Matías Álvarez: el uruguayo detenido en Libia durante una misión humanitaria rumbo a Gaza
Más de dos semanas después de su detención en el este de Libia, el uruguayo Matías Álvarez Rodríguez continúa sin una resolución sobre su situación judicial. El joven de 29 años integraba un convoy internacional de ayuda humanitaria que buscaba llegar a Gaza cuando fue arrestado junto a otros nueve activistas el pasado 24 de mayo.
Su familia asegura que la información sigue siendo escasa y teme que el caso se prolongue sin definiciones.
Álvarez forma parte de una misión impulsada por la Global Sumud Flotilla, una organización internacional que busca llevar asistencia a la población palestina. Según denuncian sus integrantes, los voluntarios fueron detenidos cuando intentaban coordinar un paso seguro para continuar el trayecto del convoy.
La detención de Matías Álvarez
Según la reconstrucción realizada por la organización y confirmada por su familia, el 24 de mayo Álvarez y otros nueve integrantes de una delegación de negociación se acercaron a un puesto de control próximo a Sirte para dialogar con las autoridades locales y coordinar el paso seguro del convoy. Sin embargo, los activistas fueron detenidos e incomunicados.
Fabián Álvarez, padre del joven uruguayo, explicó a El Explorador que el 4 de junio logró mantener una primera conversación telefónica con su hijo tras doce días sin contacto.
“Están bien de ánimo a pesar de las circunstancias”, relató. Sin embargo, explicó que los detenidos habían iniciado una huelga de hambre y sed debido a la falta de información sobre su situación y a la imposibilidad de comunicarse con sus familias.
Según le transmitió Matías, la medida permitió finalmente que las autoridades habilitaran llamadas telefónicas y asistencia médica. El padre indicó además que los detenidos comparecieron ante un tribunal en una audiencia preliminar donde fueron representados por una abogada local, aunque no recibieron una resolución definitiva. El veredicto final podría demorar de entre 6 a 10 días.
Escenarios posibles
De acuerdo con la información que manejan los detenidos, las autoridades los acusan de ingresar ilegalmente al territorio, algo que la organización rechaza de plano al asegurar que todos contaban con la documentación y los visados correspondientes.
Fabián Álvarez señaló que actualmente existen tres escenarios posibles: que el caso sea desestimado y los activistas deportados, que sean sancionados administrativamente y deportados, o que eventualmente sean condenados y trasladados a prisión.
No obstante, el padre del joven señaló que ni los detenidos ni sus representantes legales tienen certeza sobre cuál será la resolución final. Según le transmitió Matías, tampoco está claro si existen exigencias concretas por parte de las autoridades que los mantienen retenidos.
En ese sentido, explicó que entre los activistas existe la percepción de que la detención podría estar vinculada a una búsqueda de reconocimiento político por parte de las autoridades que controlan el este de Libia, una región que no responde al gobierno reconocido internacionalmente y que opera bajo sus propias estructuras de poder. “Dependen demasiado de lo que esta gente pueda decidir”, señaló.
Este lunes, Fabián Álvarez informó que no habían surgido novedades desde la última comunicación con su hijo. “No se ha sabido nada nuevo desde el jueves. Estamos esperando porque se prevé que para hoy podría estar llegando al lugar una delegación de la Cruz Roja Internacional”, indicó.
Convoy a Gaza
Álvarez participaba de una iniciativa impulsada por la Global Sumud Flotilla, un movimiento internacional integrado por “gente común”: organizadores, humanitarios, médicos, estudiantes, sindicalistas y marineros de diferentes países que buscan visibilizar la situación en Gaza y llevar ayuda humanitaria a la población palestina.
La iniciativa de 2026 fue presentada por la organización como el mayor esfuerzo civil coordinado hasta la fecha, con más de 70 embarcaciones y más de mil participantes provenientes de más de 70 países.
En paralelo a la flotilla marítima, la organización impulsó un convoy terrestre integrado por 230 personas de 21 países que transportaban ambulancias, medicamentos y viviendas móviles con destino a Gaza.
Un mensaje grabado antes de ser detenido
Días antes de que su familia lograra volver a comunicarse con él, la organización difundió un video grabado previamente por el propio Álvarez.
En el registro, el joven explica que participaba de la misión por voluntad propia y deja un mensaje para el caso de que ocurriera una detención.
“Si están viendo este video, significa que he sido detenido o secuestrado mientras participaba en la caravana humanitaria terrestre internacional con destino a Gaza, que transporta ayuda humanitaria”, afirma.
También realiza un llamado al gobierno, a los organismos de derechos humanos y a los medios de comunicación para que actúen con urgencia y contribuyan a esclarecer la situación de los integrantes del convoy.





