Bolsonaro evaluó pedir asilo político a Milei en Argentina
El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, procesado por golpismo en la Corte Suprema, recibió una sugerencia para solicitar asilo en Argentina «hace más de un año y medio» y «no aceptó», según su defensa en declaraciones al periódico ‘Folha de São Paulo’.
La declaración pública del letrado se produce luego de que Bolsonaro fue denunciado en la víspera por la Policía Federal por supuestamente «coaccionar» a la Corte Suprema para intentar obstruir el juicio que enfrenta por intento de golpe de Estado.
En las investigaciones se descubrió un documento de 33 páginas, sin fecha ni firma, en donde el líder ultraderechista solicita asilo al gobierno de Javier Milei en Argentina. Ese documento estaba en el teléfono de Bolsonaro desde 2024, cuando fue objeto de las primeras diligencias por el caso de golpismo.
En la carta dirigida a Milei, el expresidente alega que en su país es «perseguido por motivos y por delitos esencialmente políticos» y que ha sido objeto de medidas cautelares desde entonces.
Por esto, el juez del Supremo Alexandre de Moraes, instructor del proceso, dio un plazo de 48 horas a la defensa del ex jefe de Estado, actualmente en prisión domiciliaria, para que explique el hallazgo.
En ese contexto, el abogado defensor expresó que «huir nunca fue una opción» para el expresidente, quien «no solo se quedó en Brasil, sino que estuvo presente en todas las actuaciones del proceso en su contra, incluso en aquellas para las que no fue citado».
Estas declaraciones públicas aún no constan en el expediente y la defensa cuenta con un plazo menor a 48 horas para presentar sus explicaciones a la Corte Suprema, quien será la encargada de dirimir si Bolsonaro incumplió medidas cautelares, como apunta el nuevo informe de la Policía Federal.
El futuro del expresidente se complica en vísperas de que el Supremo dicte sentencia en el juicio en el que se le acusa de «liderar» una trama para mantenerse en el poder tras perder las elecciones de 2022 ante el progresista Luiz Inácio Lula da Silva.
El pleito comenzará el próximo 2 de septiembre y Bolsonaro se enfrenta a una posible pena de hasta 40 años de prisión
Por otra parte, la policía también ha revelado que los Bolsonaro padre transfirió dos millones de reales a su hijo para su estancia en EEUU. Movieron el dinero a través de las esposas de ambos, según la prensa brasileña. El patriarca envió el dinero a la cuenta de su mujer, Michelle, que al día siguiente se lo mandó a su nuera Eloísa, casada con Eduardo, dedicado a maniobrar ante la Administración Trump para que presione a las instituciones brasileñas para que el jefe del clan no rinda cuentas por el intento de asonada.
Bolsonaro padre tiene prohibido usar celular, redes sociales y comunicarse con su hijo Eduardo. El sábado abandonó la prisión domiciliaria para someterse a unas pruebas médicas en un hospital de Brasilia. Sigue siendo el jefe de la oposición, aunque está confinado en su casa e inhabilitado hasta 2030. Trump ha intentado neutralizar el proceso judicial contra su aliado brasileño con un castigo tarifario del 50% a las importaciones brasileñas y con sanciones del Departamento del Tesoro contra el juez Moraes.
Brasil está enfrascado hace días en un debate sobre los efectos de esas sanciones, en concreto, sobre si los bancos brasileños deben acatar las órdenes de Estados Unidos y congelar las cuentas del controvertido magistrado. Moraes sostiene que no pueden hacerlo. En cualquier caso, la Bolsa ya ha castigado a las entidades con caídas antes de haber tomado ningún paso concreto.




