Lula y Trump hablaron sobre crimen organizado y aranceles
Los presidentes Luiz Inácio Lula da Silva, de Brasil, y Donald Trump, de Estados Unidos, mantuvieron una conversación telefónica de 40 minutos este martes, centrada en los esfuerzos conjuntos para combatir el crimen organizado internacional y en la reducción de los aranceles estadounidenses sobre los productos brasileños. «Fue una conversación extraordinaria», indicó el brasileño este miércoles.
El Palacio del Planalto emitió un comunicado en el que calificó la charla de “muy productiva”. Además, señaló que ambos líderes revisaron la lucha conjunta contra los grupos criminales transnacionales.
Lula destacó las recientes acciones de la Policía Federal de Brasil, como la Operación Carbón Oculto, dirigidas a las actividades delictivas en el mercado financiero y el contrabando de combustible con repercusiones internacionales.
El gobierno brasileño informó que el presidente Trump “reiteró su plena disposición a colaborar con Brasil y su pleno apoyo a las iniciativas conjuntas entre ambos países para combatir estas organizaciones criminales”.
Ampliar eliminación de aranceles
Asimismo, Lula presionó para que las negociaciones sobre aranceles comerciales continúen. Si bien elogió la decisión de la Casa Blanca de eliminar el arancel adicional del 40% sobre ciertos productos agrícolas brasileños, como la carne, el café y la fruta, Lula enfatizó que otros ítems aún enfrentan sobrecargos. De ahí la necesidad de avanzar con rapidez en las negociaciones para eliminar estos obstáculos. El vicepresidente Geraldo Alckmin, quien lidera las negociaciones por el lado brasileño, expresó su interés en avanzar.
El actual acercamiento diplomático se produjo después de que la administración Trump impusiera aranceles del 40% en julio, alegando una “emergencia nacional” y la presunta “persecución” del expresidente brasileño Jair Bolsonaro. El 22 de noviembre, Trump calificó el arresto de Bolsonaro como “una vergüenza”.
Ambos mandatarios se reunieron personalmente por primera vez a finales de septiembre en la Asamblea General de la ONU y luego de nuevo en Malasia en octubre.
La versión de Lula
En una entrevista para TV Verdes Mares, Lula da Silva, destacó su sintonía con su homólogo estadounidense, Donald Trump, a quien parece disculpar algunas de sus salidas ante los medios de comunicación al afirmar que son dos jefes de la Casa Blanca, el que sale por televisión y el de la conversación personal.
«Cada vez que hablo con Trump me sorprende. Muchas veces le ves por televisión muy nervioso, pero en el trato personal es otra persona. Yo ya le he dicho que tenemos dos Trump, el de la televisión y de la conversación personal», afirmó.
«Va a ser una buena relación», ha expresado convencido el presidente Lula, quien cree que ambos países saldrán ganando con esta vinculación. «Tras 200 años de relación diplomática no tiene por qué divergir Estados Unidos y Brasil», ha dicho.
Sobre la lucha contra el crimen organizado y el interés de ambos países en colaborar «le dije que estamos dispuestos a trabajar juntos en la frontera y donde sea necesario». Lula le pidió a Trump que detenga a los líderes de organizaciones brasileños que puedan estar en territorio estadounidense.
Aranceles y sanciones
Las relaciones entre Estados Unidos y Brasil se deterioraron durante 2025 tras la decisión de Trump de imponer aranceles a más de 200 exportaciones brasileñas y aplicar sanciones a algunos altos funcionarios.
Washington justificó estas medidas por los supuestos daños a su economía y por las acciones de Brasilia contra la libertad de expresión y sus rivales políticos, en referencia al expresidente Jair Bolsonaro y su caso por golpe de Estado.
Todo comenzó a cambiar el 23 de septiembre, tras verse brevemente en los márgenes de la Asamblea General de Naciones Unidas, cuando descubrieron la «excelente química» entre los dos, aunque eso no impidió a Trump apuntar por última vez, por ahora, hacia un Lula al que acusó de perseguir a sus rivales políticos.




