Legisladores suizos analizaron en Uruguay acuerdo Mercosur–EFTA
Una delegación de parlamentarios suizos encabezada por el presidente de la Comisión de Política Exterior del Consejo de los Estados, el senador Marco Chiesa, se reunió el viernes 28 de noviembre con el ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay, Mario Lubetkin. El encuentro permitió intercambiar visiones sobre la agenda bilateral y revisar los avances en materia político-diplomática, económica y de cooperación, en un contexto marcado por la reciente firma del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA).
Según informó Cancillería, ambas delegaciones destacaron la solidez del vínculo entre Uruguay y Suiza, sostenido en una larga tradición de diálogo y cooperación. También subrayaron las coincidencias en asuntos multilaterales vinculados con la defensa de los derechos humanos, el respeto al derecho internacional y humanitario, el fortalecimiento de la democracia y el apego al Estado de derecho. Estas afinidades, señalaron, se verán potenciadas por la puesta en marcha del acuerdo Mercosur–EFTA.
Intercambio sobre mediación y construcción de consensos
Durante la reunión, la delegación suiza compartió su experiencia en mediación de conflictos y facilitación de diálogos, áreas en las que Suiza ha desarrollado una reconocida trayectoria internacional. Los legisladores europeos expusieron desafíos y estrategias para la construcción de consensos en el ámbito parlamentario y en procesos de diálogo político.
Estas experiencias resultan especialmente relevantes para Uruguay, que comenzó a incorporar de manera más sistemática líneas de trabajo vinculadas con la promoción de la paz, la prevención de conflictos y la mediación. Según Cancillería, el intercambio permitió identificar oportunidades de cooperación y aprendizaje en estas áreas, así como posibles iniciativas conjuntas orientadas a fortalecer capacidades institucionales.
Acuerdo Mercosur–EFTA: un tratado con alcance global
El reciente Tratado de Libre Comercio entre el Mercosur y la EFTA fue un eje central del encuentro. El acuerdo fue suscrito el 16 de septiembre de 2025 en Río de Janeiro por los Estados partes del Mercosur —Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay— y los países de la EFTA —Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza—.
Por el Mercosur firmaron el ministro de Relaciones Exteriores de Argentina, Gerardo Werthein; el canciller de Brasil, Mauro Vieira; el ministro uruguayo Mario Lubetkin; y la viceministra de Relaciones Económicas de Paraguay, Patricia Frutos. Del lado de la EFTA rubricaron el vicepresidente de Suiza, Guy Parmelin; el ministro de Cultura, Innovación y Educación Superior de Islandia, Logi Már Einarsson; la ministra de Comercio e Industria de Noruega, Cecilie Myrseth; y el embajador Frank Buechel en representación de Liechtenstein.
El acuerdo creará un área de libre comercio que abarcará cerca de 300 millones de personas y un PIB combinado superior a los 4,3 billones de dólares. Está previsto que más del 97% de las exportaciones entre ambos bloques accedan a mejoras sustanciales en las condiciones de ingreso a los mercados. Esto se traducirá, según proyectan las autoridades, en un aumento del comercio bilateral y nuevas oportunidades para empresas de todos los tamaños.
Más acceso y reglas más modernas
El tratado incorpora disposiciones que facilitan el comercio de bienes y servicios, las inversiones y las compras públicas, además de modernizar normativa vinculada a propiedad intelectual, reglas de origen, medidas sanitarias y fitosanitarias, y obstáculos técnicos al comercio. También incluye mecanismos de defensa comercial y un dispositivo de solución de controversias.
Uno de los aspectos valorados por las autoridades es que el acuerdo crea un marco jurídico más previsible para los operadores económicos, lo que favorecerá la planificación de largo plazo y reducirá la incertidumbre en las transacciones internacionales. Asimismo, se espera que contribuya a dinamizar la actividad de pequeñas y medianas empresas, tanto del Mercosur como de la EFTA, mediante mejores condiciones de acceso y procesos aduaneros más eficientes.
De carácter integral y de base amplia, el acuerdo incorpora además un capítulo de comercio y desarrollo sostenible, acompañado de un entendimiento específico en la materia. Este componente busca asegurar que la apertura comercial se alinee con compromisos ambientales y laborales asumidos por los países firmantes.
Un proceso negociador de ocho años
Las negociaciones entre ambos bloques comenzaron en julio de 2017, con la primera ronda realizada en Buenos Aires. En total se desarrollaron 14 rondas hasta la conclusión del acuerdo. Tras un periodo de pausa, el proceso se reactivó con intensidad a inicios de 2025, tomando como base los avances alcanzados hasta agosto de 2019 y ajustando el contenido a los desafíos actuales.
La etapa final incluyó tres rondas presenciales en Buenos Aires y una serie de reuniones virtuales. Según comunicaron ambas partes, el objetivo fue acelerar los trabajos técnicos para asegurar un texto equilibrado y moderno, capaz de potenciar las oportunidades económicas para todos los países involucrados.
Tanto el Mercosur como los Estados de la EFTA expresaron su compromiso de avanzar hacia una ratificación expedita del tratado, de modo de habilitar su entrada en vigor lo antes posible.




