El Banco Mundial aprueba US$300 millones para respaldar reformas de competitividad en Uruguay
El Directorio Ejecutivo del Banco Mundial aprobó un financiamiento de US$300 millones para Uruguay, destinado a respaldar las reformas que impulsa el país para promover la inversión privada, generar más y mejores empleos y fortalecer la sostenibilidad fiscal.
La operación se aplicará en el marco de la agenda económica nacional y busca aprovechar la estabilidad institucional y macroeconómica para avanzar hacia una nueva etapa de crecimiento, con mayor productividad e inversión.
El presidente Yamandú Orsi mantuvo un encuentro en torre Ejecutiva con autoridades del Banco Mundial en el marco de los 80 años de relacionamiento entre Uruguay y el organismo.
Tras el encuentro con la vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, el mandatario sostuvo que el país refirma su respaldo al camino impulsado “para mejorar la competitividad, atraer inversión, aumentar la productividad y generar más empleo de calidad”.
Y agregó que la prioridad es: “la gente”. “Que cada avance económico se traduzca en más oportunidades, mejores empleos y una mejor calidad de vida para los uruguayos y las uruguayas”.
Reformas para impulsar la competitividad
El financiamiento respalda medidas orientadas a mejorar las condiciones para el crecimiento de la economía. Entre ellas se encuentran la ratificación del acuerdo comercial con la Unión Europea, la simplificación de trámites aduaneros, una ampliación del acceso al financiamiento para las empresas y la reorientación de los incentivos a la inversión hacia proyectos con mayor innovación.
También se busca mejorar la contratación formal de jóvenes, mujeres y personas en situación de vulnerabilidad.
El ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, señaló que Uruguay, por tratarse de una economía pequeña y abierta, está expuesto a shocks externos. En ese sentido, afirmó: “fortalecer la resiliencia macro financiera y fiscal es una prioridad estratégica”.
Oddone sostuvo además que el desafío actual pasa por las reformas microeconómicas. “Ahora, con una macroeconomía sólida el desafío está en las reformas microeconómicas para mejorar la competitividad”, expresó.

Más reglas para la sostenibilidad fiscal
El paquete de reformas también contempla cambios destinados a fortalecer el marco fiscal. Según el comunicado, se incorporan nuevas reglas para la deuda y el resultado fiscal, mayor autonomía del Consejo Fiscal Autónomo y medidas para reforzar la sostenibilidad del sistema previsional. A esto se suman estándares internacionales para la tributación de grandes empresas multinacionales.
La vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, Susana Cordeiro Guerra, destacó la trayectoria institucional de Uruguay y señaló que el país “construyó una base de estabilidad y solidez institucional que pocos países de la región han logrado”.
La jerarca sostuvo que “el desafío ahora es aprovechar esa fortaleza para convertir Uruguay en un país más competitivo con una economía más productiva que genera más empleos de calidad”.
Opción de Desembolso Diferido
El financiamiento incorpora además una Opción de Desembolso Diferido (DDO), mecanismo que permite a Uruguay acceder rápidamente a liquidez ante eventuales shocks económicos. De acuerdo con el Banco Mundial, esta herramienta busca reforzar la capacidad de respuesta del país “sin interrumpir su agenda de reformas”.
El proyecto, denominado “Fortalecimiento de la Competitividad, la Inversión Privada y el Empleo”, es de margen variable, reembolsable en 6,5 años y cuenta con un período de gracia de 2,5 años.
La operación se sustenta en una evaluación del organismo sobre las condiciones actuales del país: “Uruguay cuenta con instituciones robustas y estabilidad macroeconómica”. El objetivo planteado en el comunicado es utilizar esa base para avanzar hacia “una nueva etapa de crecimiento, con mayor productividad, más inversión y mejores oportunidades de empleo”.




