Desalinización y gestión hídrica: las propuestas de Elianne Castro ante el déficit de agua
Actualmente, el país enfrenta un nuevo período de déficit hídrico que ha obligado a las autoridades a retomar medidas preventivas para garantizar el suministro. Dentro del arco político, las propuestas con posibles soluciones son variadas, con un debate centrado en la viabilidad del proyecto Arazatí o el de Casupá como alternativas para reforzar el abastecimiento de agua potable.
Una de las personas que ha estado adentrada en el tema es la diputada por el Partido Colorado, Elianne Castro, licenciada en Ciencias Biológicas con especialización en biología marina y ciencias ambientales, quien compartió sus impresiones sobre la gestión hídrica en Chile luego de su reciente participación en el congreso ACADES 2026 (Asociación Chilena de Desalación y Reúso) y las posibles aplicaciones en Uruguay.
En entrevista exclusiva con El Explorador, Castro destacó que Chile está «30 años avanzados en el tema de gestión hídrica» debido a sus zonas áridas y desérticas, lo que ha generado una concepción muy distinta sobre el agua como recurso finito y un fuerte apego por su cuidado. Según su experiencia, en América Latina “cada vez más países están investigando fuentes alternativas de agua, como la desalinización del agua de mar para consumo humano. Chile es pionero en esto, y países como Brasil y México ya están implementando desalinizadoras”. Castro mencionó además que, en Medio Oriente, Israel desaliniza y potabiliza el 100% del agua que consume.
Asimismo, señaló que en el reúso del agua también se han registrado avances en otros países. Un punto clave en Chile es el uso de agua de mar y el reciclaje de aguas residuales en la minería, una industria que consume grandes cantidades de agua, lo que permite evitar agotar el agua dulce continental, fundamental para el consumo humano. En Israel, el 90% del agua se recicla, lo que significa que «no hay desperdicio de agua». El agua tratada se utiliza para regar espacios públicos, demostrando que no solo se trata de buscar nuevas fuentes, sino también de «reusar y darle una segunda vida al agua que tú usaste».
Contexto en Uruguay
En cuanto a Uruguay, Castro sostiene que se debería considerar la desalinización del agua del Río de la Plata. Explicó que el Proyecto Neptuno, que preveía una toma de agua de ese río, encontró el problema de la salinidad, ya que se trata de un estuario con influencia oceánica. Sin embargo, la academia no consideró la desalinización como solución, a pesar de que «el mundo entero está desalinizando el agua». Castro criticó la cancelación del Proyecto Neptuno, calificándola de «horrible», y señaló que la alternativa propuesta es «ridícula» al plantear una nueva toma en el ya estresado y contaminado Río Santa Lucía.
Castro enfatizó que la gestión ambiental en Uruguay está «atrasadísima» y que el Ministerio de Ambiente, a pesar de ser una cartera relativamente nueva, no ha logrado implementar políticas ambientales efectivas. Atribuye esta situación a la «falta de voluntad política, mala gestión, poco acceso a la información, desinterés» y a la creencia errónea de que Uruguay tiene abundancia de agua, cuando en realidad la disponibilidad depende en gran medida de las lluvias.
La entrevistada también criticó duramente a la cartera, afirmando que «podría no existir» y que sería mejor que no existiera porque «nos están mintiendo a todos haciéndonos creer que hay un ministro de ambiente cuando no lo hay». Calificó las políticas ambientales en el país como «una burla», señalando que las máximas autoridades del Ministerio «no cursaron ni biología de quinto de liceo, no saben lo que es una cadena trófica».
Además, Castro explicó que planteó el tema en la interpelación y que ha intentado impulsar la discusión sobre el agua y las plantas desalinizadoras, además de criticar la cancelación del Proyecto Neptuno. Señaló que ha enviado exposiciones escritas al Ministerio de Ambiente, poniéndose a disposición para compartir sus conocimientos sobre desalinización, pero no ha habido respuesta. Concluyó que «los que necesitan estar a cargo no saben nada y no tienen ni idea sobre el tema”.
Aprendizaje de la crisis
Sobre la crisis hídrica de 2023 en Uruguay, Castro afirmó que se aprendió que «el agua es un recurso finito», pero que no se tomaron medidas concretas a largo plazo. Criticó la propuesta de la represa de Casupá en una zona seca, argumentando que «una represa tiene que tener agua para guardar» y que Uruguay no puede ser «lluvia dependiente».
Concluyó que la seguridad hídrica en Uruguay es un tema que no se tiene en cuenta con la profundidad necesaria, a diferencia de otros países que «están asegurando el agua llueva o no». Finalmente, pronosticó que el proyecto Neptuno «lo vamos a terminar haciendo» y expresó que, a pesar de su cancelación, Uruguay eventualmente recurrirá a la desalinización, tal como se ha hecho en gran parte del mundo ante la creciente escasez de agua dulce.




