Remueven a edila de Artigas de Comisión de Equidad y Género
La edila del Partido Nacional en Artigas, Graciela Etchegoyen, fue removida de su cargo en la Comisión de Equidad y Género por el presidente de la Junta Departamental, Nelton Barreda, por decir que “hay mujeres que se merecen que las caguen a palo todos los días”, en la sesión del pasado 6 de agosto.
El hecho fue denunciado por la edila frenteamplista Elis Acuña, que llamó a Etchegoyen a recapacitar sobre sus dichos y su lugar.
En diálogo con la prensa, la edila aclaró que sus palabras fueron “un pensamiento en voz alta”: “No soy machista ni feminista, soy sumamente justa”, explicó. Relató que ella ha visto cómo madres con hijos se van del hogar “pasando frío” de madrugada y al otro día “levantan la denuncia” por violencia de género porque “no pueden salir de la zona de confort”.
“Lo digo con total propiedad, porque yo me divorcié, crié a mis cuatro hijos sola y no encuentro que sea algo muy difícil. Es salir a trabajar cuando uno tiene ganas”, declaró la edila.
“No tengo ningún interés en contestarle a la compañera, me pareció poco ético y ella debería haberlo comentado en la propia comisión, en lugar de haberlo largado en el Plenario”, dijo Etchegoyen luego de ser consultada sobre las acusaciones de Acuña.
Repudio del PIT-CNT
El Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT repudió enérgicamente los “dichos machistas y racistas” de la presidenta de la Comisión de Género de la Junta Departamental de Artigas. En un comunicado, expresó que decir que “hay mujeres que merecen ser golpeadas” y burlarse de la identidad afrodescendiente no sólo constituye una agresión intolerable, sino que es un acto de violencia política e institucional contra las mujeres y contra la comunidad afrouruguaya.
“Estos hechos se suman a los recientes dichos homofóbicos en el Parlamento, que también atentan contra la dignidad y los derechos humanos de toda la sociedad. Son expresiones distintas de una misma matriz patriarcal, racista, homofóbica y heteronormativa que busca legitimar la desigualdad y el odio. El movimiento sindical no tolera la violencia ni la discriminación. Nuestra respuesta será siempre firme y contundente, porque sabemos que los discursos de odio no son hechos aislados: son intentos de retroceder en derechos conquistados. Frente a esto reafirmamos que la clase trabajadora organizada seguirá luchando hasta derribar al patriarcado, al racismo y a la homofobia de todas nuestras instituciones y de toda la sociedad”




