Seleccionar página

Fiscal Ferrero: “No me mataron por 15 centímetros”

Fiscal Ferrero: “No me mataron por 15 centímetros”

La fiscal de Corte de Uruguay, Mónica Ferrero, compareció esta semana ante la Comisión del Senado que analiza el proyecto de ley de Presupuesto del gobierno de Yamandú Orsi, en una instancia prevista para exponer sobre los artículos vinculados al Ministerio Público. Sin embargo, su intervención estuvo inevitablemente marcada por el atentado que sufrió hace un mes, un hecho que conmocionó al sistema político y judicial y que, según sus propias palabras, “fue un mensaje” dirigido a todo el sistema institucional del país.

Ferrero rompió el silencio y relató, por primera vez, cómo ocurrió el ataque y qué significado le atribuye. “No me mataron por 15 centímetros”, afirmó ante los senadores, según consignó Telenoche (Canal 4). Contó que los disparos y la detonación de una granada impactaron a escasos centímetros del lugar en que descansaba. “Parte de las esquirlas se expandieron hasta donde estaba”, detalló.

Un mensaje a todo el sistema

De acuerdo con lo informado por el semanario Búsqueda, Ferrero aseguró que el ataque no la tenía como blanco personal. “Era un mensaje”, dijo ante los legisladores. Y añadió: “Si llegan a mí, pueden llegar a cualquiera”. La fiscal de Corte interpretó el atentado como una advertencia del narcotráfico, una señal de que las organizaciones criminales están dispuestas a desafiar directamente al Estado y sus instituciones.

Ferrero insistió en que lo ocurrido no debe ser leído como un hecho aislado. “Lo que me pasó a mí le podría haber pasado a un político o a un periodista”, sostuvo, según reconstruyeron los legisladores presentes. Reiteró que los grupos criminales “siguen de cerca lo que se dice sobre distintos actores políticos” y advirtió que “pueden ir por alguno de ustedes o por un periodista”.

En otro pasaje de su exposición, volvió sobre el mismo punto: “Están cerca de que les pase lo mismo que a mí”, expresó, subrayando que el narcotráfico ha avanzado en su capacidad de intimidar y condicionar a distintos sectores del país.

“Lograron el objetivo: los fiscales están con miedo”

La máxima autoridad del Ministerio Público describió el episodio como una “experiencia límite” que no desea a nadie. Reconoció que el atentado “logró el objetivo” de generar temor dentro del cuerpo de fiscales. “Los fiscales están con miedo”, admitió, en una frase que resonó con fuerza entre los senadores.

Ferrero explicó que ese clima de inseguridad repercute directamente sobre el funcionamiento institucional. Según relató, la amenaza del crimen organizado se traduce en un desafío no solo para la seguridad personal de los fiscales, sino también para la independencia del sistema judicial.

El poder creciente del narcotráfico

Durante su comparecencia, Ferrero alertó sobre la subestimación del narcotráfico en Uruguay. “No se logra dimensionar el poder que tiene ni lo que son capaces de hacer”, sostuvo. A su juicio, el fenómeno ha evolucionado: “Los grupos criminales ya no buscan enfrentarse directamente con la Policía, sino que extienden su influencia a otros ámbitos”, afirmó.

La fiscal de Corte hizo hincapié en que el país enfrenta un escenario distinto al de años anteriores, con redes criminales que operan con recursos, planificación y capacidad logística similares a las del crimen organizado regional. En ese sentido, señaló que la situación “no está lejos de lo que pasa en Río de Janeiro”, en alusión a la reciente Operación Contención en Brasil, que dejó más de 120 muertos en el combate al Comando Vermelho.

“Estamos ante organizaciones que no dudan en usar la violencia como herramienta de control y de mensaje político”, dijo.

Reforzar recursos y coordinación

El tono de Ferrero fue firme al reclamar mayor apoyo institucional y político para la Fiscalía. Enfatizó la necesidad de reforzar los recursos materiales, logísticos y humanos, así como de mejorar la coordinación interinstitucional en la lucha contra el narcotráfico.

Criticó la falta de decisión política y de una estrategia integral que aborde el fenómeno de manera coordinada entre los distintos poderes del Estado. “No podemos enfrentar un crimen organizado que se mueve con rapidez y poder económico con estructuras lentas y sin respaldo”, señaló.

Para la fiscal de Corte, el fortalecimiento de la Fiscalía no es solo una cuestión presupuestal, sino una condición esencial para garantizar el Estado de derecho. “Si logran infundir miedo en los fiscales, logran debilitar a todo el sistema de justicia”, advirtió.

Una amenaza con nombre y método

La investigación sobre el atentado continúa en curso y ya hay cinco personas imputadas: tres por haber ejecutado la operación y dos por su autoría intelectual. Los atacantes, según la información oficial, actuaron de forma planificada. Vestidos de negro, con capuchas y guantes, llegaron en una camioneta durante la madrugada del domingo 29 de septiembre. Usaron un tablón de más de dos metros para escalar los techos de la cuadra y llegar hasta la vivienda de la fiscal sin ser detectados.

Una vez allí, dispararon tres veces y lanzaron una granada que detonó en el patio. El atentado no dejó heridos, pero pudo haber sido fatal. “Por 15 centímetros no me mataron”, reiteró Ferrero ante los legisladores.

El episodio generó una reacción inmediata del sistema político, que condenó el ataque y expresó su respaldo a la fiscal de Corte. Tanto el presidente Orsi como dirigentes de todos los partidos coincidieron en calificar el hecho como un golpe directo a las instituciones democráticas.

Un punto de inflexión

Ferrero reconoció que su vida y la de su entorno cambiaron tras el atentado. Dijo que vive bajo custodia y con medidas especiales de seguridad, pero insistió en que no permitirá que el miedo la paralice. “No voy a dejar de hacer mi trabajo”, sostuvo ante los senadores, aunque admitió que la sensación de vulnerabilidad se ha extendido dentro del Ministerio Público.

La fiscal consideró que el país enfrenta un momento decisivo. “No se trata solo de proteger a una persona o a una institución; se trata de defender la confianza en la justicia y en el Estado”, afirmó. En su exposición, subrayó que los ataques a figuras públicas buscan sembrar temor y desconfianza, y que la respuesta debe ser “unidad, firmeza y profesionalismo”.

Un espejo de la región

El atentado contra Ferrero, dijo, debe leerse en el contexto regional de violencia narco que afecta a varios países de América Latina. Hizo referencia a los casos de Ecuador, Paraguay y Argentina, donde fiscales, jueces y periodistas han sido objeto de amenazas y atentados. “El crimen organizado no reconoce fronteras”, señaló.

Ferrero planteó que Uruguay, tradicionalmente considerado un país seguro, ya no está exento de estas dinámicas. “Estamos viendo expresiones de violencia que antes parecían ajenas a nuestra realidad”, advirtió. Y reiteró que el narcotráfico ha encontrado formas de infiltrarse en la vida social y política, generando riesgos crecientes para el funcionamiento democrático.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *