Seleccionar página

Mundial 2026: la expansión que transforma al fútbol en un negocio global

Mundial 2026: la expansión que transforma al fútbol en un negocio global

El fútbol es el deporte más popular del planeta, pero también uno de los negocios más grandes del entretenimiento. La FIFA, organismo que gobierna el fútbol mundial, administra un producto que mueve miles de millones de dólares en derechos televisivos, patrocinio y marketing. En ese escenario, muchas de sus decisiones han generado debate sobre si el espectáculo y los ingresos económicos están pesando más que la esencia deportiva del juego.

Prácticamente ninguna decisión de peso dentro del mundo del fútbol se toma sin que pase, de forma directa o indirecta, por la estructura de la FIFA. Hace diez años, Gianni Infantino asumió la presidencia del organismo con la promesa de impulsar una renovación profunda luego del escándalo conocido como FIFA Gate. Su llegada se produjo en medio de una fuerte crisis institucional, con el objetivo de construir una “nueva FIFA”, ampliar la presencia del fútbol en todos los continentes y reforzar la estabilidad financiera de la organización.

Un dato relevante es que la FIFA cuenta actualmente con 211 asociaciones nacionales o federaciones de fútbol afiliadas. Este número supera a los 193 Estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas, ya que la FIFA admite asociaciones de territorios no soberanos, como las cuatro naciones locales del Reino Unido (Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte), Hong Kong y Macao, entre otros. Esto significa que se trata de una de las organizaciones deportivas con mayor alcance a nivel mundial.

Para la Copa Mundial de la FIFA 2026, que se disputará en México, Estados Unidos y Canadá, se tomó la decisión de expandir el torneo de 32 a 48 selecciones. La ampliación permitirá que más países participen, pero también implica más partidos, más días de competencia y más ingresos por televisión y publicidad. Para muchos críticos, el cambio responde más a una estrategia comercial que a una necesidad deportiva, ya que podría diluir el nivel competitivo del torneo.

La propia FIFA anunció que la próxima Copa del Mundo, que comienza el 11 de junio, será la que más ganancias generará en comparación con las ediciones anteriores. Se estima que el evento alcanzará una audiencia global de aproximadamente 6.000 millones de personas. Esta cifra representaría cerca del 75% de la población mundial.

Eso permitirá elevar considerablemente los costos de publicidad, entradas, derechos de transmisión y el movimiento turístico asociado al evento. Especialistas sostienen que esta edición se perfila como el evento deportivo más lucrativo de la historia, con una repercusión económica global estimada en unos 40.900 millones de dólares adicionales al Producto Interno Bruto mundial.

Sin embargo, hay países anfitriones que anteriormente anunciaron un déficit respecto a los montos de dinero que invirtieron y las ganancias que obtuvieron. Recientemente, el medio británico The Independent anunció en diciembre de 2025 que las 11 ciudades estadounidenses anfitrionas enfrentan un déficit conjunto de al menos 250 millones de dólares. Este escenario ha generado malestar entre autoridades locales, que señalan la falta de apoyo financiero, mientras el evento promete ser el más rentable en la historia de la FIFA.

Situación en México

En México, la mirada no es muy distinta. El periodista mexicano Marcelo De La Peña Ochoa, colaborador en ATiempo TV, El Diario de Coahuila y Sports Arenas, aseguró a El Explorador que el crecimiento del torneo responde tanto a argumentos deportivos como económicos. “Que en la Copa Mundial de 2026 participen 48 selecciones por primera vez en la historia, la FIFA lo presenta como una democratización del fútbol y como una gran oportunidad para que más países vivan la experiencia mundialista. Sin embargo, detrás del discurso deportivo también existe una realidad económica difícil de ignorar”, explica el periodista nacido en Saltillo, Coahuila, con seis años de experiencia en el periodismo deportivo.

A su juicio, la expansión de equipos y de partidos que se van a disputar en la Copa del Mundo 2026 “no necesariamente elevará la competitividad, sino que simplemente amplía el negocio”. En ese sentido, advierte que el nuevo formato también puede afectar el nivel deportivo del campeonato. “Es posible anticipar que la calidad futbolística podría bajar considerablemente, y que el riesgo de perder parte de la competitividad se ‘compense’ con ingresos económicos nunca antes vistos”.

Por otro lado, la organización del torneo también será inédita. Por primera vez tres países albergarán de forma conjunta la Copa del Mundo, algo que desde México se percibe con sentimientos encontrados. “Desde México, la organización del Mundial 2026 junto a Estados Unidos y Canadá se vive como una mezcla de oportunidad y realidad geopolítica”, señala De La Peña.

El periodista recuerda que el país ya organizó el torneo en dos ocasiones, en 1970 y 1986, cuando fue el anfitrión principal. “México ya no es el protagonista absoluto como en 1970 o 1986. Ahora forma parte de una organización compartida, donde su liderazgo organizativo y económico se diluye y el mayor peso recae principalmente en Estados Unidos”. Aun así, el hecho de ser sede vuelve a colocar al país en el centro del escenario futbolístico mundial.

“Ser uno de los anfitriones del torneo es, sin duda, algo positivo porque permite ser parte de la historia. Pero el hecho de no llevarse ‘todo el pastel’ deja la sensación de que el Mundial no es completamente nuestro, sino que México participa solo con una rebanada de una fiesta mucho más grande”.

El Mundial más comercial de la historia

El tamaño del torneo también abre la puerta a un crecimiento sin precedentes del negocio que rodea al fútbol. “El Mundial de 2026 no solo será el más grande en número de equipos y partidos en la historia del fútbol; también, por esas mismas razones, está por convertirse en el más comercial de todos los tiempos”, afirma.

Además, el contexto mediático actual favorece esa expansión: “El torneo llega en plena era del streaming y la publicidad digital, donde las marcas buscarán estar presentes en cada momento del espectáculo”. Para explicar la magnitud de lo que se espera, el periodista utiliza una comparación clara: “La comparación más cercana sería imaginar un Super Bowl durante 39 días consecutivos”.

Televisión y patrocinadores

El peso económico del torneo también se refleja en la influencia de las grandes cadenas televisivas y patrocinadores en el diseño del evento. “De cara al Mundial de 2026, hay una realidad cada vez más evidente: el fútbol ya no solo se organiza desde lo deportivo, también desde lo comercial”, sostiene De La Peña. En ese escenario, la lógica mediática influye en decisiones clave del campeonato.

“Las televisoras y los patrocinadores tienen un peso enorme en decisiones clave: horarios pensados para el ‘prime time’, un formato ampliado de partidos para generar más contenido y el aprovechamiento de cada espacio posible para insertar publicidad”. Aunque la FIFA mantiene formalmente la autoridad final sobre el torneo, el equilibrio entre negocio y deporte se vuelve cada vez más complejo.

El costo real de organizar el torneo

Más allá del espectáculo, el Mundial también implica un desafío financiero para las ciudades anfitrionas. En México, las sedes serán Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. “Organizar un Mundial nunca es barato, y para México no será la excepción en 2026”, señala De La Peña.

Asegura que las inversiones incluyen seguridad, infraestructura y logística urbana, muchas veces financiadas con recursos públicos. “Las inversiones en infraestructura, movilidad y, sobre todo, en seguridad pueden superar fácilmente los presupuestos iniciales”. Aunque se espera un fuerte derrame económico derivado del turismo y del consumo durante el torneo, el periodista advierte que el verdadero desafío es evitar que los costos superen los beneficios. “Por eso, el verdadero reto no es solo organizar el evento, sino evitar que la fiesta del fútbol termine convirtiéndose en una carga para las finanzas públicas”.

Seguridad y desafíos internos

El Mundial también pondrá a prueba la capacidad de seguridad del país anfitrión y más con los hechos ocurridos a finales del mes de febrero, cuando el narcotráfico sufrió un duro golpe con la caída de Nemesio Oseguera Cervantes, más conocido por su alias “El Mencho”. A raíz de eso, el estado de Guadalajara -sede del Mundial- sufrió una escalada de violencia sin precedentes.

“El gobierno ha prometido un operativo masivo con miles de elementos, tecnología de vigilancia y coordinación entre fuerzas federales, estatales y locales para blindar los estadios y las zonas turísticas”, puntualizó el entrevistado. Sin embargo, el contexto interno plantea desafíos adicionales. “El torneo se realizará en un país que enfrenta problemas estructurales de violencia y crimen organizado. Garantizar una seguridad total será complicado”.

A pesar de ello, el periodista considera que el torneo puede desarrollarse con normalidad si se aplican las estrategias adecuadas. “Si bien México cuenta con los elementos de seguridad necesarios, el verdadero desafío será aplicar las estrategias correctas para evitar que el crimen organizado interfiera en el entorno de la fiesta del fútbol”.

Inversión de fondos públicos

Finalmente, para el especialista en deportes, más allá de la organización de los partidos y de los estadios, para garantizar el torneo “la FIFA exige a todos los países sede una serie de garantías gubernamentales: facilidades fiscales, operativos de seguridad y logística especial. Esto incluso implica destinar recursos públicos, coordinar zonas exclusivas para el torneo y asegurar condiciones que protejan los intereses comerciales del Mundial”.

Agrega que la FIFA no gobierna el país, “pero su peso es tan grande que termina influyendo en decisiones internas para asegurar que el espectáculo global funcione sin obstáculos. En el caso de México, esto no es la excepción”, cerró.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

EDICIÓN DEL 30/4/2026

Dr. Ignacio Curbelo presidente de Cabildo Abierto
Lic. Florencia Roldán Proyecto Crisálidas