Montevideo,limpieza,educación y participación
El enfoque apuesta a una ciudad más limpia, con soluciones adaptadas a cada territorio, educación ambiental, valorización de residuos y participación ciudadana como eje de transformación.
Con una mirada que trasciende la recolección de residuos, los nuevos responsables de la limpieza y gestión ambiental de Montevideo, Leonardo Herou Director General de Gestión Ambiental y Chiara Fioretto Directora de la División de Limpieza y Gestión de Residuos, presentaron el plan de transformación estructural, con metas a corto, mediano y largo plazo en el marco del conversatorio organizado por el Comité Trouville y el Comité Punta Brava.
“La visión no es solo de limpieza, es una visión de transformación que tiene que ver con todos nosotros, con toda la sociedad”, explicó Fioretto. Para esta administración, que inicia bajo el gobierno departamental de Mario Vergara, el desafío es construir una política ambiental integral, con énfasis en la educación, la participación ciudadana, el ordenamiento territorial y el cambio de hábitos en el vínculo con los residuos.
Una de las principales acciones del nuevo equipo será la implementación del programa Escuelas Sustentables, pensado para comenzar en los primeros 100 días. “La idea es arrancar con 72 escuelas, lo que permite llegar a todo el territorio, con cuatro escuelas por comunal y que además los comunales participen en su selección”, explicó Fioretto. El objetivo es introducir la clasificación en origen de residuos en los centros educativos, brindar el equipamiento necesario para potenciar la valorización de residuos, y al mismo tiempo, fortalecer la educación ambiental desde edades tempranas.
Este programa será diseñado de forma articulada con ANEP y contará con un acompañamiento permanente por parte de la Intendencia, a través de referentes que brindarán seguimiento y apoyo a las escuelas en la implementación y resolución de desafíos.
Entre las medidas que se desplegarán en el corto plazo, destacan:
- Tu Barrio Limpio: erradicación de basurales crónicos con tareas de limpieza intensiva, señalización y jornadas de recuperación comunitaria de espacios públicos.
- Fortalecimiento del barrido manual y mecánico, especialmente en avenidas, con contratación de nuevos recursos humanos a través de programas como Jornales Solidarios.
- Redistribución territorial de motocarros y camiones, con enfoque por municipio, y la incorporación de un coordinador operativo en cada uno.
- Plan piloto de instalación de papeleras en espacios públicos de todos los municipios, con seguimiento y campañas de concientización para evitar mal uso.
- Ampliación del compostaje domiciliario, entregando composteras y fortaleciendo experiencias comunitarias ya existentes.
- Fiscalización y control del mal uso de los contenedores públicos, especialmente por parte de comercios, que no tienen permitido disponer allí sus residuos.
En paralelo, se proyecta ampliar la red de ecopuntos y ecocentros, que actualmente incluye dos centros fijos —ubicados en Buceo y en el Prado— y versiones móviles que se instalan en ferias y eventos. El ecocentro de Buceo recibe entre 1.500 y 2.000 visitas mensuales, con una tendencia creciente, lo que demuestra el reconocimiento de los vecinos y vecinas hacia esta propuesta. “Nuestro objetivo es crecer en esto, amplificar este modelo y llevarlo a un ecocentro por municipio para el final de la administración”, afirmó Fioretto. Además, destacó que estos centros reciben muy buena devolución por parte de los usuarios, quienes valoran la atención de los agentes ambientales que orientan en la disposición adecuada de los residuos.
Un cambio cultural
Uno de los ejes estratégicos de la nueva gestión es el impulso de un cambio cultural profundo en la forma en que la sociedad se vincula con los residuos y el ambiente. Leonardo Herou reconoció que no hay una fórmula única para alcanzarlo, no basta con trabajar en las escuelas, ni con campañas de comunicación o espacios participativos de forma aislada. “Seguramente para generar un cambio cultural habrá que desarrollar un montón de cosas que van desde la fiscalización hasta la educación ambiental, desde la comunicación hasta herramientas participativas”, señaló.
Para ello, se conformará un equipo técnico especializado que diseñará e implementará acciones sostenidas durante los cinco años de gobierno. Como referencia de transformación social exitosa, Herou mencionó el giro cultural que vivió Uruguay en torno al consumo de tabaco, impulsado por el expresidente Tabaré Vázquez, que logró modificar conductas ciudadanas de manera estructural. Con ese espíritu, se convocará a diversos actores sociales y técnicos para trazar líneas de trabajo concretas que permitan evaluar si el cambio cultural en torno a la gestión de residuos comienza a consolidarse en Montevideo.
Se propone adecuar el sistema de recolección de residuos a las distintas realidades territoriales de Montevideo, reconociendo que un único modelo de equipamiento ya no resulta viable para toda la ciudad.
La proyección es la reducción progresiva de los contenedores en vía pública, especialmente en zonas donde se implementarán alternativas más adecuadas, como contenedores soterrados en avenidas de alta circulación, intradomiciliarios dobles o simples en barrios donde las viviendas lo permitan, y intraprediales en complejos habitacionales, evaluados caso a caso. Además, se ampliará la red de ecopuntos en supermercados y comercios, complementando el sistema con más opciones para la separación y valorización de residuos.
Transparencia, datos y diálogo permanente
La gestión del nuevo equipo también promete ser abierta y transparente. “Vamos a asegurar el acceso permanente a la información, cómo estamos, qué se logra con cada programa, qué indicadores usamos”, subrayó Herou.
Para ello, desde agosto se iniciará una recorrida por municipios, consejos vecinales y barrios, con encuentros periódicos de presentación de avances, evaluación comunitaria y ajustes necesarios.
“No arrancamos de cero. Montevideo ya hizo muchas cosas bien (…) sin duda, tiene problemas para resolver, pero tiene un proceso de acumulación donde hay cosas muy buenas que el desafío que tenemos es reconocerlas, ponerlas en valor y potenciarlas”, aclaró.
Ambos directores coincidieron en que la educación ambiental es el pilar fundamental para que esta transformación tenga éxito. En los primeros meses se convocará al Nodo de Educación Ambiental, previsto en El Plan Nacional de Educación Ambiental (PlaNEA), para articular esfuerzos entre instituciones públicas, organizaciones sociales, universidades y colectivos barriales.
El nuevo gobierno de Montevideo,se ha propuesto como objetivo ser una ciudad limpia y sostenible, lo cual es fundamental para mejorar la calidad de vida de sus habitantes y atraer a turistas. Este compromiso implica una serie de acciones y políticas enfocadas en la gestión de residuos, la conservación del medio ambiente y la promoción de un estilo de vida más saludable.
Una de las iniciativas clave para lograr una Montevideo más limpia es la implementación de un sistema de recolección de residuos eficiente y responsable. Esto incluye la separación de desechos en origen, fomentando la reciclabilidad y minimizando la cantidad de basura que termina en vertederos. Además, se están promoviendo campañas de concientización para educar a la población sobre la importancia de reducir, reutilizar y reciclar.
Otro aspecto importante es la mejora de los espacios públicos. La limpieza y el mantenimiento de parques, plazas y calles no solo embellecen la ciudad, sino que también contribuyen a un ambiente más saludable. La creación de áreas verdes y la plantación de árboles son medidas que ayudan a mejorar la calidad del aire y a ofrecer espacios de recreación para los ciudadanos.
Asimismo, Montevideo busca fomentar el uso de transporte sostenible, como bicicletas y transporte público, para reducir la contaminación y el tráfico. Iniciativas como la creación de ciclovías y la modernización del transporte urbano son pasos importantes hacia una ciudad más limpia y amigable con el medio ambiente.
El objetivo de Montevideo de convertirse en una capital limpia es un compromiso integral que involucra a la comunidad en acciones conjuntas para cuidar el entorno, mejorar la calidad de vida y construir un futuro más sostenible para todos sus habitantes.




