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Lula da Silva entrega doctorado honoris causa póstumo a Pepe Mujica

Lula da Silva entrega doctorado honoris causa póstumo a Pepe Mujica

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, participó este jueves 19 en São Paulo en la ceremonia de entrega del título de Doctor Honoris Causa (in memoriam) al expresidente uruguayo José “Pepe” Mujica, otorgado por la Universidad Federal del ABC (UFABC). La distinción fue recibida por Lucía Topolansky, exvicepresidenta de Uruguay y compañera de vida de Mujica.

Un homenaje desde la amistad y la vida

“Tuve el placer de convivir con Pepe Mujica después de que fue elegido presidente de Uruguay. Pude conocer mucho más que a un presidente de la república; estaba ante un ser humano muy especial”, afirmó Lula durante el acto.

Topolansky destacó la cercanía de Lula con Mujica: “Un agradecimiento enorme al compañero Lula, presidente, nuestro vecino, compañero de lucha y gran amigo de Pepe. Siempre estaba presente con consejos y apoyo”. Además, hizo un reconocimiento a la universidad y entregó una copia del libro de Mujica Semillas al viento: “Él no era un académico tradicional, pero tenía la universidad de la vida. La educación debe abrir sus puertas universalmente a toda la población, a quienes trabajan y a quienes aún no han podido acceder a ella”, señaló.

Legado de Mujica

En un mensaje virtual, el presidente Yamandú Orsi, celebró el homenaje: “Agradezco todo lo que el viejo Pepe nos dejó, ya sean lecciones o formas de pensar, y también les agradezco a ustedes —Lucía Topolansky y Lula da Silva— por mantener la bandera y la llama prendida. Lo precisamos mucho”.

Lula destacó la dimensión humana y política de Mujica: “El cuerpo se va, pero las ideas permanecen, y Pepe Mujica no murió, porque sus ideas deben permanecer no solo para la juventud de Uruguay, sino para la juventud del mundo entero”. También compartió la última carta que Mujica le envió antes de una reunión de líderes sudamericanos, en la que defendía la integración regional por encima de las ideologías y subrayaba la necesidad de cooperación entre los países de América Latina.

Integración y educación

Topolansky recordó que Mujica promovió un aprendizaje más allá de las aulas: “Cada vez que en un barrio se instala un centro educativo hay un verdadero derrame de conocimiento. Pepe estaría sumamente feliz de poder, de alguna forma, ser parte de este conglomerado”.

Lula, a su vez, destacó que Mujica enseñaba con el ejemplo: “Después de 12 años de prisión, este hombre salió sin odio ni rencor, y dedicó su vida a construir un futuro mejor para su país y para América Latina. Pepe Mujica es el gran hermano del pueblo de América Latina”.

Carta de Pepe Mujica a Lula da Silva

Durante el acto, Lula compartió con los presentes la última carta que Mujica le envió, la cual no había sido publicada anteriormente. En ella, Mujica defendía la integración regional por encima de las ideologías y subrayaba la necesidad de cooperación entre los países de América Latina. La carta, leída textualmente por Lula, decía:

Querido compañero Lula,

Quiero desearle éxito en su iniciativa con los presidentes de nuestra región.

Creo que es importante crear un espacio de encuentro, conocimiento mutuo, diario y reflexión. Qué bueno que lo haya llamado “retiro”. Las reuniones presidenciales generalmente se llaman cumbres, pero no existen cumbres sin montañas donde apoyarse.

Esas montañas son nuestros pueblos. El retiro crea una oportunidad histórica cuyas dimensiones dependerán de la grandeza demostrada por los participantes. A partir de ahí, se moverán las montañas y crecerá una cordillera de pueblos, alta como los Andes, símbolo de la unidad que estamos buscando.

Las grandes decisiones que mueven al mundo se toman en otros lugares, lejos de nuestra mesa. Es necesario construir vínculos en nuestra región para que podamos, juntos, hacernos escuchar a nivel internacional. Los desafíos que enfrentamos como humanidad requieren, más que nunca, esfuerzos colectivos y propuestas innovadoras.

Como usted sabe, participé en algunas reuniones con enviados de presidentes sudamericanos. Observaba a ese grupo de luchadores sociales y políticos. Juntos, acumulábamos más de medio siglo de prisión y exilio en nuestras biografías, además de décadas de experiencia en gobiernos nacionales y en la conducción de organizaciones sociales. Vidas enteras dedicadas a mejorar las condiciones de vida de nuestra gente.

Pero ya vivimos dos siglos de fracasos intentando una integración regional basada en aquel sueño bolivariano de un conjunto de repúblicas federativas confederadas que quedó olvidado en el tiempo.

Ahora tenemos suficiente experiencia para no repetir los mismos errores del pasado. No basta con unirnos. Debemos también caminar juntos y, si no es posible en algunas ocasiones, las puertas deben permanecer abiertas para salir y volver cuando sea posible.

Debemos ser capaces de construir un concepto progresivo que no nos paralice y que permita el avance de quienes estén en condiciones de hacerlo, e incluir después a quienes lo deseen. No es inteligente repetir los fracasos. La innovación no surge solo de la tecnología. También nace de nuestra forma de actuar como militantes políticos y sociales, por la cual podemos innovar tomando en cuenta todo lo que no pudimos, no quisimos o no supimos hacer. Debemos construir, no imponer.

Quiero compartir brevemente algunas reflexiones. Considérenlas como una modesta contribución de un grupo de ayuda. No tenemos pretensiones ni expectativas. Sabemos que este es el peso y la responsabilidad de quienes están en los gobiernos. Trabajamos para apoyarnos y defendernos. No se trata de izquierda, derecha o centro, sino de ser países desarrollados o no. La integración regional es una meta.

El camino pasa por la proliferación de proyectos de cooperación entre dos o más países de la región. Existe un amplio y legítimo inventario de propuestas surgidas en recientes reuniones regionales. Creemos que los proyectos deben, de algún modo, potenciar la solidaridad continental y despertar el sentido de pertenencia.

Pensamos que esto debe sentirse entre la gente. Es indispensable desarrollar una visión integradora que represente las necesidades, valores y deseos de nuestros pueblos. Por ejemplo: una plataforma permanente de respuesta regional rápida ante desastres naturales, mejorar la integración energética e infraestructura regional, promover la industrialización y la complementariedad productiva entre los países de la región, dinamizar el comercio creando formas adecuadas para las transacciones con nuestras propias monedas, buscar acuerdos para mejorar los mecanismos tributarios, así como la necesaria armonización de protocolos y distritos sanitarios.

Son ejemplos de metas alcanzables a partir de lo posible para llegar a lo deseable: promover proyectos que podamos realizar. Para ello contamos con una herramienta fabulosa, el Banco de Desarrollo de América Latina, conocido como CAF. Necesitamos facilitar la circulación de ciudadanos.

Debe fomentarse el intercambio estudiantil y la validación de títulos, multiplicar los espacios de encuentro entre las nuevas generaciones, cuyo futuro se decide ahora. Debemos unirnos en la protección del agua dulce y la defensa de la naturaleza. Todos nos identificamos, en todos los rincones del continente, con lo que representa la Amazonía, la vida en toda su grandeza y dignidad, así como evocan los Andes, la libertad de los pastizales y la riqueza del subsuelo de nuestras tierras.

La integración no será resultado solo de la visión de intelectuales y políticos, sino del sentimiento y del imaginario colectivo que acabamos de construir. Los intelectuales y científicos piensan, los pueblos sienten. Por eso necesitamos fechas, una bandera, un nombre, incluso un himno.

Sin la fuerza del pueblo, continuaremos inmóviles. Debemos construir mística, porque esta es la lucha por otra cultura, algo que nunca hemos alcanzado. Hasta hoy, cuando hablamos de integración, hemos sido como comerciantes, preocupados por cuánto vendo y cuánto compras.

Los comerciantes fueron formidables, pero no crearon civilización. Un paso hacia la meta de integración sería tener un día del año en que todas las escuelas de nuestro continente puedan dedicarse a este tema, en portugués, español o sus lenguas locales, cada uno en su lugar y todos juntos. Avanzar en la integración significa difundir pasión, esperanza y conocimiento entre nuestro pueblo.

Dos temas organizativos parecen útiles. La comunicación entre presidentes debe ser fluida y frecuente, para que hablen directamente con sus pares cuando lo consideren pertinente. Cada presidente o miembro cercano debe tener medios para contactar fácilmente, informar rápidamente a sus pares.

En la oficina del presidente, o lo más cerca posible, debe haber una persona encargada de dar seguimiento a los proyectos que involucren a dos o más países de la región, evaluar avances, facilitar información, resolver obstáculos y escuchar a la gente para hacer progresar los proyectos. Esta persona cumpliría la función de secretaria de integración y debería actuar permanentemente para motivar a los responsables estatales involucrados. Nuestros representantes en foros internacionales deben presentar posiciones y propuestas acordadas previamente para mostrar que somos una región que cuida sus intereses comunes.

Es deseable que nuestros presidentes incorporen alusiones a la región en cada discurso nacional e internacional. Querido Lula, el conjunto de crisis y crímenes globales que enfrentamos puede llevar al colapso de las condiciones esenciales para la vida en el planeta. Muchos esfuerzos serán necesarios para enfrentar el cambio climático, la crisis del modelo económico hegemónico y el orden internacional obsoleto, así como las grandes fuerzas polarizadas.

Unidos, con fuerza colectiva, es lo mínimo que podemos hacer para no ser víctimas pasivas y darnos a nosotros mismos la oportunidad de un futuro mejor. Conocemos su liderazgo y esfuerzo, que abarca mucho más que la región e incorpora un mensaje de paz. Pepe decía, a sus 88 años, que la capacidad de soñar con una América distinta da más sentido a la vida.

Con los mejores deseos para todos los participantes del Retiro, le envío un abrazo fraternal de su amigo de siempre, compañero Pepe Mujica.

Fotos: Cuenta Oficial Lula da Silva – Instagram

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EDICIÓN DEL 30/4/2026

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