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La Universidad de la Educación entra en debate parlamentario 

La Universidad de la Educación entra en debate parlamentario 

El proyecto para crear una Universidad Nacional de Educación (UNED) ingresa en su etapa clave: el debate parlamentario. La iniciativa busca transformar la formación docente en Uruguay y consolidar una tercera universidad pública con presencia en todo el país. 

En entrevista con El Explorador, el director de Educación del Ministerio de Educación y Cultura (MEC), Gabriel Quirici, detalló los objetivos del proyecto, los cambios institucionales que implicaría y los desafíos políticos y presupuestales que acompañan la iniciativa. 

Para el jerarca, la propuesta trasciende la agenda de un gobierno o de un sector político. “La idea de la Universidad de la Educación no es una idea exclusiva del Frente Amplio, ni de los docentes de la educación, es una idea que está en todos los partidos políticos”, sostuvo, al remarcar la necesidad de construir acuerdos amplios para su aprobación. 

Un proyecto que entra en el Parlamento 

Quirici explicó que el proyecto se encuentra en el inicio de la discusión dentro del Parlamento. La iniciativa, dijo, responde a un compromiso asumido durante la campaña electoral y requiere amplios acuerdos políticos para su aprobación. 

En ese sentido, recordó que la propia Constitución exige acuerdos amplios para la creación de instituciones universitarias. Indicó que el objetivo es abrir un debate parlamentario que permita ajustar el diseño institucional de la futura universidad, teniendo en cuenta los desafíos educativos del siglo XXI. 

“Estamos en una etapa de creación institucional, donde en el Parlamento se van a ir ajustando algunas propuestas de cara sobre todo a lo que es la realidad del siglo XXI”, explicó. 

A su juicio, uno de los aspectos más relevantes del proyecto es que no parte de cero. Uruguay ya cuenta con una red de centros de formación docente distribuidos en todo el país, lo que constituye la base sobre la cual se estructuraría la nueva universidad. 

“Estamos hablando de más de treinta centros de formación docente que ya existen en todo el Uruguay, con aulas, cátedras y estudiantes. Esa es la columna vertebral sobre la que se construiría la universidad”, afirmó. 

La apuesta por jerarquizar la formación docente 

Uno de los argumentos centrales del proyecto es fortalecer la formación de quienes trabajan en la educación. Quirici sostuvo que la experiencia internacional muestra que los sistemas educativos más sólidos se apoyan en instituciones universitarias dedicadas específicamente a la formación docente. 

“Para alcanzar una educación de calidad democrática, que no sea solo para una élite, hay que llevar la formación docente a los mejores estándares”, explicó. 

En ese sentido, destacó que la futura universidad permitiría integrar de forma más sistemática la enseñanza con la investigación y la producción académica. 

Actualmente, señaló, Uruguay cuenta con una tradición rica en prácticas educativas, pero muchas veces esas experiencias no logran traducirse en investigación sistemática o en publicaciones académicas. 

Se espera que la transformación institucional permita superar esa limitación. “Ese pasaje de un consejo de formación a una universidad es la barrera que hay que saltear si queremos verdaderamente tener una educación democrática de calidad”, afirmó. 

Además, subrayó que la propuesta apunta a fortalecer la formación continua de los educadores, garantizando que maestros, profesores y educadores sociales puedan desarrollarse profesionalmente dentro de un marco universitario. 

Cómo se integrarían los institutos actuales 

El proyecto prevé que los actuales centros de formación docente pasen a integrar la estructura de la futura Universidad Nacional de Educación, de modo que instituciones como el Instituto de Profesores Artigas (IPA), los Centros Regionales de Profesores (CERP) y los Institutos de Formación Docente se conviertan en institutos universitarios dentro de la nueva institución. 

Según explicó Quirici, la universidad tendría una gobernanza a nivel nacional, con participación de distintos actores elegidos por sus órdenes, en un esquema similar al cogobierno universitario. Al mismo tiempo, cada centro conservaría su dinámica institucional dentro de la estructura general. En ese sentido, indicó que “cada instituto pasaría a formar parte de la estructura nacional como un instituto universitario dentro de la UNED, con sus propias autoridades y organismos internos”. 

El jerarca también destacó que el proyecto busca una fuerte articulación con el resto del sistema terciario público. La idea es que la nueva universidad funcione en diálogo con instituciones como la Universidad de la República (Udelar) y la Universidad Tecnológica (UTEC), lo que permitiría a los estudiantes combinar trayectorias académicas. Por ejemplo, quienes se formen como profesores en una disciplina podrían cursar simultáneamente créditos universitarios en esa misma área. 

Reconocimiento para docentes ya formados 

Consultado sobre qué ocurrirá con quienes ya se recibieron o están cursando actualmente en el sistema de formación docente, Quirici señaló que el proyecto prevé mecanismos para reconocer estas trayectorias dentro del nuevo marco universitario.  

“Lo que queremos hacer es proponer diferentes mecanismos para el reconocimiento de la formación universitaria de quienes han cursado, de quienes están cursando y también de quienes nos recibimos antes de que fuera universitario”, explicó. 

Aclaró que este reconocimiento no será automático ni meramente administrativo. La apuesta plantea evaluaciones técnicas que permitan determinar qué parte de la formación y experiencia profesional pueden acreditarse dentro del sistema universitario.  

“Con la creación de la universidad, quienes terminen sus estudios cuando ya esté en funcionamiento van a egresar como universitarios. Pero también está la pregunta sobre los que se recibieron hace poco o quienes nos recibimos hace veinte años: ¿qué pasa con esas trayectorias?”, planteó. 

En este sentido, explicó que el reconocimiento podría contemplar créditos académicos vinculados a la formación previa, la experiencia docente, la investigación y otras producciones académicas.  

“El derecho de ser profesional en su tierra”

Otro de los pilares del proyecto es su dimensión territorial. En este sentido, Quirici señaló que el objetivo es que cada departamento del país cuente con un centro universitario de formación docente integrado a la nueva institución. 

La iniciativa busca profundizar el proceso de descentralización de la educación superior, permitiendo que más estudiantes puedan acceder a formación universitaria sin tener que trasladarse a Montevideo. 

“El derecho a ser profesional en su tierra”, resumió el jerarca, al describir el espíritu del proyecto. 

Según explicó, durante las recorridas realizadas por el país surgió con fuerza esa demanda por parte de comunidades locales, que ven en la presencia universitaria un factor de desarrollo cultural, económico y social. 

En esa línea, recordó que experiencias recientes -como la expansión de UTEC- han demostrado el impacto positivo que puede tener la instalación de centros universitarios en el interior. 

La base histórica del proyecto 

El anteproyecto de ley también recoge una extensa tradición pedagógica. Según la exposición de motivos del proyecto, la creación de la UNED busca consolidar la profesionalización docente y fortalecer el sistema terciario. 

El documento recuerda que la formación de educadores en Uruguay tiene raíces profundas, vinculadas a la reforma educativa impulsada por José Pedro Varela y a la creación de los institutos normales en el siglo XIX. 

A lo largo del siglo XX, el país desarrolló diversas instituciones destinadas a la formación docente, como el Instituto de Profesores Artigas y otros centros especializados. 

Sin embargo, la formación pública de educadores se mantuvo históricamente fuera del ámbito universitario, una particularidad que el proyecto busca revertir. 

De acuerdo con el texto, la creación de esta nueva institución permitiría integrar la formación docente al sistema universitario, incorporando las funciones clásicas de enseñanza, investigación y extensión. 

Financiamiento y viabilidad del proyecto 

Quirici aseguró que el proyecto ya fue analizado desde el punto de vista presupuestal y que se realizaron estudios en conjunto con el Ministerio de Economía y Finanzas y el Consejo de Formación en Educación. 

Según explicó, el diseño contempla la incorporación gradual de la estructura actual del sistema de formación docente a la nueva universidad. 

“No es una gran inversión nueva, porque la universidad ya tiene su columna vertebral en los centros de formación docente que existen hoy”, afirmó. 

El jerarca sostuvo que el presupuesto nacional ya prevé los recursos necesarios para el proceso de transición institucional. 

Además, indicó que se respetarán los derechos laborales de los docentes y funcionarios que actualmente trabajan en el sistema de formación docente. 

La transición hacia la nueva estructura universitaria, explicó, deberá desarrollarse mediante mecanismos graduales y acuerdos con los colectivos involucrados. 

Un proyecto que busca consenso político 

Para Quirici, el éxito del proyecto dependerá en gran medida de la capacidad del sistema político para alcanzar acuerdos. 

El director de Educación insistió en que la iniciativa no debe ser interpretada como una propuesta partidaria. Sostuvo que “la idea de la Universidad de la Educación no es solo del Frente Amplio, es de todos los partidos políticos”

En ese sentido, recordó que diferentes gobiernos y legisladores han impulsado iniciativas en la misma dirección. Incluso mencionó acuerdos parlamentarios previos entre legisladores de distintos partidos para preservar instancias de cogobierno en la formación docente. 

A su entender, el debate que comienza ahora en el Parlamento debería enfocarse en mejorar el diseño institucional de la universidad y no en cuestionar la pertinencia de su creación. 

“Uruguay tiene que discutir con madurez creativa, uruguaya y republicana el futuro de una mejor enseñanza de calidad”, sostuvo. 

Educación y democracia 

Para cerrar, Quirici vinculó la iniciativa con una visión más amplia del desarrollo del país. Recordó que los momentos de mayor crecimiento institucional y democrático en Uruguay han estado acompañados por expansiones del sistema educativo. 

En ese sentido, consideró que la creación de una Universidad Nacional de Educación podría convertirse en un paso histórico para fortalecer la calidad educativa. 

“Si no miramos nuestra historia, estamos condenados a repetir los errores. Las mejores etapas del Uruguay, de creación de conocimiento, desarrollo de la democracia y desarrollo económico estuvieron acompañadas de expansión de la educación”, concluyó. 

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