Pablo Mateos: “La transformación es cultural y el ambiente necesita respuestas urgentes”
En entrevista con El Explorador, el director general de Gestión Ambiental de la Intendencia de Canelones, Pablo Mateos, proyecta los ejes de trabajo para el quinquenio 2025-2030, en el que la conservación de los ecosistemas, la transición ecológica justa y el fortalecimiento de los programas de recuperación de residuos serán claves. Además, adelanta cómo se prepara el departamento para el Día Internacional de Limpieza de Costas 2025, el próximo sábado 8 de noviembre, y cuáles son las expectativas frente a la temporada de verano.
Del sector industrial a la función pública
El recorrido profesional de Pablo Mateos comenzó en el sector industrial en el área de relaciones laborales y recursos humanos. Allí, con la visión del impacto de las actividades industriales en el entorno, comenzó a volcarse hacia la gestión ambiental. Su preocupación por el medioambiente lo llevó a especializarse en auditorías de gestión ambiental y a realizar una maestría en la materia.
En 2016 ingresó a la Dirección Nacional de Medio Ambiente como asesor, donde participó en la elaboración de normativas como la Ley de Bolsas y la Ley Integral de Gestión de Residuos. Tiempo después, pasó al sector privado, brindando consultorías y trabajando en educación ambiental. En 2024, regresó al ámbito público al integrarse al Plan VALE -un convenio entre la Intendencia de Canelones y la Cámara de Industrias para la valorización de envases-, y pocos meses más tarde, fue designado por el intendente Francisco Legnani como director general de Gestión Ambiental.
“Cuando uno trabaja en el sector industrial mira la productividad y los resultados; cuando empezás también a poner el foco en los aspectos ambientales, podés hacer cosas de muy alto impacto en lo positivo”, afirma.
Diez programas para un quinquenio sostenible
El nuevo período de gobierno departamental se apoyará en una hoja de ruta con diez programas que abarcan limpieza, valorización de residuos, conservación de ecosistemas, respuesta ante emergencias y educación ambiental.
Entre las prioridades figura la gestión integral de residuos, que incluye la recolección diaria, la disposición de residuos voluminosos y vegetales, y la limpieza de playas y cursos de agua. El plan también contempla una planta de valorización de residuos que se espera instalar en la zona de Empalme Olmos, la cual será capaz de recuperar materiales que en la actualidad no tienen destino de reciclaje.
En paralelo, el Gobierno de Canelones trabaja en la conservación y restauración de ecosistemas, con especial énfasis en la franja costera y la cuenca del río Santa Lucía. “Tenemos una responsabilidad muy grande en todo lo que tiene que ver con la conservación de ecosistemas en la cuenca de Santa Lucía y vamos a desarrollar programas específicos para eso”, señaló.
Canelones como modelo de actuación
Otro eje es la respuesta ante emergencias y crisis climáticas. Mateos consideró que Canelones “ha sido modelo en actuación ante emergencias. Lo que le estamos agregando es un componente vinculado a la mitigación del cambio climático, fortaleciendo las capacidades de los municipios”, explica.
Por otro lado, el concepto de Transición Ecológica Justa se encarga de acompañar a productores rurales que deseen transformar sus prácticas hacia modelos más sostenibles, con un menor uso de agroquímicos y mayor eficiencia en el uso del agua. Lo mismo se busca promover en el sector turístico, impulsando prácticas ambientalmente responsables.
Finalmente, un programa de control ambiental y fiscalización reforzará la presencia territorial. Mateos explica que se arma una nueva dirección, la cual incorpora tecnología para el control. “Entendemos que hoy hay tecnología disponible que nos puede permitir hacer la diferencia en cuanto a lo que tiene que ver con lo que venimos haciendo ya en control en el territorio”, destacó.
“La transformación es cultural”
Para Mateos, el cambio más profundo que necesita el Uruguay es cultural. “La transformación es a través de una nueva visión ciudadana. Tenemos que acelerar esos cambios hacia un proceso mucho más en sintonía con la necesidad que tiene el ambiente de conservación y de cuidado de los recursos naturales, lo que hoy evidentemente no está pasando”.
Agrega que existe una claridad hacia dónde se debe conducir, pero es necesario “acelerar ese proceso para no comprometer los recursos que pertenecen a las generaciones futuras y no tanto los que hoy estamos usufructuando del entorno”.
Repasa el programa Hogares Sustentables, uno de los emblemas de ese cambio en Canelones. Dicho programa se encargó de transformar la manera de gestionar los residuos con la entrega en domicilio de los componentes necesarios para la clasificación, el trabajo residual y el compostaje. Lo mismo permite pasar de un modelo en el que “va todo junto y nada se valoriza” a un modelo orientado al desarrollo sostenible.
Actualmente, 150.000 hogares participan del plan. “La respuesta es muy buena, se vio superada en cuanto a las capacidades de clasificar y gestionar esos residuos. Captamos más residuos en los hogares de los que luego podemos valorizar de manera inmediata”, admite.
Mateos considera que este programa es un ejemplo de transformación con triple impacto: ambiental, social y económico. “Lo ambiental, porque dejás de enterrar residuos; lo social, porque vas a tener casi cien personas trabajando directamente en plantas de clasificación; y lo económico, porque generás un circuito virtuoso con empresas que recolectan y reciclan”.
Costas bajo cuidado
La conservación del litoral canario es otra de las prioridades. “Tenemos que atender especialmente aquellos lugares del departamento que, por cuestiones demográficas o climáticas, requieren una mirada especial”, indica.
Uno de los puntos críticos es la desembocadura del arroyo Solís Chico, donde la intendencia trabaja junto a la Universidad de la República y organizaciones locales para mitigar la erosión. Paralelamente, el Plan Canario de Restauración Ecológica identifica áreas estratégicas para la conservación y promueve políticas de largo plazo en coordinación con la sociedad civil.
“Las organizaciones del territorio son la primera línea y la más potente para desarrollar las políticas de conservación y restauración”, subraya.

Día Internacional de Limpieza de Costas 2025
El próximo sábado 8 de noviembre, Canelones se sumará una vez más al Día Internacional de Limpieza de Costas, la jornada global que moviliza a cientos de miles de voluntarios en más de 100 países.
“Nosotros trabajamos todo el año en limpieza y restauración de playas. Incluso, con una periodicidad de hasta dos veces al mes, bajamos a diferentes zonas de la costa a hacer restauración de dunas, con una fuerte participación de vecinos y vecinas”, explica Mateos.
Playas que participan
Entre las playas que ya confirmaron su participación se encuentran Lagomar (Bajada 13), Solymar (Bajada 22), Médanos de Solymar (Bajada 29), El Pinar (Bajada Club Tenis), Guazuvirá y Costa Azul. “En los próximos días estaremos resolviendo dónde concentrar las actividades para sumar a más localidades”, adelanta.
Para el director, la jornada va más allá del simbolismo, considera que “es importante porque la suma de acciones a nivel de muchísimas ciudades nos permite poner sobre la mesa las dimensiones del problema. La acumulación de residuos no solo afecta el disfrute visual de las playas, sino que golpea la biodiversidad costera y marina”.
Mirada hacia el verano
Previo a la temporada de verano, la Intendencia de Canelones se encuentra afinando la coordinación interinstitucional. “Hicimos la segunda convocatoria a todas las direcciones con competencia en temas de temporada, liderada por nosotros, Turismo y Deportes”, comenta Mateos.
Se evalúan propuestas de servicios en la costa y se trabaja con Prefectura y otras entidades para ajustar protocolos ambientales. “Queremos que las actividades comerciales en la playa profundicen en prácticas de gestión de residuos y educación ambiental, por la importancia y la cantidad de gente que se vuelca al uso de esos espacios”, señala.
Optimista, concluye: “Vamos bien, con buenas expectativas para esta temporada. Canelones tiene un enorme potencial natural y humano, y el desafío es seguir construyendo un departamento que combine desarrollo, participación y respeto por el ambiente”.




