Iniciativa Uruguay Sur: un espacio para repensar la política industrial desde el sur global
Este martes, el auditorio del Edificio Anexo a la Torre Ejecutiva fue escenario del primer encuentro de la Iniciativa Uruguay Sur, una propuesta que reúne a investigadores, sindicatos, cámaras industriales y representantes de la sociedad civil con el objetivo de construir bases para una nueva política industrial desde la perspectiva del Sur Global.
Durante la jornada del miércoles y jueves, el debate se centrará en el diseño de políticas industriales sostenibles, el financiamiento verde y la cooperación entre los países que conforman el Sur Global con el objetivo de un camino de desarrollo más justo, innovador y soberano.
“El sur también existe”
Durante la apertura, la ministra de Industria, Energía y Mineria, Fernanda Cardona, destacó la relevancia del encuentro al que asistieron representantes de más de quince países de América Latina, África, Asia y Europa.
“Hoy es un paso decisivo hacia lo que queremos que sea un futuro industrial compartido. Durante décadas los países del sur hemos sido parte de la historia económica global, pero rara vez protagonistas. Hoy nos juntamos a pensar, a intercambiar entre todas nosotras y nosotros, a discutir y también a trabajar hacia una política industrial verde que responda a nuestras propias realidades, que tenga una voz genuina de nuestro lugar y nuestros valores”, afirmó.
La ministra también subrayó la necesidad de construir una política industrial verde que combine “combina ambición con realismo, innovación con justicia, crecimiento con equidad”. A su vez, destacó los avances de nuestro país en materia energética y la oportunidad de seguir consolidando una industria sostenible.
Avances nacionales
En ese sentido, destacó los avances de Uruguay en materia energética y la oportunidad de seguir consolidando una industria sostenible. Recordó que Uruguay tiene el acumulado de la transformación de la matriz eléctrica y de telecomunicaciones, la cual se dio principalmente entre los años 2008 y 2017. “Transformamos nuestra matriz eléctrica hasta alcanzar más del 95% de generación renovable”. Y agregó que, en ese momento, “demostramos que se puede crecer contemplando el ambiente y fortaleciendo la democracia, porque este camino, este trabajo y esta política nacional llegó con un amplio consenso y un acuerdo multipartidario para que pudiera trascender gobiernos. Son políticas que se retroalimentan, se fortalecen o se debilitan según el rumbo político que las dirija”.
La Iniciativa Uruguay Sur marca el inicio de un proceso de trabajo colectivo e internacional que busca conectar la política industrial con la transición energética, la innovación y la justicia social.
Como resumió la ministra Cardona al cerrar su discurso con un verso de Mario Benedetti:
“Aquí abajo, cerca de las raíces, es donde la memoria ningún recuerdo omite… y así entre todos logran lo que era un imposible: que todo el mundo sepa que el sur también existe”.
Un plan hacia 2050
Cardona anunció que el Ministerio de Industria trabaja en un Plan de Industria 2050, que será presentado en 2026. “No surgirá de un escritorio, sino de la inteligencia colectiva de nuestro país”, explicó, al detallar que el Consejo de Industria ya realizó más de 25 reuniones con actores públicos, sindicales, empresariales y académicos.
El objetivo, dijo, es claro: “Que Uruguay deje de ser un exportador de materias primas para convertirse en un creador de conocimiento, tecnología y valor agregado. Un país que produzca más, pero también mejor. Un país que genere empleo de calidad en cada parte de nuestro territorio”.
“Pensar desde el sur global”
Por su parte, Daniel Chávez, coordinador del Laboratorio de Política Industrial del Transnational Institute (TNI), recordó que la discusión sobre políticas industriales en el sur lleva más de una década. “Hace 14 años hablábamos de política industrial cuando nadie en la academia se atrevía a hacerlo”, comentó.
Chávez valoró que la iniciativa uruguaya abra un espacio para repensar el desarrollo desde una mirada propia: “No se trata de copiar recetas del norte, sino de construir alternativas viables desde el sur global”. Y advirtió sobre los riesgos del llamado “colonialismo verde”: “Verde no puede significar capitalismo verde, ni que la producción avanzada quede concentrada en el norte mientras el sur sigue exportando materias primas”.
Un llamado a planificar con visión de futuro
El coordinador residente de Naciones Unidas en Uruguay, Pablo Ruiz Hiebra, felicitó al gobierno por la iniciativa y destacó su coherencia con la Agenda 2030: “Mirar el desarrollo desde el sur, con una perspectiva de sostenibilidad e inclusión, está alineado con los objetivos globales de desarrollo sostenible”, mencionó.
Ruiz Hiebra recordó que la industrialización no puede planificarse solo desde los despachos: “Las políticas públicas tienen que incluir a la gente desde su concepción, su ejecución y su evaluación”. Además, señaló que Uruguay “tiene las condiciones para convertirse en un referente regional en sostenibilidad, energía y digitalización”.
“Crecimiento sin equidad no es desarrollo”
El cierre estuvo a cargo del subsecretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, quien destacó la importancia de hacer una pausa en la gestión cotidiana “para pensar en clave de futuro”. Agradeció la invitación de los ministerios involucrados “por parar un poco con las actividades habituales”, al tiempo que reflexionó: “Gobernar muchas veces es correr detrás de los problemas todo el tiempo, pero también tenemos que detenernos a reflexionar hacia dónde queremos ir”.
Sánchez señaló que “crecimiento sin equidad no es lo que estamos buscando” y subrayó la necesidad de “pensar en la industrialización verde” y en los fenómenos asociados al desarrollo con una “mirada de largo plazo”, en diálogo con los países del Sur Global. Advirtió que el contexto internacional —marcado por el proteccionismo, las guerras comerciales y los conflictos bélicos— exige nuevas estrategias de integración entre regiones complementarias como América Latina y la Unión Europea.
En esa línea, planteó que el desafío es “lograr una convergencia entre la transformación tecnológica y la sustentabilidad”, ya que el avance de la inteligencia artificial y la automatización “promete niveles de productividad altísimos”, pero debe ir acompañado de una mirada responsable sobre el ambiente y los recursos naturales.
Asimismo, remarcó la urgencia de repensar la política industrial y construir “una industria nueva, distinta, diferente”, que incorpore innovación, biotecnología y valor agregado. “No habrá industrialización posible si no se incorpora y va de la mano con la innovación”, afirmó. Y sostuvo que para alcanzar ese objetivo se requiere “una alianza entre el sector público y el privado, los trabajadores, la academia y los empresarios”, con “voluntad política” y cooperación regional para que “el Sur Global pueda aprovechar esta nueva ola de cambio tecnológico y dejar de ser solo un lugar subordinado, para sentarse en la mesa donde se discuten las decisiones”.




