Uruguay Fintech Summit 2025: la apuesta a un ecosistema digital seguro y colaborativo
La jornada abordó temas clave como los pagos digitales y la inclusión financiera, la ciberseguridad, las finanzas abiertas, el financiamiento para micro, pequeñas y medianas empresas, los activos virtuales y las políticas públicas destinadas a fortalecer el ecosistema Fintech en América Latina.
Marcelo Lanfranconi, director ejecutivo de la Cámara Uruguaya de Fintech, destacó que Uruguay “ha crecido fuertemente en su digitalización”, pero advirtió sobre los desafíos que acompañan ese avance. “A mayor cantidad de pagos digitales y personas digitalizadas, aumenta también el riesgo al que nos exponemos. Tiene grandes ventajas, pero debemos aprender a gestionarlas”, indicó.
Ciberseguridad: el nuevo campo de batalla financiero
Lanfranconi explicó que el auge de las tecnologías financieras trae un escenario más complejo en materia de ciberseguridad, un terreno donde Uruguay debe actuar con rapidez para no quedar rezagado. “Así como la tecnología se usa para crear oportunidades y ampliar el acceso, también hay quienes la utilizan para el ciberdelito. Lo estamos viendo con la inteligencia artificial, que ya comienza a usarse para delitos más sofisticados”, señaló.
Además, agregó que el Banco Central del Uruguay (BCU) “está atendiendo este tema con prioridad” y convocó a la Cámara Fintech para participar en espacios de trabajo conjunto. La cámara, que reúne a empresas especializadas en distintas áreas del sistema financiero -pagos, créditos, inversiones y ciberseguridad-, conformó comisiones técnicas que dialogan directamente con el regulador. “Nuestra función es canalizar las necesidades del sector privado y ser un punto de contacto con el Banco Central”, explicó.
Un ecosistema con fortalezas únicas
El director de la Cámara Fintech resaltó que Uruguay tiene una ventaja competitiva difícil de replicar en la región: su estabilidad institucional y su madurez tecnológica. “Contamos con un ecosistema muy sólido, con técnicos de alta calidad, justicia confiable y seguridad jurídica, elementos que atraen inversión y nos diferencian del resto de América Latina”, señaló.
Como ejemplo, mencionó a Quinta Disciplina del Grupo Domus, miembro de la Cámara Fintech, “líder en ciberseguridad para Uruguay y Paraguay, que también trabaja para varios países del exterior”.
Agregó que recientemente se incorporó Forcebar, una empresa que combina servicios de ciberseguridad y prevención del lavado de activos.
Para Lanfranconi, el mayor desafío cultural no está en la tecnología sino en la educación. “Debemos promover una ciudadanía digital responsable. Las familias, los jóvenes, las personas mayores… todos debemos tener buenas prácticas de seguridad, como activar la verificación en dos pasos o evitar compartir contraseñas. La educación en ciberseguridad es la base de todo”, agregó.

Cosse: “Uruguay necesita un plan estratégico para el sector Fintech”
Durante la apertura del Summit, la vicepresidenta de la República, Carolina Cosse, celebró el trabajo de la Cámara Fintech y su aporte al desarrollo tecnológico nacional. Remarcó la importancia de institucionalizar una estrategia país en torno al sector Fintech, que articule al Estado y la industria.
Cosse mostró el documento elaborado por la Cámara y afirmó que debería convertirse en la base de un plan estratégico nacional. “Es un documento muy bien estructurado, que marca todas las áreas desde la ciberseguridad hasta la formación de talento y los cambios regulatorios. Uruguay tiene una oportunidad enorme si logra coordinar una política de Estado en torno a esto”, explicó.
También hizo un llamado a la capacitación del sistema político en temas tecnológicos. “Los legisladores tienen que conocer de esto, no ser expertos, pero sí saber qué preguntar y entender las consecuencias de cada decisión regulatoria. Hay un espacio de aprendizaje muy importante para el Parlamento”, subrayó.
El Uruguay Fintech Summit 2025 es un espacio de diagnóstico y compromiso colectivo. De un lado, el sector privado que impulsa nuevas herramientas para la inclusión financiera y la seguridad digital, del otro, un Estado que empieza a comprender que la regulación puede ser aliada del desarrollo.
El futuro del sistema financiero uruguayo dependerá de su capacidad para consolidar un marco de confianza entre el sector público y el privado, con reglas claras que acompañen la innovación tecnológica y fortalezcan la seguridad digital.




