Nueva Cámara de Comercio Uruguay–Brasil: oportunidades, desafíos y una agenda para crecer juntos
En entrevista para El Explorador, Alejandro Arechavaleta, director de la nueva Cámara de Comercio Uruguay–Brasil, nos dio una puesta a punto sobre los desafíos y las oportunidades con las que cuenta un rubro que estuvo desamparado durante más de una década. Uruguay careció de un organismo formal que canalizara la voz de los empresarios interesados en invertir o comerciar entre Uruguay y Brasil después del cierre de la antigua Cámara en 2014. Desde entonces, el vínculo comercial quedó librado a acciones puntuales del sector privado y a la diplomacia oficial.
Esa situación comenzó a cambiar este año. Un grupo de empresarios y profesionales liderados por el abogado Alejandro Arechavaleta impulsó la creación de una nueva cámara binacional con un diseño institucional sumamente renovado.
Para ponernos en contexto, Arechavaleta nos cuenta que es de profesión abogado, recibido en 1998 por la Universidad de la República, institución de la cual declara estar orgulloso y agradecido. Con dos décadas de experiencia en derecho corporativo y un fuerte trabajo con empresas brasileñas, relata cómo se gestó el proyecto y cuál es el plan de acción para transformar a la Cámara en un puente real de oportunidades.
“Es increíble que, siendo Brasil uno de nuestros dos principales destinos comerciales y nuestro principal vecino, no existiera una cámara que representara los intereses de ambos lados. Esa ausencia era una anomalía que teníamos que corregir”, afirma.
Un vínculo comercial de peso, pero con espacio para crecer
Dentro de los países socios comerciales más relevantes de Uruguay, Brasil se encuentra en primer y segundo lugar, dependiendo de la situación o número de exportaciones a China. Seguido de este se encuentra la Unión Europea, Argentina y Estados Unidos. En este sentido, Arechavaleta explica que la relación incluye sectores tan diversos como el agro, la industria manufacturera, la energía, los servicios y la logística. Sin embargo, el flujo de inversiones y negocios no siempre ha tenido un canal institucional para coordinar, asesorar y representar a las empresas de ambas orillas.
Para su presidente, la nueva Cámara busca llenar ese vacío, no solo como un espacio de encuentro, sino como una plataforma de gestión concreta. Su diseño contempla una rotación obligatoria de la presidencia cada dos años entre un representante uruguayo y uno brasileño, así como una integración paritaria en su directiva.
“La idea es garantizar un equilibrio real y evitar que los intereses de un solo lado predominen. Esto solo funciona si Brasil y Uruguay se involucran con igual intensidad”, subraya.
Actualmente, Alejandro Arechavaleta ocupa la presidencia y el vicepresidente es el abogado Mauricio Prazak, socio de un reconocido estudio jurídico de San Pablo, que actúa como enlace directo en territorio brasileño para captar adhesiones, detectar oportunidades y establecer contactos estratégicos que ayuden al desarrollo de la Cámara.
El apoyo de Ibrei y el lanzamiento en San Pablo
La Cámara cuenta con el respaldo del Instituto Brasileño de Relacionamiento y Desenvolvimiento Empresarial Internacional (Ibrei), una organización privada sin fines de lucro que agrupa a empresarios influyentes y mantiene vínculos con otras cámaras de comercio, como las de Brasil–Japón, Brasil–Corea y Brasil–Alemania.
En mayo, el lanzamiento oficial de la nueva Cámara se realizó en San Pablo, coincidiendo con la misión “Propuesta de Valor Uruguay” organizada por Uruguay XXI. El evento tuvo lugar en la sede de Ibrei, en la Avenida Pacaembú, frente al emblemático estadio paulista, y reunió a autoridades del gobierno estadual, representantes municipales, delegaciones diplomáticas, organizaciones empresariales y empresas uruguayas participantes en la misión oficial.
En este momento, la organización prepara el lanzamiento en Uruguay, el cual está previsto para septiembre u octubre en Zonamérica, con el objetivo de “equilibrar el péndulo” y sumar adhesiones locales. La gerenta comercial de Zonamérica, Magdalena Rodríguez, ha sido para Arechavaleta una pieza clave en la coordinación del proyecto.
Arechavaleta mencionó estar a la expectativa y, sobre todo, encontrarse “pensando en un Uruguay que realmente necesita crecer sus vínculos comerciales con Brasil”, así como recordó las intenciones del presidente Yamandú Orsi al asumir su mandato, cuando indicó que una de las prioridades será el crecimiento del comercio y la interacción entre las empresas uruguayas y las empresas brasileñas. Por lo mismo, se espera contar con la presencia de Orsi para este lanzamiento al igual que todas las autoridades que serán debidamente invitadas.
Empresas fundadoras y un objetivo de apertura
En su etapa inicial, la Cámara ha priorizado la adhesión de grandes empresas, lo que le permite consolidar estructura y visibilidad. Entre sus miembros fundadores se encuentran Zonamérica, Arechavaleta Abogados, NetCann, la empresa uruguaya de cannabis medicinal con operaciones en Brasil, Europharma, la farmacéutica multinacional de capital brasileño, y Pepsico. También adelantó la incorporación de tres bancos de gran porte.
Si bien la estrategia inicial apunta a empresas con capacidad de tracción, el objetivo de mediano plazo es abrir las puertas a pymes, emprendimientos y empresas unipersonales. “En un país donde el 95% de las empresas son pequeñas, sería absurdo no aspirar a representarlas. El desafío es organizarnos para poder atenderlas, pero la vocación de inclusión está”, asegura.
La cámara proyecta a futuro la creación de comisiones sectoriales que trabajen sobre temas estratégicos. Como ejemplo, el cannabis medicinal es uno de los sectores que se encuentra en foco. Así como las zonas francas, el sector cárnico, agropecuario y la logística.
El mercado brasileño es gigantesco, pero también complejo. Arechavaleta reconoce que el flujo de inversión brasileña hacia Uruguay es muy superior al inverso. No solo por la escala, sino por la dificultad de las empresas uruguayas para cumplir con las exigencias de volumen.
Ejemplos como el de los vinos, alfajores o lácteos uruguayos muestran un patrón: calidad reconocida, pero producción insuficiente para abastecer de forma sostenida la demanda brasileña. “A veces un producto pega, pero cuando llega un pedido grande, muchas veces no se puede cumplir. Eso frena la posibilidad de consolidar mercado”, explica.
A las limitaciones de escala se suman las barreras normativas y fiscales. El sistema impositivo brasileño es considerado uno de los más complejos del mundo, por lo cual exige asesoramiento profesional especializado, tanto jurídico como contable.
“Para una pyme uruguaya es muy difícil acceder sola. Por eso creemos que la Cámara puede ser un puente, pero el trabajo también debe hacerse en coordinación con el Estado”, señala.
Transporte: la carretera como eje, el ferrocarril y el río como deuda pendiente
Consultado sobre la logística y la movilidad, Arechavaleta explica que el comercio bilateral se mueve casi exclusivamente por transporte carretero. Con los costos y riesgos que eso implica. La falta de integración ferroviaria al contar con trochas distintas entre Uruguay y Brasil limita las posibilidades de carga directa entre ambos países.
“Imaginate lo que sería que un tren saliera de Montevideo y llegara directo a Porto Alegre o San Pablo. Es una oportunidad perdida por una decisión tomada hace más de un siglo”, lamenta.
En el plano fluvial, se ve potencial en el cabotaje entre Montevideo y los puertos de Río Grande do Sul, pero reconoce que todavía falta dinamismo y acuerdos operativos para aprovecharlo.
Un acuerdo histórico poco aprovechado
A fines de 2022, Uruguay y Brasil firmaron un protocolo que permite que bienes y servicios producidos en zonas francas uruguayas ingresen al mercado brasileño con origen Mercosur, evitando así el pago del Arancel Externo Común (Protocolo Adicional Nº 83 al ACE 2). Para Arechavaleta, se trata de una ventaja competitiva enorme que aún no ha sido explotada.
“Es algo que podría atraer inversiones brasileñas a nuestras zonas francas para producir y vender en su propio mercado sin pagar aranceles. Falta comunicación, apoyo político y acción concreta para que se materialice”, advierte.
Convocatoria abierta a todos los sectores
Con dos décadas de experiencia en derecho corporativo y una fuerte especialización en la promoción de inversiones brasileñas en el país, Alejandro Arechavaleta, actual presidente de la Cámara de Comercio Uruguay Brasil, realiza un llamado amplio a todos aquellos que deseen que su voz sea escuchada y tengan interés en hacer negocios con Brasil.
Afirma que “a nivel de política económica y política fiscal del Estado es muy difícil que los gobernantes de turno puedan recoger los intereses de los distintos sectores”, por lo cual son necesarias las diferentes cámaras como la de Industria y Comercio o las Asociaciones y Federaciones Rurales.
“La única forma de hacer llegar estos, o representar estas voces y estos intereses es a través de una Cámara. Por eso es importante que los distintos sectores -arrocero, cárnico, logístico, tecnológico- hoy tengan una enorme oportunidad en Brasil. Acérquense a través de la Cámara para hacer llegar sus intereses. También, pueden encontrar en la Cámara la forma de entender cómo entrar, cómo llegar y qué caminos hay que recorrer”, concluye.




