Eugenia Godoy: “El desafío es que todos los jóvenes puedan elegir su proyecto de vida”
La juventud uruguaya enfrenta realidades diversas que se expresan en las diferencias territoriales, en las dificultades para acceder a empleo y educación, y en la necesidad urgente de atender la salud mental. Desde hace seis meses, al frente del Instituto Nacional de la Juventud (INJU), militante del Movimiento de Participación Popular (MPP) y estudiante de sociología, Eugenia Godoy, intenta tender puentes entre esas demandas y la construcción de políticas públicas efectivas.
En entrevista con El Explorador, Godoy repasó su trayectoria personal y política, los desafíos de la institución y la importancia de generar oportunidades reales para que las nuevas generaciones puedan proyectar su vida con dignidad. “No me imagino mi vida sin militar. Soy una enamorada de las causas colectivas y del movimiento al que pertenezco. Entiendo la militancia como una forma de vivir”, resume con convicción.
De Colón al INJU: la militancia como forma de vida
Eugenia Godoy tiene 23 años, nació y creció en Colón, en la periferia de Montevideo. Desde muy joven, la militancia se volvió su manera de estar en el mundo. “Empecé a militar en secundaria, un poco creo que a veces cuando sos gurisa después aprendés a teorizar todo y le ponés el marco conceptual y teórico”. Godoy considera que el inicio siempre es “algo que te mueve”. En su caso, la necesidad de mejorar las condiciones del centro educativo la llevó a unirse al gremio estudiantil, sin saber que la lucha colectiva se volvería su mayor pasión en el futuro.
Nos comparte que, en su casa, las banderas del MPP siempre estuvieron presentes y su compromiso político se fue profundizando con el tiempo. “Me había ‘recopado’ la militancia estudiantil, pero quería hacer algo más para transformar la realidad. Pasé por grupos más amplios e independientes, pero cuando tuve que sectorizarme, fue sin dudarlo en el MPP”, dice.
“No concibo mi vida sin militar. Me imagino realmente hasta vieja en esta organización. Realmente creo que es una forma de entender y de vivir la vida. Soy enamorada de mi organización también, del Movimiento de Participación Popular. Creo que también se construye como una gran familia, entonces, como una enamorada de la vida, de las causas colectivas, no me imagino eso caminando sin un colectivo y sin esta organización”.
Hoy combina su labor institucional con los estudios de Sociología, aunque reconoce que la nueva responsabilidad ha retrasado un poco el avance académico. “Me gusta la carrera porque complementa lo que hago desde la gestión pública”, explica.
Una transición ordenada y un instituto con potencial
La llegada a la dirección del INJU se dio tras una transición “muy clara y con diálogo fluido” con el exdirector Aparicio Saravia Padern. “Tuvimos muchas reuniones previas. Fue una tremenda disposición de su parte. Eso también habla de que en la práctica política los jóvenes podemos dialogar”, señala.
Al asumir, encontró un instituto con “muchas capacidades explotadas y muchas por explotar, con un equipo de trabajadores con ganas de aportar a un proceso de construcción que trabaje por todos los jóvenes”.
Si bien reconoce la labor que se venía haciendo, también se encontraron con algunas falencias como la falta de participación en territorio. “Visualizamos una pérdida de trabajo territorial y comunitario. Volver a retomar ese vínculo directo con el territorio es uno de los mayores desafíos que tenemos junto al Ministerio de Desarrollo Social”.
Juventud en el interior y el desempleo
En sus recorridas iniciales por el interior del país, Godoy percibió con claridad las diferencias entre Montevideo y el interior. “Sin dudas que son realidades completamente distintas. Hay problemas que enfrentan todos los jóvenes que en algunos lugares se ven más acentuados”. En este sentido, la directora del INJU se refirió al desempleo juvenil en el litoral norte del país, el acceso a las ofertas culturales y a los servicios de salud mental. “Las problemáticas son distintas, el desafío está en poder dar herramientas para que todos los jóvenes puedan elegir qué proyecto de vida construir”, expresa.
Además, señala que las situaciones de los jóvenes periféricos son completamente desiguales en comparación con las de aquellos que residen en el Centro de Montevideo y con los que viven en el interior del país. Para Godoy, “el desafío está en pensar cómo contribuimos a generar oportunidades para que todos los jóvenes se puedan desarrollar independientemente de dónde nazcan”.
Por otro lado, el desempleo juvenil, que según cifras recientes del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) llega al 23,4% en jóvenes de 14 a 24 años, continúa siendo uno de los datos más preocupantes. Godoy reconoce que se trata de un problema estructural: “La tasa triplica a la del desempleo general. Además, los empleos a los que acceden suelen ser informales, mal pagos y precarizados. Pero sabemos que cuando un joven accede a su primera experiencia de empleo formal, difícilmente vuelve a caer en la informalidad. Por eso tenemos que generar esos mecanismos de inserción”.
El INJU trabaja en articulación con otros organismos para crear empleo protegido para jóvenes y fortalecer la formación. “Estamos en diálogo con instituciones como Inefop para mejorar las capacidades y dar respuesta a esta problemática que los jóvenes venimos denunciando hace tiempo”, enfatiza.
Otra de las problemáticas sociales que afectan a la juventud está atravesada por el narcotráfico, la violencia y la salud mental. Godoy sostiene que “el mayor desafío es qué proyecto de vida les damos a los jóvenes. Como Estado, ¿qué oportunidades ofrecemos para que cada joven pueda elegir un proyecto de vida?”.
En esa línea, el INJU trabaja con múltiples ministerios, instituciones y organizaciones sociales para articular respuestas integrales. “No se trata de programas aislados, sino de una red de políticas que ofrezcan alternativas reales”, agrega.
Políticas basadas en evidencia: la nueva encuesta nacional
Hasta octubre, encuestadores del INE recorrerán 4.200 hogares para realizar la Encuesta Nacional de Adolescencia y Juventud, una herramienta clave para diseñar políticas públicas.
“Nosotros insistimos mucho en la necesidad de generar políticas con base en la evidencia; cuando generemos estas políticas públicas, que sean un sustento de la realidad y no de ideas de algunos sentados en escritorios, sino que con evidencia de lo que sienten, piensan y les sucede a los gurises y gurisas”, explica Godoy. En este sentido, se espera que las encuestas arrojen datos sobre desempleo, nivel educativo, cuáles son las proyecciones de los más jóvenes y cómo se encuentra el acceso a los servicios de salud en general. Con los resultados, se trazará una hoja de ruta y compromisos “para poner sobre la mesa las distintas problemáticas y realidades que viven los jóvenes para poder generar políticas públicas, no solamente desde INJU”. Godoy espera comprometer a diferentes actores para trabajar en conjunto con el fin de atender algunos de los resultados que arroja esta encuesta.
Programas que transforman realidades
Entre las iniciativas más valoradas se encuentra el programa Ni silencio ni tabú, que busca democratizar el acceso a la atención en salud mental. Hoy cuenta con seis centros en Montevideo, Canelones, Melo, Rocha, Florida y Río Negro, y en breve se inaugurará uno en Casavalle.
“Estos centros brindan atención psicológica gratuita y también espacios comunitarios de prevención. Lo transformador es que los gurises encuentran un lugar seguro, con adultos que escuchan, pero también con otros jóvenes para construir colectivamente. Ejemplos hay muchos: chiquilines que llegan con situaciones muy complejas y logran reconvertir su malestar en proyectos de vida distintos”, relata.
Otro programa clave es Ciudad Universitaria, que facilita el acceso a la educación terciaria de jóvenes del interior que deben trasladarse a la capital. Godoy considera que “es otra forma de democratizar el acceso, dando oportunidades. No es solamente la cama, sino también otra forma de construir comunidad”, explica.
A su vez, recuerda que la línea de trabajo del Frente Amplio para este período de gobierno es dar continuidad a aquellos proyectos y programas que sean positivos para la sociedad.
Ser joven y mujer en política
Consultada por su rol como mujer y joven dentro de espacios tradicionalmente dominados por varones y adultos, Eugenia Godoy sostiene que “es todo un desafío”.
“El otro día me reía con unas compañeras porque quiero hacer una bitácora de lo que es ser mujer y joven en la política y la cantidad de comentarios que uno a veces se tiene que aguantar. Desde llegar a un lugar y que te digan, ‘¿pero vos sos la directora? Qué chiquitita’. Es como una forma de menosprecio. O comentarios como: ‘qué interesante lo que dijiste al final’, como si una persona joven y siendo mujer no pudiera decir cosas que fueran relevantes”, confiesa.
Aun así, valora la apuesta del Frente Amplio a la renovación y a la participación de las mujeres. “Ser mujer y joven es un desafío permanente, pero también es una linda experiencia. No estamos por nosotras, estamos porque hubo otras antes que hicieron posible que hoy estemos acá. Queremos que las gurisas vean que se puede, que también desde los barrios se puede llegar a lugares de representación”.
El futuro del INJU
De cara a los próximos meses, Godoy proyecta una agenda intensa. “Vamos a largar recorridas por el interior, porque queremos construir con los pies en el territorio, escuchando las realidades. Estamos esperando la aprobación del presupuesto para el año que viene, que nos permitirá profundizar proyectos y generar nuevas líneas de acción”.
En cuanto al legado que quisiera dejar, imagina un INJU que no mire solo al área metropolitana, “que llegue a todos los rincones del país y que transforme la vida de los gurises. Que los jóvenes sepan que es un lugar al que pueden acudir, un referente que está para construir oportunidades y acompañar proyectos de vida”.
Con apenas 6 meses en el cargo, Eugenia Godoy transmite la frescura de una nueva generación de dirigentes, pero también la convicción de que la juventud necesita políticas reales y sostenidas en el tiempo.




