros. A su juicio, ese despliegue “mostraba que el presidente le dio a esta visita un perfil integral en todos los órdenes”.

Scayola también destacó el tamaño y la diversidad de la delegación empresarial. “Es una de las más grandes desde siempre que acompaña al presidente a China de todos los rubros y todos los sectores. Habla de la voluntad del presidente, habla de la voluntad del gobierno y habla de la voluntad del sector privado”, afirmó. Desde su perspectiva, ese mensaje conjunto es “totalmente trascendente” y tiene un impacto directo en el trabajo futuro del INAC.

De proveedor marginal a jugador relevante

Consultado sobre la evolución de Uruguay en el mercado chino, Scayola trazó una línea de tiempo que explica el salto cualitativo del país. “Yo comencé a ir a China en 2007, cuando estaba en la industria frigorífica, y empezamos a ir regularmente en forma anual a la Feria Sial”, recordó. En aquellos primeros años, el vínculo era limitado: “Vendíamos productos de muy bajo valor y muchos no se vendían en otros mercados”.

Con el correr del tiempo, la estrategia fue mutando. “Luego comenzamos a vender productos de los masivos que compran todos los mercados”, explicó. Pero el verdadero cambio llegó entre 2015 y 2020, cuando Uruguay apostó a un trabajo más fino de posicionamiento. “Empezamos a trabajar con chefs, escuelas de chefs y restaurantes. Y ahí empezamos a jugar en otra cancha, que es vender los cortes de más alto precio y a los segmentos de más poder adquisitivo”.

Ese proceso, sostuvo, no fue improvisado. “INAC tiene casi 60 años de historia y de trabajo serio. En China, desde 2000 a la fecha, se ha hecho un trabajo sumamente serio”. Gracias a esa constancia, Uruguay hoy compite “con otros jugadores como Australia y Estados Unidos”.

Cuotas, oportunidades y límites de precios

Uno de los temas abordados durante la gira fue la investigación de salvaguarda realizada por China y la asignación de cuotas. Al respecto, Scayola explicó que el INAC trabajó intensamente para que el proceso fuera “lo más transparente y razonable posible”. El resultado, dijo, fue favorable: “Uruguay salió muy bien, muy bien favorecido en cierto sentido por la cuota que nos asignaron”.

La lectura que hace es que se trata de “una oportunidad inmejorable. Nos permite retomar niveles de crecimiento fuertes en China”. Sin embargo, el presidente del INAC fue cauto al hablar de precios. “En el mundo todos los países cuidan que los precios no se escapen. No veo que vaya a haber precios más altos de forma sostenida”, advirtió. Para Scayola, el gran límite no está en la demanda sino en la oferta: “Si Uruguay tuviera mucha más producción disponible, podríamos exportar a China mucho más, y al mundo también mucho más”.

La carne como “tesoro” y el mensaje al consumidor chino

Durante la visita se lanzó una nueva campaña de promoción de la carne uruguaya en China, con fuerte presencia en vía pública, redes sociales y eventos oficiales. Scayola explicó que el mensaje apunta a valores universales. “Una familia china que accede a comer carne busca para su familia lo mismo que buscamos todos: un producto natural, saludable, sin hormonas, producido sin deforestar, en forma sostenible y seguro, porque todo nuestro ganado tiene 100% de trazabilidad”.

El concepto creativo de la campaña refuerza esa idea. “Mostramos a la carne uruguaya como un tesoro que viene desde muy lejos, con un color de rubí, y que se come en distintas regiones de China, en la casa de las familias chinas, de acuerdo a los hábitos regionales”, explicó. “Cuando uno le dice a un padre o a una madre ‘este producto es así’, lo que te dicen es: ‘yo quiero ese producto para alimentar a mi hijo’”, agregó.

Cooperación sanitaria: confianza y fluidez comercial

Otro de los logros de la gira fue la firma de un memorándum de entendimiento con un organismo chino para profundizar la cooperación sanitaria y técnica. Para Scayola, este tipo de acuerdos tiene un impacto directo en el comercio. “Siempre que Uruguay y China estén trabajando en equipo, revisando temas sanitarios, procedimientos, cómo funcionar mejor en los puertos o manejar documentación, todo eso facilita el comercio para el futuro”, afirmó.

El trabajo, adelantó, ya tiene hoja de ruta. “Para la segunda quincena de febrero seguramente ya hagamos alguna propuesta de plan de trabajo para los próximos dos años”, dijo, confirmando que la relación técnica seguirá profundizándose más allá de la gira.

Mercosur, Unión Europea y el desafío de las cuotas

Más allá de China, Scayola también se refirió al acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. Desde su punto de vista, se trata de un acuerdo “muy relevante a nivel internacional”, que crea una de las mayores zonas de libre comercio del mundo.

Para la carne uruguaya, la clave está en la cuota de 99.000 toneladas. “Es la oportunidad de incrementar sustancialmente la presencia de nuestra carne en Europa sin impuestos”, afirmó. Si bien la distribución interna de esa cuota será objeto de negociación entre los países del bloque, Scayola confía en que Uruguay tendrá una posición destacada. “El producto que ofrece Uruguay es un producto diferencial”, subrayó, adelantando que el INAC ya trabaja en una campaña específica para el mercado europeo.

Estados Unidos y la necesidad de producir más

Finalmente, el presidente del INAC se refirió al mercado estadounidense y a la ampliación de cuotas otorgada a Argentina con 100.000 toneladas. Aunque reconoció que ese movimiento genera competencia, relativizó su impacto. “Estados Unidos importa alrededor de 1.800.000 toneladas de carne todos los años. Es un mercado enorme”, recordó. En ese contexto, Uruguay seguirá siendo “un jugador relevante” y continuará apostando a campañas dirigidas a nichos que valoran lo natural, lo saludable y lo orgánico.

Considera que Uruguay en “algún momento” va a negociar con Estados Unidos “para obtener beneficios parecidos a los que acaba de obtener Argentina, pero el mercado para Uruguay no cambia, sigue creciendo y Uruguay va a seguir apostando a Estados Unidos”.

El cierre de su reflexión vuelve al punto de partida: la producción. “Si Europa nos va a pedir más, en China podemos vender más y en Estados Unidos queremos vender más, entonces lo que nos falta es tener mucha más producción para no tener que elegir a quién le vendo y a quién no”. Agregó que el país “tiene la capacidad para producir más y por lo tanto el trabajo que tienen que hacer los uruguayos es producir mucho más, para dar mucho más trabajo, porque esos mercados quieren el producto que nosotros tenemos”, concluyó.

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